Ferrer: “No esperaba otra cosa de ellos” (Mestre/Negri)

Continúa la batalla por la silla de delegado al Comité Nacional de la UCR

Por Alejandro Moreno

El oficialismo partidario reactivó la batalla judicial por la interna del 14 de marzo, y en la UCR se perdió la paz que algunos anhelaban alcanzar luego de la asunción de las autoridades partidarias.

Los apoderados de la alianza Convergencia (mestrismo, negrismo y alfonsinismo) apelaron ante la Cámara Nacional Electoral el fallo del juez federal Ricardo Bustos Fierro para conseguir, entre otras cosas, quitarle a la Liga Sumar una de los dos delegados al Comité Nacional de la UCR.

La Junta Electoral de la UCR, con mayoría oficialista, había dispuesto que con el resultado 51,5 % a 48,5 %, a Convergencia le tocaban tres delegados al Comité Nacional, y a Sumar, uno. Los designados eran: Ramón Mestre, Sofía Aguad, Luis Caronni y Soledad Carrizo. De estos cuatro, solo Aguad es de Sumar. Mestre y Carrizo son del grupo Confluencia, mientras que Caronni llegó a la lista ubicado por Mario Negri.

Bustos Fierro, en cambio, consideró que la aplicación del sistema proporcional D’Hont arroja que a cada lista le corresponden dos delegados: Mestre y Carrizo, por Convergencia; y Marcos Ferrer y Aguad, por Sumar.

Políticamente, el cambio indica la salida de un dirigente que no es negrista pero juega en el equipo de Negri (Caronni), y el ingreso de un dirigente que no es deloredista pero juega en el equipo de Rodrigo de Loredo (Ferrer).

Esto demuestra que el mayor interés por la apelación ante la Cámara Nacional Electoral es del negrismo, que sería el principal ganador si hubiera un nuevo refresh a la lista de delegados al Comité Nacional.

A su vez, había trascendido que Ferrer podría pugnar por un espacio en la mesa de conducción del Comité Nacional, en el esquema que tiene como uno de sus principales referentes a Martín Lousteau.

El intendente de Río Tercero, Marcos Ferrer, dijo ayer a Alfil que la apelación de Convergencia no le causó sorpresa. “No esperaba otra cosa de ellos”, protestó.

“El radicalismo que siempre quisieron es un radicalismo donde a los dirigentes que más podemos aportar, los quieren afuera”, abundó.

Como el envío de la apelación no tiene efectos suspensivos, los cuatro delegados señalados por Bustos Fierro están vigentes en sus cargos, y podrían continuar en esa situación sin cambios hasta la primera reunión del plenario del Comité Nacional, que sería en diciembre.

Según fuentes de Sumar, el proceso judicial podría durar dos años, que es el lapso de duración de los mandatos, y desde Convergencia admiten que no cabe esperar resultados en menos de un año.

De este modo, la batalla judicial solo serviría para alimentar las tensiones internas antes de las PASO, sin provocar resultados prácticos.

Ahora le toca a Sumar presentar sus argumentos ante la Cámara Nacional Electoral, lo que ocurriría en los primeros días de la semana que viene.