Primero la Gente se rearmó con pata evangélica (quiere alianza anti K)

El sábado asumieron las nuevas autoridades del partido. Al acto asistieron desde Juez a Santos. El espacio quiere integrar un espacio opositor al gobierno nacional, pero no como mero adherente.

Bettina Marengo 

El partido Primero la Gente tiene nuevas autoridades y nueva conformación, y se prepara desde una derecha “moderada” a jugar en las elecciones de medio término. El espacio que acompañó al oficialismo provincial y a Juntos por el Cambio asegura que su lugar es el centro republicano, y desde esa definición teje un futuro que lo puede volver a ubicar en la alianza macrista o lo puede llevar a acuerdos con Encuentro Vecinal Córdoba y los sectores evangélicos, muchos de los cuales ya están adentro del partido.

Finalizada la etapa de Sebastián García Díaz luego de un recalentado proceso interno y judicial que terminó con éste en las filas del PRO, Primero la Gente quiere ampliar su fuerza territorial, y parte de ese trabajo recaerá en las fuerzas territoriales del movimiento evangélico de Córdoba, que se sumaron desde “una perspectiva política y no confesional”.

El sábado, con un acto en el Parque Sarmiento, se presentó la flamante conducción que encabeza Gastón Dueñas. Desde el diputado Luis Juez, al multicandidato Gustavo Santos, y al pastor evangélico y legislador Gerardo Grosso, el variopinto espectro político que asistió al evento habla de los movimientos preelectorales que se viven al interior de los espacios políticos

Junto a Dueñas, asumió Martín Pereira, en el Consejo Provincial; Gustavo Olivero, como vicepresidente primero, y Maximiliano Daniel como presidente de Juventud, entre otros. Olivero proviene del espacio evangélico junto al dirigente territorial Claudio Roldán.

Además de las visitas mencionadas arriba, estuvieron en el acto representantes de Juntos por el Cambio del PRO, de la Coalición Cívica y del Frente Cívico, como el juecista senador nacional Ernesto Martínez, el ex ministro de Turismo de la Nación y exministro de Turismo de Juan Schiaretti, Gustavo Santos, la legisladora provincial Silvia Paleo, el presidente del PRO Córdoba, Javier Pretto, el presidente de la Coalición Cívica Córdoba, Gregorio Hernández Maqueda; las concejalas del Pro por la ciudad de Córdoba María Iglesias y Eugenia Terré. También participaron el dirigente del Frente Renovador Fernando Coudet, el titular de la ONG Portal de Belén, Rodrigo Agrelo, los representantes de Republicanos Unidos, Abelardo Losano y Nicolás Peretti; y referentes del Comipaz, el pastor evangélico Tito Ruffa.

Con el ímpetu del relanzamiento, en Primero la Gente quieren ser parte de la alianza que represente a la oposición al gobierno nacional de Alberto Fernández, aunque no como socios adherentes sino como partes con voz y voto y, claro, con algún lugar en las listas para su gente.

Para fortalecer su propuesta, Dueñas lanzó el Instituto de Estudios Económicos que estará a cargo del economista liberal Jorge Ingaramo. Como “primos” del PRO, el kirchnerismo les genera urticaria, pero tienen una mirada de amigos sobre Hacemos por Córdoba y el gobernador Juan Schiaretti, del que se consideran “amables adversarios”. “Hay que reconfigurar y ampliar Juntos por el Cambio”, sostienen, pero admiten que, como partido “pequeño, Primero lo Gente no será el traccionador de los acuerdos.

Por lo demás, con tanto candidato en danza, tienen en claro que 2021 puede no ser el año de la unidad. En ese caso, hay una cercanía con Juez, quien ha dicho que será candidato a senador por “fuera o por dentro” de Juntos por el Cambio, lo que indica una posible ruptura del macrismo: lo que quiere Juez también lo quieren el diputado radical Mario Negri y el mencionado Santos.

Sin embargo, PLG tampoco descarta un acuerdo con el ex legislador Aurelio García Elorrio, que no pudo asistir al evento del sábado, pero envió a la plana mayor del Encuentro Vecinal Córdoba. El creador del Portal de Belén está interesado en confluir con Primero la Gente y también con Juez, con quien tuvo conversaciones informales, aunque en todos los espacios aseguran que nada ha madurado aún.