El sector celeste contra el Municipio por hacer cumplir la ley

El Palacio de Mójica, Concejo Deliberante y la sede de PAMI despertaron con una imagen poco feliz en sus fachadas. Activistas en contra de la legalización del aborto dejaron bolsas macabras y carteles con mensajes que apuntaban al Ejecutivo municipal por garantizar el cumplimiento de la Ley 27.610.

Por Julieta Fernández

La imagen remitió a las bolsas mortuorias que utilizaron algunos sectores para manifestarse en contra del gobierno nacional tras el escándalo del vacunatorio VIP. “Cuando se recurre a esas formas, queda deslegitimado cualquier tipo de reclamo”, aseguraban desde el Palacio Municipal con preocupación tras “desayunarse” con la imagen de la fachada del edificio. El calificativo “macabro” no es menor, ya que los mensajes que dejaron en las distintas dependencias incluían pintura roja que simulaba sangre y bolsas de consorcio.

“El negocio del aborto llegó a la ciudad” y “El Pami solo quiere aborto”, eran algunas de las leyendas que rezaban los carteles que fueron dejados en las fachadas de los edificios públicos. Según el portal Otro Punto, serían tres mujeres las que fueron captadas por las cámaras de seguridad del Palacio de Mójica. La fiscalía municipal asesoró a la secretaria de Género, Ana Medina, quien radicó la denuncia en la Unidad Judicial N°1. Al cierre de esta edición, las personas no habían sido identificadas.

Medina repudió el escrache y señaló a la prensa que “se trata de expresiones en contra del Estado municipal que lo único que hace es respetar una ley. Ni más ni menos”. Este tipo de expresiones tiende a mostrar las contradicciones en las que incurren algunos sectores que usualmente reclaman por el respeto de las instituciones y el cumplimiento de las leyes, siempre y cuando no se contrapongan a sus propios intereses o ideologías. “Se puede estar de acuerdo o no, pero los mecanismos para plantearlo tienen que ser a partir del respeto y el diálogo”, enfatizó la funcionaria.

Pero el reclamo no habría sido repudiado solo por las formas sino también por el absurdo de pedirle a un Municipio que no garantice el acceso a un derecho consagrado por ley. El proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo fue elaborado en el año 2006 por la Campaña Nacional por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito. Cuando se debatió por primera vez en Diputados y Senadores (2018), el proyecto ya había sido presentado 6 veces. Ese año contó con media sanción en el Congreso, aunque en el Senado se impuso la negativa. El año pasado, conforme a lo que Alberto Fernández había prometido en campaña, el Ejecutivo nacional envió el proyecto al Congreso. En diciembre fue aprobado en ambas cámaras. En Diputados, la mayoría de los legisladores que votó por la positiva no pertenecía al Frente de Todos.

Pocas leyes fueron tan discutidas y debatidas como ésta. En 2018, se escuchó a diversos expositores que expresaron su postura y sus argumentos durante más de dos meses. Entre el debate del 2018 y el del 2020 hubo elecciones presidenciales y allí también se eligieron cargos legislativos. Las bancas renovadas (cuyos representantes fueron elegidos por el pueblo) participaron del último debate que llevó a la aprobación del proyecto. Sería necio restarle legitimidad a una ley que se aprobó gracias al consenso de las distintas fuerzas políticas y al reclamo constante del movimiento de mujeres.

¿Y por qué se da ahora este tipo de manifestaciones? En los últimos días, la secretaría de Género había anunciado que la práctica se garantizaba tanto en el Centro de Salud municipal como en distintos dispensarios y que se trabajaba en la generación de una app para que las solicitudes y el asesoramiento se puedan realizar mediante esa vía. El hecho de que el escrache haya sido un 24 de marzo no deja de ser leído con un tinte provocador pero también hubo lecturas que advirtieron que se podría tratar de un mensaje de un sector conservador de la sociedad que podría estar comunicando al peronismo local que “ya no contarían con su apoyo”.

 

¿Mensaje a Llamosas?

La legalización del aborto fue un tema que cobró mayor relevancia durante el 2018. Allí, la prensa consultó en reiteradas oportunidades la opinión de los dirigentes locales. En el caso del Concejo Deliberante, en aquel entonces “ganaba” la aprobación de la ley (aunque la mayoría de los ediles oficialistas se expresaron en contra). El propio intendente Juan Manuel Llamosas también se había pronunciado en desacuerdo con el proyecto.

En el 2020 y durante la campaña electoral, el tema no fue objeto de debate “por no ser de competencia municipal”. Sin embargo, varios sectores demandaban conocer las posturas de los candidatos y, por alguna razón, la mayoría de los postulantes optaba por “gambetear” la pregunta. A excepción de candidatas como Lucía de Carlos (Respeto) y Guadalupe Fantín (FIT), quienes se pronunciaron contundentemente a favor del proyecto. Las tres fuerzas principales mostraron mucha dificultad para dar una opinión contundente e incluso algunas dejaron algunas “perlitas” para el recuerdo.

“Estoy en contra de la interrupción del embarazo fetal. Lo analizo en términos de bioética y medicina” dijo el ex candidato a intendente de Política Abierta y actual concejal, Pablo Carrizo. El edil evitó pronunciarse de manera concreta y señaló a FM Gospel que “su espacio no tomaba postura al respecto”. El ex candidato de Juntos por Río Cuarto, Gabriel Abrile también evitó dar una respuesta directa pero dio a entender su postura a favor de la legalización: “Lo discuto desde la salud pública. Si se toma esa decisión, tiene que darse en un marco de seguridad”. Finalmente, el intendente Juan Manuel Llamosas respondió que estaba en contra del proyecto por cuestiones personales pero agregó: “Creo que hay que dar el debate”.

Siempre se dijo que la mayoría de los funcionarios de Llamosas llevarían el pañuelo celeste. No obstante, a pocos días de la entrada en vigencia de la ley, el Ejecutivo optó por generar los mecanismos para garantizar el acceso a la práctica. Es decir, hizo lo que todo municipio debiera hacer. Aunque muchas veces se calificó a la IVE como un tema “pianta votos”, el escrache de la madrugada de ayer no debiera derivar en bajarle el perfil a la secretaría de Género, cuya elevación de rango fue ponderada por el propio oficialismo. “Si se tienen que perder un par de votos por hacer cumplir una ley, que así sea” señaló un dirigente peronista.