El gobierno no puede frenar la segunda ola

No importa que cambien los temas, el gobierno sigue entrampado a la defensiva, pataleando en el aire porque no puede hacer pie para bancar la segunda ola.

¡Qué bárbaro, amigo lector! En este país uno no se puede descuidar un segundo porque ahí nomás le cambian la discusión. Estábamos hablando del operativo “Vacunados ventajistas integrados al peronismo” (aunque vacunados VIP es más fácil de recordar) y ya tuvimos que salir a preocuparnos por la avanzada contra la justicia, la pseudo cadena nacional de la Desaforada de Recoleta y por Formosistán sumida en el caos. ¡Así no hay psiquis que aguante, loco!.
Usted es un agudo observador, así que habrá notado el pequeño cambio en la forma de denominar a la vicepresidenta. Hasta hace un tiempo era la Aforada de Recoleta, porque vivía en un barrio paqueto protegida por sus fueros, pero me hacía ruido seguir usándolo. Después de escucharla dedicarle tan dulces palabras a los jueces que la escuchaban por el dólar futuro, ciertamente Desaforada es un adjetivo que la puede describir bastante bien.
Le digo, para mí que esta señora no tiene instagram para seguir a todas las influencers que comparten fotos en bikini para comunicar ese profundo mensaje de Osho, “soltar”. Mamita que habrá sido brava con Néstor cuando salpicaba la tabla porque su mirada alternativa no lo dejaba apuntar bien, recordándole alguna macana del pasado. La señora debe ser como una “Funes el memorioso” del enojo.
No sé si le va a ir bien en este nuevo proyecto de llevarse puesto un poder del Estado, pero hay que reconocerle que siempre tiene alguna iniciativa. Si después se cargan la democracia es otra historia.
Recuerde que se lo canté hace un tiempo: la señora Pac Man se ha morfado los fantasmas albertistas del gabinete. Hay rumores de que se va la Ministra de Justicia, que si todavía no se fue es porque no encuentra un flete de confianza para que le ayude a llevarse sus cosas del ministerio. Anote ahora, porque el próximo va a ser el Ministro Sarasa. Ahí sí que el cristinismo canta ¡Bingo! y todo el resto del peronismo que integra la coalición de gobierno pierde el partido.
Formosa
A este tema lo tocamos hace un tiempo, estimado. Estuve con problemas para ponerle un apodo al gobernador del cuarto de siglo, pero me lo resolvió un humorista famoso, Ezequiel Campa, que lo bautizó Dildo Insfrán. No sé si está familiarizado con el término, pero es un objeto que guarda cierta semejanza física con el gobernador, porque ambos son pelados (aunque Insfrán tiene los dos ojos, no es un pelado tuerto).
Le soy sincero: para mí la situación es una muestra de lo que viene. Por un lado, el amo y señor del feudo del norte reparte palos para que no se desbande la gente. Por el otro, la oposición le da rosca al descontento, como dice el “Manual peronista de introducción a la desestabilización de un mal gobierno”. ¿El gobierno tropezó y se cayó? Ahí nomás van todos a picotearlo en el suelo.
Como si fuese un oráculo, hace un tiempo le dije que el gobierno del presidente Ojos de Enfisema estaba entrando en la segunda ola de críticas, bastante peor que la primera. Yo no quiero caer en eso de “los medios hegemónicos” y “oposición destituyente”, pero está claro que nadie está dejando pasar la oportunidad de pegarle su patadita a un gobierno que acierta menos que Eschoyez. Es una sorpresa que la oposición se mantenga tan alineada para erosionar al peronismo en lugar de armar esos engendros como Radicalismo K o transversalidad porque quieren que les manden un par de ticket canasta para los empleados públicos.
Le digo, un poco me da lástima escuchar a los que no saben estar de ese lado, lloriqueando porque los políticos de la oposición hacen política. Inaudito. Cualquiera hubiese pensado que los que te dicen que menstruar es revolucionario o que ir de cuerpo es político iban a estar preparados para responder políticamente a una crisis política, pero todo indica que reaccionaron como el perro chiquito del meme.
Pese a todo, le vuelvo a repetir mi pronóstico de hace unos días. Con un gobierno sin plata, sin credibilidad, sin vacunas, sin tiempo y sin ideas, los próximos meses se le van a hacer más difíciles que jugar al truco con Giacomino, porque además la oposición está llenando baldes de apoyo con lo que pierde el gobierno por cada lugar por el que hace agua.
Le digo lo último. Muchos se han preguntado por qué no le sueltan la mano a Dildo o por qué no intervienen la provincia. Se me ocurren dos motivos. Primero, porque para algunos lo importante es bancar a los propios (lo han hecho con el senador violín, ¿no lo van a hacer con un gobernador en funciones?). Segundo, porque el formoseño seguiría siendo dueño de la provincia, con capacidad para prendérsela fuego al interventor que sea. Y ahí sí sería 100% un problema del gobierno del Alféretro.
La verdad, aunque al futuro lo veo más no blanco que al contrato de trabajo de la empleada de Donda, sigo esperando por ver qué va a pasar en los próximos meses. No sé si por curiosidad profesional o por morbo de argentino que ya ha vivido más años en crisis que en estabilidad, pero estoy ansioso por saber de qué manera va a decantar esto. Todavía hay tiempo para ver qué pasa, aunque al país ya no le queda tiempo para perder.