Nación esquiva Río Cuarto en su visita a la provincia

Por Gabriel Marclé

Gabriel Kotopodis y Juan Manuel Llamosas.

Cuando finalizaba el 2020, entre pandemia y elecciones, Río Cuarto se sentía la más linda del baile. El escenario político de la ciudad captaba la atención de todos, especialmente de Provincia y Nación, con un peronismo que ya mostraba señales de pugna. El gobernador Juan Schiaretti reclamaba dominio sobre la capital alterna, mientras el presidente Alberto Fernández intentaba capitalizar el triunfo electoral de Juan Manuel Llamosas. Pero el tiempo ha pasado y, de cara a las Legislativas, pareciera ser que el Imperio del sur cordobés perdió trascendencia.

Aunque algunos intentan destacar la importancia de sostener un proyecto albertista con base riocuartense, comienzan a surgir algunas señales que hacen dudar respecto al lugar que ocupan dentro de la agenda nacional. Sin ir más lejos, la particular visita de ministros a Córdoba del día de ayer hizo ruido entre algunos de los expectantes peones de Nación en Río Cuarto. Pero el paso de funcionarios nacionales fue tan fugaz que ni siquiera paró en la ciudad para inflar neumáticos, tomar un café con sus referentes locales o rubricar algún acuerdo.

Mientras Gabriel Katopodis -ministro de Obras Públicas- estrechaba la mano del gobernador Juan Schiaretti, podía escucharse el rechine de dientes entre quienes todavía esperan concretar algún acercamiento nacional en la capital alterna. El funcionario no solo llegaba con obras para la provincia, sino que utilizaba el encuentro como canal de acercamiento al gobernador.

Además de Katopodis, estuvieron presentes el secretario de Obras Públicas de la Nación, Martín Gill; el senador nacional, Carlos Caserio; y la diputada nacional, Gabriela Estévez; en lo que se presentó como la apertura de una nueva instancia de negociación entre Schiaretti y AF. Al menos por unas horas, las fricciones del último tiempo perdieron efecto, pero la conclusión destacada por algunos representantes del PJ local apunta que Río Cuarto -y especialmente el intendente Llamosas- volvió a quedar fuera de la foto.

Sobrevalorado

“Creo que algunos han inflado la importancia de Río Cuarto en el plan de Nación”, analizaba un referente del PJ local, ajeno al armado albertista. El consultado reflejaba que la ciudad ya no ocupa el lugar que tenía en tiempos de elecciones municipales, principalmente porque “no juega un papel en esta etapa particular de la campaña”. Todo indica que el presidente no tiene que mostrarse cercano a Llamosas, sino a Schiaretti. Lo que importa es el gobernador, amo y señor de estas tierras.

Por ahora no hay nombres riocuartenses para integrar las listas del FDT y HPC que competirá en las Paso -si es que se realizan- y muy probablemente no los haya, considerando que ya cuentan con dos representantes en la Cámara de Diputados -Carlos Gutiérrez y Claudia Márquez. Si bien algunos actores políticos de la ciudad y región han sido “medidos” por las consultoras cercanas a Provincia y Nación, los puntajes obtenidos no pasan el corte.

Esto ya no forma parte de una especulación, sino que es confirmado por los más cercanos a la mesa de negociación entre Schiaretti y AF, donde no hay mención al potencial representativo de Río Cuarto. Es por eso que la cocina de las Legislativas tiene sede en Córdoba capital y no en la pujante ciudad del sur provincial que perdió su estrellato una vez que finalizó la primera prueba de la política en pandemia, aquella elección del 29 de noviembre del año pasado.

Por más que la capital alterna haya ganado trascendencia en el escenario político nacional, su validez se corresponde solamente con el importante número de votos que saldrán de la segunda ciudad más populosa de la Provincia. Aun así, los de AF dan por descontado una derrota rutilante en el Imperio: Dominados por el schiarettismo y el espíritu anti-K, no hay lugar para Alberto.

Visita inconclusa

Hacia fines de febrero ya circulaba el rumor de la visita de AF a Río Cuarto, con voces que ponían como fecha “algún día de marzo”. Además, la obra de la Planta de Tratamiento de Efluentes parecía ser la excusa ideal para plantar bandera en tierras cordobesas, uno de los logros positivos que podían afectar para bien la imagen del presidente.

El paso de los días, junto con las crecientes diferencias entre Nación y Provincia, pusieron en duda cualquier visita presidencial que pueda producirse en el corto plazo. Esa es la razón por la cual el encuentro en Córdoba entre Schiaretti, Katopodis y los otrora rivales del cordobesísmo anti-K generaron suspicacias entre compañeros albertistas. “¿Será que no nos tienen en cuenta?”, se habrán preguntado los que vienen negociando la visita presidencial.

Algunos sugerían que la llegada de Katopodis a Córdoba resultó una oportunidad perdida para que el Frente de Todos pudiera trascender entre su electorado riocuartense. El paso de funcionario que no despierta el rechazo anti-K que prima por estas tierras podría haber ayudado a preparar el terreno para una eventual visita presidencial. Sin embargo, parece que no es el momento de generar esa exposición; menos cuando hay polémicas rondando la agenda municipal, como la sospecha de “vacunatorios VIP”.

Hasta el momento, la foto del Río Cuarto albertista todavía no fue revelada, pero estaría próxima a hacerlo. Pese a la notoria incertidumbre y celosía de algunos sectores que esperaban algún gesto tardío del presidente, sus más fieles seguidores en la región niegan que exista algún tipo de evasión intencionada. Por el contrario, aseguran que AF está cerca de llegar a Río Cuarto y que lo hará con total algarabía “una vez que se haya recuperado del Covid”.

Entre ellos comentan que, al ser Río Cuarto una de las capitales alternas nacionales, el desembarco en la ciudad ocurrirá de forma inminente. De hecho, señalan que el no haber formado parte de la gira de ayer fue para no interferir en la agenda que tienen preparada para las próximas semanas, donde se espera haya corte de cinta en la Planta y hasta la figura de un AF recuperado en tierras del Imperio.