La historia oscura de la Facultad de Odontología II

Por Gabriel Osman

Mirta Lutri, Ana Baruzi, Silvia López de Blanc y Gustavo Chiabrando.

Las universidades públicas argentinas son autónomas desde la Reforma de 1918. Es una prerrogativa (rémora de la Ilustración del siglo XVIII, diría CFK) que se declama y abdica pendularmente. Dicho más sencillo, es una autonomía funcional. Esto es, se reivindica o se abjura de ella recurriendo a otro poder del Estado (la Justicia) según criterios de conveniencia. En los Tribunales Federales de Córdoba, muchos jueces son reacios a intervenir cuando buscan su arbitraje, porque es más o menos obvio que a esos estrados de excepción no debieran llegar temas ordinarios de rutina administrativa, como concursos o escalafonamientos recurridos.

Ahora, han llegado con furia las disputas políticas internas de la Facultad de Odontología. No es, como en otros casos, un tema banal. Se trata nada menos que del funcionamiento de una academia privada donde, presuntamente, los estudiantes debían cursar y oblar jugosos estipendios si querían aprobar la materia Microbiología, cuyo titular, Luis Olmedo, tendría algún vínculo o intereses económicos.

No es un asunto banal, como decíamos,  ni tampoco circunstancial, como que el problema ya tiene más de dos décadas de registros documentales y testimoniales. Lo que sucede es que por esa inmensa rendija de 20 años queda involucrada no sólo la actual decana Mirta Lutri, sino toda la institución, buena parte del staff de funcionarios, flamantes denunciantes y miembros de la oposición (como Silvia López de Blanc), que en su momento conocían el problema y miraron para arriba, como en la fábula popular del perro mirando para arriba cuando es pillado en poses inconvenientes.

Solo para hacer una pequeña punción sobre un problema que ha sido por años vox populi en Odontología, este diario contactó telefónicamente al ex presidente del Centro de Estudiantes y consejero en 2010, Nicolás Tillard, quien en escuetas declaraciones confirmó que ese año expuso “en el Consejo Directivo que existían irregularidades en la cátedra de Microbiología, pero nadie se hizo cargo de la denuncia”. Entonces era decana Carmen Visvisian, hoy opositora y denunciante (!?)

No quiso ser más explícito, pero en esta edición publicamos un resumen (ver aparte) de sus abundantes declaraciones formuladas en septiembre de 2020 al programa que en CBA 24 Horas conduce Rebeca Bortoletto y, en nuestra edición web, agregamos un link para que nuestros lectores puedan acceder a la entrevista completa.

Es increíble –y muy respetable- que el fiscal Maximiliano Hairabedian haya actuado de oficio ante la ausencia de denuncias formales. Luego de la actuación del funcionario judicial han salido a formular denuncias de alto tenor santos y pecadores, colocando las disputas internas en esta unidad académica al rojo vivo. No solo porque en pocos meses se realizarían las postergadas elecciones para designar en Odontología al o la sucesora de Lutri. También porque el año próximo vence al mandato del rector Hugo Juri, y el casi seguro candidato para sucederlo por la oposición, el decano Chiabrando (Químicas), soltó a la palestra e interpuso en el Consejo Superior un pedido de informes.

El fiscal ya elevó las actuaciones al juez federal Ricardo Bustos Fierro y habrá que estar atento a la evolución de la causa. Desde otra perspectiva, será interesante ver el desarrollo político de la controversia, cuyo epílogo puede ser con letra de tango: “En un mismo lodo todos manoseados”.

 

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