Alimentos Ultraprocesados “¿Qué son y cómo nos afectan? “

Dra. María Graciela Morales
Médica especialista en Medicina Familiar, del deporte y Tocoginecología

¿Cuántas veces, después de un día agotador llegamos a casa para darnos cuenta de que no hay nada para cocinar? O bien, si lo hay, lo que nos falta es la energía para prepararla. La solución: platos listos para sacar del freezer, o el fácil y rápido delivery de siempre. Pero, ¿cuál es el costo que paga nuestro organismo por esa practicidad?

Los alimentos ultraprocesados:
Estos productos son preparaciones industriales comestibles, elaboradas a partir de sustancias derivadas de otros alimentos. Es decir, que no contienen ingredientes frescos identificables en su presentación final.

Los alimentos ultraprocesados son aquellos elaborados para ser consumidos inmediatamente, y pueden reemplazar una comida.

Algunos ejemplos:

Snacks envasados dulces y/o salados.
Galletas y panadería
Nuggets de pollo, carne o pescado.
Cereales de desayuno y barras de granola.
Bebidas azucaradas y energizantes.
Caldos y sopas instantáneas.
Salchichas y otros embutidos.
Helados.
Pizzas.
Papillas comerciales de bebés.
Hamburguesas.
Salsas y aderezos.

Es común que estos productos contengan materias primas refinadas (harina, azúcar, aceites vegetales, sal, proteína, etc.) y aditivos industriales (conservantes, colorantes, edulcorantes, potenciadores del sabor, emulsionantes).

Y además de todo ello, pueden llevar un procesamiento previo como la hidrogenación o fritura de los aceites, la refinación de harinas y cereales, o la hidrólisis de las proteínas.

¿Qué significa esto? a mayor grado de procesamiento, peor es el perfil nutricional de los mismos. Es decir, menos “alimentan”. Podríamos decir que son calorías vacías.

Cuando hablamos de perfil nutricional “bueno” o “malo”, nos referimos a la calidad alimenticia. Al nivel que nos aportan de nutrientes necesarios para realizar los procesos metabólicos de manera saludable. Para los ultraprocesados, este valor es muy bajo, y a esto se le suma una gran cantidad de sustancias que en exceso son nocivas, como azúcares, sal, y grasas.

Y en este punto, reconozco una situación que me preocupa: según un estudio de la OPS, las ventas de alimentos y bebidas ultraprocesados crecieron en 8,3% de 2009 a 2014, y prevé que han aumentado otro 9,2% en 2019.

Pero más allá de verlo en estas cifras, que son preocupantes, lo noto día a día. Basta con ir al supermercado para darnos cuenta de que la oferta alimenticia se basa principalmente en este tipo de productos. En mi opinión, es porque falta información.

Es lo que la publicidad propone, y es lo que la mayoría de las personas consume incluso cuando pretende hacer una dieta saludable. Gran parte de los productos etiquetados como “light”, o bajos en calorías, son ultraprocesados.

El problema principal está en que pueden tener combinaciones adictivas al contener simultáneamente alta cantidad de sal y grasas y/o grandes concentraciones de azúcar y grasas. Esto lo convierte en una fuente de energía muy agradable a nuestro paladar. Y su desequilibrio nutricional trae el problema de no generar saciedad, e implicar una gran respuesta glucémica.

Pero la dificultad es doble si además consideramos el ritmo de vida actual, en el cual tenemos muy poco tiempo para dedicarnos a nuestra alimentación. Por eso, estas opciones no solo son tentadoras por su sabor, sino también por su facilidad. Sin embargo, cuando analizamos sus consecuencias y daños, podemos darnos cuenta de que evitarlos, vale el esfuerzo.

¿Mis consejos? Aquí van:

Leé las etiquetas. Si la lista es muy larga, o alta en azúcares, sal, grasas saturadas, conservantes y colorantes, evítalo.

Elegí siempre alimentos frescos por sobre los empaquetados (si vas a desayunar, es mejor una fruta o un puñado de nueces, que un paquete de galletas).

Trata de tener siempre en casa disponibilidad de frutas, verduras, y –si consumís- carnes frescas. Si no tenés demasiado tiempo, solo hace falta organización: hoy por ejemplo existen muchas opciones de envío de alimentos frescos.

Para evitar la tentación, podes dedicar un día a la semana para cocinar snacks saludables y caseros, y almacenar para el resto de la semana.

¿Cómo es tu experiencia con la alimentación? ¿Conocías los alimentos ultraprocesados?

• Dra. María Graciela Morales –Medica especialista en Medicina Familiar, del deporte y tocoginecología – Actualmente orientada hacia la Medicina Funcional Integrativa – Docente de la UNC cátedra de Obstetricia – Directora del Centro de Medicina Estética Viesaine – ( www.viesainecordoba.com.ar )
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