Llaryora recupera el R. Civil (el Suoem abandona otra trinchera)

Empezó la mudanza del Registro Civil hacia su nueva sede (Chacabuco al 737). La histórica casona de calle Colón volverá a funcionar como un mercado, tras más de 40 años. La resistencia del Suoem volvió a ser testimonial. El oficialismo gremial guarda igual silencio sobre la implementación de la tarjeta “Activa”.

La gestión municipal encabezada por Martín Llaryora resolvió avanzar, desde ayer y durante la próxima semana, con el traslado definitivo del Registro Civil hasta ahora emplazado en las instalaciones de Avenida Colón hacia su nueva sede en Avenida Chacabuco 737, lugar en el que a partir de ahora cumplirán funciones los empleados de la repartición.

La iniciativa fue consensuada con la Mesa Pueblo Alberdi, un espacio de encuentro constituido por iniciativa de la Secretaría de Gobierno, que nuclea a representantes de los centros vecinales de la zona, e implica la recuperación de la casona de calle Colón 1775 -que tras más de 40 años volverá a albergar un mercado popular- para los vecinos de ese sector de la ciudad.

Aunque aún no se conocen los detalles de este proyecto, las autoridades municipales adelantaron que la intención será reforzar los lazos de pertenencia de los vecinos del sector recuperando a través del “Mercado Alberdi” un espacio de encuentro en el que coexistan propuestas culturales, turísticas y gastronómicas.

Ahora bien, amén de estos detalles que no tardarán en darse a conocer, cabe mencionar que el avance de la iniciativa chocó, en un primer momento, con una resistencia testimonial del sindicato que no tardó en desdibujarse.

En rigor, esto se ha convertido en un espacio común para la conducción del Suoem, que muestra las uñas con declaraciones grandilocuentes sólo en un primer momento, para pasar rápidamente a conversaciones subterráneas con el Palacio 6 de Julio en las que, llegado el caso, resuelve los intereses de sus allegados.

Estas versiones, repetidas por lo bajo por delegados de distintas reparticiones, cunden en los grupos de WhatsApp del gremio y preocupan especialmente a las bases que, además de encontrarse en las vísperas de una nueva negociación paritaria para reajustar los salarios del último semestre, acaban de desayunarse con la noticia de que el Palacio 6 de Julio se dispone a avanzar con la implementación de la Tarjeta “Activa”, un programa que prevé la creación de una tarjeta prepaga en la cual empezarán a depositarse parte de los haberes de los funcionarios y los Servidores Urbanos para direccionar el consumo a los comercios de cercanía, y que en un futuro cercano alcanzaría también a los empleados de planta.

La iniciativa tiene múltiples beneficios, no sólo daría un espaldarazo a un sector especialmente golpeado por la crisis que, además, es uno de los principales generadores de empleado en la ciudad, sino que también concibe la creación de un fondo que se integrará con el 2 por ciento de cada compra realizada con esta tarjeta y que tendrá afectación específica para el desarrollo de proyecto sociales, ambientales y culturales.

Ahora bien, es obvio que estos y otros beneficios del proyecto que la gestión busca traer a la ciudad tienen una contrapartida, a saber, limitar la libertad de los consumidores aludidos de elegir qué destino quieren dar a sus haberes sin restricción alguna. Desde el municipio insisten en que es una carga menor, ya que el porcentual que podría quedar afectado no es significativo en términos globales y que, se presupone, cada trabajador gasta una parte sustancial de su retribución en negocios de cercanía, pero lo cierto es que es una limitación en fin y, como tal, será resistida.

Sin embargo no queda claro desde donde vendrá esa resistencia. De momento, el oficialismo gremial sólo ha hecho circular un breve comunicado rechazando la iniciativa, pero el tema no se discute en asambleas a pesar de que ya se ha empezado a conversar con la gestión.

Por otro lado, una facción del gremio, encabezada por Aldo Cabello, dirigente sindical que pasó por la conducción como sub secretario de los Centros de Participación Comunal y que fue radiado de la lista Verde tras diferencias con el mismísimo Rubén Daniele, ha empezado a convocar empleados y delegados a una reunión para debatir tanto éste asunto como la recuperación de la séptima hora de jornada recortada en mayo del año pasado por el peronismo. La intención sería empezar a discutir cómo pararse frente a estos temas y sentar las bases, al mismo tiempo, de un espacio que pueda disputar el liderazgo del sindicato al histórico oficialismo ejercido, formal o informalmente, por Daniele.