AF asumió en el PJ: presencia schiarettista sólo para cumplir

El único enviado por el gobernador Juan Schiaretti fue Oscar González, presidente del PJ local. El doble juego de Hacemos por Córdoba: marcar distancia con el kirchnerismo pero sin romper lazos.

Yanina Soria

Como gran administrador de gestos, el gobernador Juan Schiaretti le hizo un guiño -aunque mínimo- al presidente Alberto Fernández en plena tensión por la ley de biocombustibles: envió ayer al titular del PJ Córdoba al acto de asunción de las nuevas autoridades partidarias a nivel nacional.

Oscar González fue el único schiarettista asistente como integrante del flamante Consejo del Partido Justicialista, luego de que el propio mandatario provincial rechazara ser parte de la estructura que, bajo la nueva conducción de Alberto, logró sintetizar a todas las líneas internas del peronismo enrolado en el Frente de Todos.

Sin embargo, en verdad, la presencia del también presidente Provisorio de la Legislatura en el acto (de concurrencia limitada y al aire libre) que tuvo lugar ayer por la tarde en el barrio porteño de Núñez, respondió más a una necesidad del oficialismo provincial de cumplir con una formalidad ya asumida que a mostrar un acercamiento político con el kirchnerismo.

De hecho, apenas unas horas antes del evento, el gobierno de Córdoba a través de su ministro de Servicios Públicos, Fabian López, acusó a la Nación de “maltratar a las economías regionales” al reiterar el pedido de prórroga de la ley de biocombustibles (ver pág. 6). Un tema que volvió a embravecer la siempre inestable relación institucional entre Córdoba y la Nación.

Mientras en su discurso el presidente Fernández destacó que la unidad de todo el peronismo nacional les haya permitido volver y despojar al macrismo del poder central, Schiaretti se mantiene como el único jefe provincial justicialista que no integra las filas del frentetodismo.

Por eso, desde el PJ Córdoba negaron que la participación de González deba ser interpretada como un paso en concreto hacia la unidad de Hacemos por Córdoba con el kirchnerismo, aunque nadie quiera dar todavía por caída esa posibilidad de cara a las legislativas.

Justamente, ese doble juego permanente de tomar distancia política cada vez que se puede pero sin romper lazos con la Nación, es la estrategia que sigue el gobernador cordobés para mantener el equilibrio entre las demandas de su propio electorado y acompañar la gobernabilidad del presidente.

Entre los pocos presentes que acompañaron a Fernández ayer, también estuvieron la diputada Gabriela Estévez y el senador Carlos Caserio. Ambos cordobeses también integrantes de la lista única Unidad y Federalismo que lleva como vicepresidenta primera la diputada nacional Cristina Álvarez Rodríguez, en la segunda vicepresidencia el gobernador bonaerense, Axel Kicillof y en la vicepresidencia tercera la vicegobernadora de Chaco, Analía Rach Quiroga.

Estévez y Caserio son parte fundamental de la estructura local con la que el Frente de Todos no sólo hizo pie en Córdoba, sino que apunta a expandirse y consolidarse como alternativa política en la provincia.

 

Contra el macrismo

Al asumir formalmente el cargo de presidente del PJ durante el acto en el club Defensores de Belgrano, en su discurso, Alberto Fernández dijo: “nada ha sido más moderno que el peronismo, supo adaptarse en cada momento de su historia para sacar del pozo a los que estaban mal”.

También tuvo párrafos dedicados al ex presidente Mauricio Macri y a la oposición de Juntos por el Cambio. “En unidad cuidamos la salud de nuestra gente y vacunamos a todos los argentinos mientras los otros se levantan de la cama, hacen zoom y nos critican. Escriben libros donde no son capaces de admitir el desastre cometido”, apuntó. Y luego agregó: “en diciembre de 2015 los que ganaron aquella elección ya no se animaron a decir que debíamos ser el granero del mundo pero empezaron a decir que debíamos ser el supermercado del mundo”.