A lo Quijote, Abrile se prepara para el 2024

Por Gabriel Marclé

“Estoy con más ganas que nunca”. Así le respondía Gabriel Abrile a Alfil tras ser consultado por las versiones que circulan desde hace días sobre su futuro papel en el escenario político local. Desde los espacios de representación radical se mostraron decepcionados por su indecisión en la interna provincial, con muestras de desencanto que amenazaron con borrarlo de la lista de nombres posibles para encabezar la recuperación de la Municipalidad. Pero el médico comenzó a responder con un trabajo silencioso, pero que tiene un objetivo claro.

La mayoría de los actores políticos del sur se mantienen atentos a lo que ocurrirá con las PASO legislativas, especialmente en el radicalismo que reeditará una interna que pasó sin pena ni gloria. Es por eso que se llegó a pensar que la reaparición de Abrile tendría que ver con sus intenciones de conseguir algún lugar en las listas que se están armando, algo que el propio médico se está encargando en desestimar. “Quiero ser intendente de Río Cuarto, es mi único anhelo”, le confirmaba a este medio.

El último candidato de JxRC, en la derrota contra el reelecto intendente Juan Manuel Llamosas, se quedó con la sensación de haber estado muy cerca de lograr lo que consideraban una proeza. El particular contexto, una jornada electoral de escasa participación y el quebrado acompañamiento de sus correligionarios se presentaron como dificultades; pero la diferencia entre el ganador y Abrile fue de apenas 3.779 votos. Aun así, habiendo pasado casi seis meses de ese resultado, el escenario se presenta más complejo que antes.

La “pequeña diferencia” en los comicios del 2020 sirven para energizar a un relegado Abrile, pero los radicales difícilmente se olviden de los hechos que lo tuvieron como protagonista en el último tiempo. Si quiere ser candidato, el principal escollo en su camino tiene que ver con las diferencias que se han agudizado por su comportamiento en la interna radical, un plano de indecisión que no dio buenas señales entre quienes se convertirán en potenciales votantes.

Resulta paradójico que en la ciudad que decidió consensuar el reparto de los circuitos radicales, sus referentes se muestren en constante fricción con sus “demonios internos”. Tal es así que suelen mostrar más ahínco en las disputas partidarias que en los cruces con el oficialismo. En estas condiciones, cualquier intención de plantarse como candidato de la UCR tendrá de frente a los masivos molinos de viento que lo separan de la Municipalidad.

Uno de los episodios que terminó marcándolo por las razones equivocadas fue el encuentro con Martin Lousteau en medio de la campaña por la interna radical. Su presencia en el acto que el Senador encabezó junto a Rodrigo De Loredo -quien era candidato a presidir el partido en Córdoba- comenzó a hacer ruido entre los radicales del sur. Por un lado, “La 30 de octubre” -espacio que militó a Sumar en Río Cuarto- creía haber ganado a un aliado fuerte en la reñida pelea, pero rápidamente surgieron muchísimas dudas.

El paso de los días terminó confirmando que el médico no jugaría para quienes se la jugaron por él durante su campaña a intendente en 2020, lo que generó fuertes fricciones. “Nadie puede darse el gusto de no jugársela con alguien. Eso define a los animales políticos y nos dimos cuenta que algunos no vienen de esa raza”, comentaban enojados desde los espacios que acompañaron a De Loredo.

Pero Abrile tampoco jugó para Marcos Carasso, el elegido de la alianza Mestre-Negri. Si bien algunos de los radicales más cercanos al médico participaron de un encuentro con el referente de Convergencia, no se mostraron señales de un apoyo claro. Entre los seguidores de la alternativa radical también surgían voces que criticaban su accionar vacilante.

Los representantes de ambas propuestas radicales coincidieron en la idea de “borrar” a Abrile de los proyectos que se puedan venir de aquí en adelante. Tanto “La 30” como los espacios cercanos a la presidencia de la UCR Córdoba han comenzado a iniciar la construcción de una nueva identidad. El enojo fue tan grande que los radicales amenazaban con prescindir de uno de sus representantes con mejor imagen positiva.

Desde el “abrilismo” -si es que existe tal ismo- intentaron explicarles a sus correligionarios que el comportamiento durante la interna se dio porque no querían entrar en cortocircuito con nadie. Para ellos, lo del acto con Lousteau fue “una devolución de gentilezas” por el apoyo que Abrile recibió de su parte en la campaña municipal y el acercamiento a Convergencia respondió a la buena relación que había forjado con intendentes del sur, también en la previa electoral del 2020. En pocas palabras, no se la jugó por haber quedado en una encrucijada.

El problema de la interna es que expuso al médico como alguien “falto de cintura política” -citando a un enojado referente del radicalismo local- que no puede darse el lujo de permanecer quieto cuando lo llaman a jugar. Eso puede presentarse como una desventaja si pretende convertirse en intendente: No podrá hacerlo sin la ayuda sus chinchudos correligionarios.

Para los seguidores y estrategas de Abrile, todavía hay tiempo para limar asperezas. Pero hasta que se eso ocurra, el médico ya se encuentra forjando la identidad de su alternativa realizando reuniones con diferentes sectores; entre ellos, empresarios y referentes sociales. Su plan contempla una mayor presencia en la escena política, la cual se irá acrecentando a medida que se acerquen las PASO para comenzar a instalarlo en el imaginario del electorado.

Lo que es seguro, incluso tres años antes de que se concreten las elecciones municipales, es que el radicalismo definirá al próximo candidato a intendente en una interna que se anticipa más cargada y reñida que nunca. Aunque persistan los resquemores de quienes supieron acompañarlo en el pasado, todo indica que el médico se tiene fe para competir. Eso sí, las opciones que se van configurando se enfrentan a una cruda realidad: Mientras el radicalismo se siga dividiendo, las chances de darle batalla al armado oficial se van esfumando.

Tareas en calles de tierra

La Secretaría de Obras Públicas prosigue con las acciones estipuladas en su cronograma de trabajo para el mantenimiento de calles de tierra en diferentes lugares de toda la ciudad. Las acciones forman parte del plan de mejoramiento vial que el municipio aceleró durante la época estival y que dará continuidad a lo largo del año.

Las intervenciones del martes se desarrollaron en múltiples sectores, entre los que se destacaron IPV Banda Norte, hacia calle Víctor Hugo; Sector Sur, en las calles Estrada, Juárez Celman y Goudart; Barrio Alberdi, en el cuadrante comprendido por las calles Guayaquil, Montevideo, Salta, y Vía Mitre; y Calles Manco Capac, Garibaldi y alrededores en Banda Norte.

En esos lugares, diversas cuadrillas realizan trabajos de limpieza de badenes con pala, alisado de calles, limpieza de cordones cunetas, y agregado de suelo-arena, entre otras tareas que continuarán en los próximos días.