El Panal ya programa la proyección nacional de Schiaretti

Conscientes de la necesidad de paliar el síndrome del “pato rengo”, desde el Centro Cívico no solo alimentan las expectativas de una proyección nacional del gobernador, sino que además empiezan a esbozar una hoja de ruta para ponerlo en consideración del electorado como virtual candidato presidencial en 2023.

Por Felipe Osman

El inicio del calendario electoral se aproxima, y aunque la postergación de las elecciones primarias es harto probable, los treinta días de prórroga a los que obligará la pandemia estarían bien lejos de dar tiempo suficiente para reflotar la tantas veces referida unidad entre el peronismo cordobés y el Frente de Todos. Más aún, la persistente caída en los números de aceptación de la gestión nacional hace que cada vez resulte más difícil imaginar esa alquimia.

Si a ese escenario se agrega la imperiosa necesidad del oficialismo provincial de ampliar los horizontes de Juan Schiaretti para evitar que el mandatario empiece a perder el poder antes de que se consuma su mandato, no costará entender por qué quienes de ordinario tienen vedado hablar de cualquier asunto que exceda la gestión hoy hablan de las elecciones… de 2023.

Schiaretti necesita un proyecto nacional para ordenar su sucesión en la provincia, y Hacemos por Córdoba, para traccionar su boleta en las elecciones de medio término.
Ahora bien, resuelto el “qué”, queda atender al “cómo”, y los alfiles del Centro Cívico ya imaginan una hoja de ruta para llevar al gobernador a consideración del electorado nacional como virtual candidato presidencial en 2023.

El primer objetivo: salir de la pandemia marcando diferencias con el Gobierno Nacional, aunque sin llegar a un punto de conflicto similar al que la Casa Rosada alcanzó con CABA.

En el Panal creen que el pico de la segunda ola no está lejos y que la gestión de la situación sanitaria viene siendo más que satisfactoria, con una gran ampliación de las camas críticas, un cumplimiento aceptable de las restricciones impuestas y un plan de vacunación mucho más eficiente que el desplegado en otras jurisdicciones.

Todos estos factores permitirían al Centro Cívico mantener un margen de acción medianamente amplio, como lo viene haciendo, para diferenciarse de las restricciones que Balcarce 50 decreta mirando el AMBA y ajustar criterios específicos para cada zona de la provincia.

Luego, durante la campaña, Schiaretti apuntará a cuidar cuanto se posible su capital político. Se buscará blindar la provincia dirigiendo los esfuerzos a intentar que no haya migración de intendentes en apoyo al Frente de Todos con planes de obra pública, programas de contención social e iniciativas de fomento al sector productivo.

La proyección nacional del mandatario provincial, adicionalmente, dificultaría ese éxodo, disuadiendo a los intendentes de sostener un doble juego cuando se acerquen las elecciones. El objetivo principal estará en reforzar vínculos con los municipios más pequeños, por entenderse que son los más expuestos a ser captados por el Frente de Todos.

En paralelo, se buscará llevar el proyecto político Schiaretti 2023 más allá de las fronteras provinciales. El secretario de Integración Regional, Jorge “Zurdo” Montoya sería clave para mostrar la gestión de Schiaretti a nivel nacional, y el avezado operador del PJ cordobés junto con el ex diputado nacional cambiemita -aunque de extracción peronista- Emilio Monzó tendrían un rol crucial: que el proyecto político nacional del mandatario provincial haga pie en el interior de la provincia de Buenos Aires, donde se intentará que los referentes del sector agropecuario vean en el gobernador de Córdoba un futuro candidato a presidente que defendería al campo del mismo modo en que lo ha hecho desde la Gobernación.

En todo este virtual despliegue el director de orquesta del peronismo de Córdoba se mostraría como un referente con diálogo con todos los sectores, capaz de cerrar las heridas generadas por “la grieta”.

En suma, y más allá de las especulaciones que brotan del Centro Cívico, faltará recorrer un larguísimo camino para saber si la construcción de un proyecto nacional que tenga por base al peronismo cordobés y por punta de lanza al gobernador Juan Schiaretti tiene pretensiones -y posibilidades- reales de trasponer las fronteras de Córdoba o si, por el contrario, es apenas una ensoñación, una utopía lanzada desde El Panal para que la militancia camine, y para diferir el comienzo de una compleja sucesión a darse en el seno de Hacemos por Córdoba.