Con su apóstol, Macri ya hace campaña en Córdoba

Su candidato a todo, Gustavo Santos, recorre la provincia junto a la diputada del PRO, Soher El Sukaria. A intendentes, dirigentes y miembros del sector productivo baja un mensaje en clave nacional y con copyright de su mentor: la elección legislativa es la clave para que Juntos por el Cambio regrese al poder en 2023. Ya se presenta como postulante para el Congreso y El Panal.

Algunos fenómenos ordenadores se están dando dentro del PRO. El expresidente Mauricio Macri demostró con su recuperada centralidad política que la derrota de octubre de 2019 no lo jubiló y que, mientras siga al frente del partido, marcará el pulso de las decisiones.

Los amarillos cordobeses (sí, los mismos que entonaban odas postmacristas y encontraban en Horacio Rodríguez Larreta a un líder inmediato) rápidamente asumieron que el dedo de Macri seguirá tallando sus heridas. Lo demostró con la unción del radical, exfuncionario de Unión por Córdoba y ahora macrista, Gustavo Santos, como su candidato a todo. Diputado o senador, según convenga; y a gobernador en dos años.

La vigencia de Macri y su impronta en las decisiones terminaron encolumnando a la dispersa dirigencia detrás del exministro de Turismo de la Nación, que esta semana activó recorridas por varios puntos de la provincia. Las rutinas combinan encuentros con referentes políticos e intendentes; también los “mano a mano” duranbarbistas con emprendedores y pequeños empresarios.

Santos, el apóstol de Macri se muestra convencido ante sus interlocutores de que la gestión del co-fundador de Cambiemos se revalorizará con el tiempo, más allá de los desaciertos económicos y del gradualismo que él mismo se reprocha -parcialmente- en su libro “Primer Tiempo”.

El experto en turismo destaca la institucionalidad de la gestión de Macri y la independencia de poderes que habría durante su mandato. Ese es el plafón que utiliza para plantear que esta elección es una batalla más, de otra mayor: la supuesta defensa de la República en 2023 donde Juntos por el Cambio ambiciona regresar a la Casa Rosada y, además, gobernar la provincia que hace más de dos décadas dirige Hacemos por Córdoba.

La bendición de Macri opera como un polo de atracción. Santos goza de ese plus, un paso fundamental para lograr consenso, primero en el PRO y luego entre los aliados que, como se sabe, resisten el dedazo, en especial de un hombre que, entre los radicales, genera rechazo.

He vuelto a Córdoba para ser candidato a gobernador en el 2023, pero quiero decirles a los cordobeses para qué los quiero gobernar. Pero quiero decirles que lo tenemos que hacer juntos, entre todos, que hay una necesidad que ese sea un proyecto cordobés”, dijo a los medios en Villa María, en parte de la gira organizada por el legislador del PRO y referente de esa ciudad, Darío Capitani.

Entre sus definiciones, no descartó buscar puentes con el peronismo cordobés, un viejo anhelo de Macri que, mientras duró su estadía en la Casa Rosada sólo se vistió de “acuerdo de gobernabilidad” con Juan Schiaretti.

Este medio ya había adelantado que las invitaciones al PJ cordobés serían una constante de esta campaña legislativa, si es que no hay acuerdo con el Frente de Todos.

Cabe recordar que la diputada Soher El Sukaria, una de las dirigentes con más llegada hoy a la cúpula nacional del partido, afirmó que sería interesante sumar al peronismo republicano a la alianza para desplazar al kirchnerismo del poder central.

Si Schiaretti, Hacemos por Córdoba, es parte del peronismo republicano, bienvenido sea a ser parte de esta alianza global antikirchnerista para recuperar la República en el 2023”, afirmó la referente en Alfil TV, el sábado pasado, al ser consultada sobre la evolución que imagina de la relación entre dos espacios que trabajaron en sintonía no sólo porque comparten electorado sino en pro de la gobernabilidad desde 2015 a 2019.