Precios de alimentos siguen subiendo y la inflación se escapa

Las proyecciones privadas plantean una suba de entre 4% y 4,5% de la inflación en marzo. El plan de Precios Cuidados sigue hasta el 15 de mayo. Los más de 800 productos incluidos en el plan mostraron aumentos que llegan hasta 14% acumulados en tres rondas. Implicó una “extraña” disociación entre la inflación de bienes de consumo masivo y el resto de los grupos.

Los precios de los alimentos no muestran la desaceleración en los aumentos que esperaba el Gobierno y hay tensión con el sector productor.  Las estimaciones privadas ya plantean que en marzo la inflación se movió entre 4% y 4,5%. Los precios estacionales, según estas mediciones, están en torno al 60% anual.

La Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (Copal) insiste en que Precios Máximos, a diferencia de Precios Cuidados (rige hasta el 15 de mayo), es un programa obligatorio y el Gobierno lo ha extendido más de lo previsto inicialmente, “con ajustes que quedaron muy detrás de la inflación general”.  “El sector advirtió en más de una oportunidad el riesgo que representaba para la sustentabilidad de las empresas, debido a los persistentes incrementos de costos que han dejado a los distintos sectores en una situación crítica”, indican desde la Coordinadora.

De acuerdo a un informe de la consultora LCG, en marzo la inflación mensual en alimentos asciende a 4,6%. Los segmentos de bebidas y panificados fueron los rubros con mayor variación, seguidos por la carne y las verduras. El informe destacó que debido a su ponderación, carne fue el rubro de mayor incidencia.

Precios máximos nació hace un año y continúa. Los más de 800 productos incluidos en el plan mostraron aumentos que llegan hasta 14% acumulados en tres rondas, la primera en julio, la segunda en octubre y la última en febrero. El plan busca acotar la inflación de los bienes de consumo masivo (especialmente alimentos de primera necesidad) y convertirse en una guía para el resto de los productos del rubro. Además, tiene el objetivo de brindar opciones económicas a hogares vulnerables en un momento de crisis especialmente profunda.

Para la consultora Ecolatina el programa logró su objetivo de contener la inflación en supermercados, pero el comportamiento de los precios en ambos canales fue disímil. El canal moderno respetó casi en su totalidad el programa mientras que en los comercios de cercanía (con menos posibilidad de ser controlados y menor trato directo con el gobierno) la inflación fue mucho mayor (solo se mostró inferior a los aumentos permitidos en fideos).

“Los supermercados respetaron el acuerdo, pero no los comercios de cercanía”, indica el informe y en esa línea se pregunta ¿cuál fue el efecto sobre los hogares de menores ingresos. Según la última Encuesta de Gasto de los Hogares los hogares del 10% de menores ingresos solo destina el 15% de sus gastos en alimentos y bebidas al canal moderno mientras que ese porcentaje aumenta a 45% en los hogares del 10% de mayores ingresos.

El plan implicó una “extraña” disociación entre la inflación de bienes de consumo masivo y el resto de los grupos. Se puede ver en el siguiente gráfico que los bienes de consumo masivo mostraron una dinámica similar a la de los servicios regulados mientras que el resto de los precios de la economía mostraron aumentos entre el 47% y el 70%.

“El hecho de que la inflación se haya acelerado incluso con la contención que significó el programa complica su levantamiento”, advierte Ecolatina y enfatiza que liberar los precios de consumo masivo tendrá un impacto directo sobre una inflación en ascenso, pero no liberarlos no es sostenible.

A la vez, indica que las empresas no pueden continuar en el programa si los aumentos autorizados no siguen el movimiento de la estructura de costos de la misma manera que las tarifas de los servicios públicos no pueden continuar congeladas. “Incluso habiendo ‘funcionado’ el plan contiene muy marginalmente la inflación de hoy a costa de incrementar la inflación futura”, describe.

En total, la secretaría de Comercio Interior desafectó productos de Precios Máximos en tres oportunidades; el esquema incluye a todos los almacenes, mercados, autoservicios, supermercados e hipermercados, a excepción de las mipymes y establecimientos mayoristas de venta de productos de consumo masivo, que cuenten con salón de ventas.

También rige para todos los distribuidores, productores y comercializadores de cosas muebles, obras y servicios, y prestaciones que se destinen a la producción, construcción, procesamiento, comercialización, sanidad, alimentación, vestimenta, higiene, vivienda, deporte, cultura, transporte y logística, y esparcimiento.