Córdoba, zona neutral en la batalla Macri-Larreta

Este llamado a la unidad que parece impracticable en Buenos Aires, encuentra en Córdoba un panorama muy distinto: el expresidente y el jefe de gobierno porteño sintonizan. La construcción local quedará, en 2023, al servicio del mejor posicionado.

Por Yanina Passero

El jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, le declaró la guerra a Patricia Bullrich en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Está dispuesto a medir fuerzas con la exministra de Seguridad de la Nación en las PASO quien, en los últimos meses, logró un ascenso meteórico en los niveles de aprobación popular con duras críticas a la Nación. La exgobernadora María Eugenia Vidal es su apuesta para retar a la halconada presidenta del PRO nacional. Claro que tiene trabajo por delante porque aún le falta convencerla.

Con o sin Vidal, es primordial para Larreta ratificar su influencia en CABA si es que se proyecta –como todo parece indicar- como líder en 2023. Fiel a su estilo, deja en manos de los intérpretes políticos sus andanzas futuras, aunque facilita el análisis con algunas pistas. Una de ellas fue el discurso que brindó la semana pasada a los empresarios, políticos y periodistas invitados por la Fundación Mediterránea de Córdoba, justo en la semana que todo el país seguía sus trifulcas por la presencialidad en las escuelas con el presidente Alberto Fernández.

En ese marco, Larreta aseguró que la unidad en Juntos por el Cambio ascendía a la categoría de “innegociable”, al tiempo que daba un marco de legitimidad nacional a las invitaciones que los macristas cordobeses vienen extendiendo al PJ republicano del gobernador Juan Schiaretti y que tiene como señuelo a un miembro de su equipo, Gustavo Santos, el “apóstol” de Macri.

Esta unidad amarilla que resultaría impracticable en Buenos Aires, en Córdoba ofrece un panorama muy distinto: el expresidente y Larreta sintonizan. Un integrante de la mesa chica de Macri dialogó con Alfil y definió la tregua mediterránea como un producto de la expectativa que genera la compulsa de 2023. Los popes de Juntos por el Cambio dan por descontado que harán una gran elección legislativa en noviembre, base sólida para conquistar el Gobierno de la Provincia en dos años.

Macri y Larreta trabajan en equipo para lograr la mejor oferta para Córdoba, tal es la aseveración de los pesos pesados que los rodean y compartieron sus reflexiones con este medio. Hasta el momento, los ejemplos apuntalan esas versiones. El fundador del PRO descansa desde el domingo en Potrerillo de Larreta, Alta Gracia, y como se informó desde estas páginas, el miércoles recibirá a miembros del PRO para comer un asado, en una casa colindante a la que se hospeda la familia Macri-Awada.

Los 20 comensales son esperados para la cena y dividirán la cuenta según las instrucciones que envió por WhatsApp el presidente del macrismo mediterráneo, Javier Pretto. El exintendente de La Carlota acaba de conformar la mesa de Juntos por el Cambio local con Marcos Carasso (UCR), Luis Juez (Frente Cívico) y Gregorio Hernández Maqueda (CC-ARI) con odas a la unidad, tal como quiere Macri y Larreta para el distrito.

Los jefes presionan con un acuerdo sin sangre entre los aliados cordobeses pese a tener dos factores en contra: 1) el dedo de Macri no fue amputado, aunque devaluado, jugará a todo o nada por Santos. Larreta, que se olvidó de nombrarlo en los reconocimientos de la reunión de trabajo de la Mediterránea no lo objeta, por el contrario, acompaña la decisión; y 2) la sábana es corta y los candidatos abundan. Ambos tienen a favor la popularidad que ostentan entre los cordobeses. Esto explica, en parte, que hayan declarado a Córdoba como zona neutral en su guerra fría por el liderazgo. La construcción local quedará, en adelante, para el mejor posicionado.

Mientas, Macri se encargará esta semana de promocionar las bondades de Santos como líder del proyecto partidario para las dos elecciones venideras y a analizar salidas al laberinto que suponen las listas con los amarillos locales. Santos, senador; o Santos, diputado; es lo máximo que está Macri dispuesto a ofrecer.

Por su parte, Larreta tratará de apuntalar a la dirigencia local en las tareas de armado. Ayer, el jefe de gobierno porteño citó a su oficia a la diputada Soher El Sukaria para coordinar el trabajo de equipos. Eligió a una macrista paladar negro para poner un pie en el territorio en honor a esta esta tregua.

La sinergia entre Macri y Larreta impregna de optimismo a los responsables de ejecutar la estrategia electoral para Córdoba al punto de asegurar que es posible una lista de unidad en Córdoba.