Segunda ola: COE distante; Municipio más comprometido

Mientras asoma el rebrote de covid-19, el COE regional mantendría un rol más técnico y alejado de algunas decisiones que ahora serían competencia del gobierno municipal. De este modo, el organismo que condujo el destino de la situación sanitaria durante el 2020, se quitaría el peso más grande. No obstante, el Municipio asegura que toda decisión que se tome a nivel local se hará en conjunto con la Provincia.

Por Julieta Fernández

“No hay un escenario en el que la Provincia vaya a decir una cosa y la Municipalidad haga otra”, aseguró un allegado a la mesa chica del Ejecutivo. La restricción de actividades no estaría en los planes del gobierno local pero, si el contexto sanitario lo ameritara, serían quienes carguen con esa responsabilidad. Aunque resaltan que ninguna decisión que se tome será contraria a lo que disponga el Ministerio de Salud, el gobierno provincial ha delegado a los municipios la decisión de tomar medidas para mitigar los efectos del rebrote en puerta.

Algunas localidades determinaron restringir la circulación nocturna para controlar el nivel de contagios. Algunos ejemplos son Río Tercero, Laboulaye y Morteros. Según el sitio Vía Córdoba, el intendente de Mendiolaza, Daniel Salibi, propondría al ministro de Salud de la Provincia, Diego Cardozo, que se implemente una restricción nocturna en todos los municipios entre las 2 y las 6 de la mañana. Al cierre de esta edición, aún no había novedades al respecto y, hasta el momento, la Provincia delega esas responsabilidades a los intendentes (aunque analiza la situación de cada región y, en consecuencia, asesora).

El jefe comunal de Mendiolaza argumentó su pedido bajo la premisa de que “si no hacemos las restricciones entre todos, los eventos clandestinos se trasladarán a las localidades vecinas y de nada servirán las medidas sanitarias”.

Hasta el momento, en Río Cuarto no habría indicios de que se vaya a tomar una medida similar a aquellos municipios. “El tema de las restricciones se impone en la agenda por lo que ocurre en Buenos Aires pero nuestra realidad sanitaria es muy distinta. En la provincia no se llega al 30% de camas ocupadas”, señaló un vocero del Ejecutivo, quien añadió que varias de las localidades cordobesas que optaron por medidas restrictivas no cuentan con hospitales para internación.

El rol actual del COE

A partir de diciembre y tras la baja en los contagios, el COE regional comenzó a quedar en un segundo plano. En buena parte porque la situación epidemiológica estaba relativamente controlada. Posteriormente, el escándalo del médico falso hizo que la vocería en materia sanitaria quedara en manos de la Secretaría de Salud municipal (particularmente del subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Lucas Stefanini, quien no ocupaba cargos jerárquicos en el COE cuando Ignacio Martín integró las filas del organismo).

Según pudo conocer Alfil, el COE regional ocuparía un rol más bien técnico y actualmente es quien está a cargo del reparto de insumos y vacunas. El COE Río Cuarto se encarga concretamente de repartir las vacunas a todas las localidades del sur provincial. En este caso, la Provincia provee de insumos y el Municipio dispone del personal para vacunar.

Algunas voces se atrevían a hablar de una “disolución” del organismo al advertir el poco protagonismo que había tenido últimamente en la comunicación de la gestión de la pandemia. Aunque esto fue desmentido, no podría negarse que el COE regional ha mostrado un perfil mucho más bajo del que tenía el año pasado. Por lo pronto, se ha abocado a trabajar en la base de testeos de la terminal (ahora trasladada al Galpón Blanco del Andino) y a la distribución de las dosis de vacunas que envía la Provincia.

El grito en el cielo

Todos recordarán las manifestaciones y caravanas que se hicieron el año pasado en reclamo por la habilitación de distintas actividades. Algunos de los rubros que más se movilizaron fueron gimnasios, canchas de fútbol, jardines maternales y transportes escolares. La respuesta del gobierno local fue la misma para todos los casos: “El COE es el que determina esa medida”.

Pero esto no apagó la protesta de los sectores que pedían volver a su actividad con protocolos y requerían al Municipio que actuara como “nexo” con la Provincia y solicite que se tenga en cuenta la realidad epidemiológica de la ciudad. Cabe recordar que, durante 120 días, Río Cuarto no registró casos positivos de covid-19.

Ahora bien, si la situación sanitaria ameritara alguna restricción, el Ejecutivo la pensaría más de una vez. “Nuestra ciudad es grande y no solo atiende la demanda de Río Cuarto sino de toda la región. Tenemos mucha más responsabilidad que varias de las localidades que ya optaron por restricciones. En algunos de esos casos parecen medidas de índole más político o simbólico que otra cosa”, sostuvo un integrante del gobierno local al evaluar la decisión tomada por algunos intendentes del interior.

En este escenario, lo económico “tira más” y es difícil imaginar una cuarentena total como la que se aplicó el año pasado a fines de marzo a nivel nacional o la que se implementó en Río Cuarto en septiembre pasado a partir del fuerte brote. Pero incluso las restricciones “más leves” encuentran retractores en sectores como el gastronómico o comercial.

El Municipio ha mantenido reuniones con distintas cámaras empresariales para trabajar en torno al cumplimiento de protocolos: “No hay intención de restringir pero, si en algún momento la situación indica que hay que hacerlo, se hará. Para evitarlo, hay que apuntar a que cada sector haga cumplir los protocolos, que cuiden su actividad”, informaron a Alfil desde el Ejecutivo.

En los próximos días, la Municipalidad retomaría con más fuerza la campaña de prevención en conjunto con equipos del área de Educación y del Ente Preventivo Urbano. Aunque el gobierno local estaría “cansado de repetir el mensaje”, el relajamiento social obliga a volver a hacer hincapié en el cumplimiento de las medidas de bioseguridad. La experiencia del año pasado parece haber dejado una moraleja: “Si se cumplen los protocolos, no sería necesario restringir”. Sin embargo, las estadísticas de otras ciudades no dejan de alertar al Municipio, quien tendrá en sus manos la decisión de restringir actividades en caso de que sea necesario. Si esto ocurre, será también quien reciba los abucheos.