Randazzo sube perfil antigrieta y tiene planes para Córdoba

El exministro de Cristina se reunió con un grupo de dirigentes de provincia de Buenos Aires con una propuesta para romper la polarización entre macrismo y kirchnerismo. Cerca suyo admiten que tiene diálogo con dirigentes de Córdoba. Los contactos con Juez.

Por Bettina Marengo

El ex ministro de Interior y Transporte de Cristina Kirchner, Florencio Randazzo, levantó el perfil político con un Zoom con militantes del peronismo no K, en donde habló de la necesidad de trabajar en el armado de la famosa “tercera vía” para romper con la polarización entre “kirchnerismo y el macrismo”. Randazzo, que quedó afuera del Frente de Todos, se mostró muy crítico al gobierno de Alberto Fernández, del que dijo “no tiene poder”, y sostuvo que la expresidenta “tiene un proyecto de poder familiar”.

Un colaborador del dirigente oriundo de provincia de Buenos Aires admitió que está hablando con “gente de todos los sectores políticos, no solo del peronismo”, pero recalcó que Randazzo “todavía no decidió a ser candidato” en las elecciones legislativas que se celebrarán en octubre. “También está hablando con gente de Córdoba”, sostuvo la fuente ante una consulta del diario Alfil.

El Zoom que salió a la luz el miércoles y que, aseguran, “se filtró”, fue organizado por el partido Sumar, un nuevo espacio que responde al expresidente Eduardo Duhalde y a la senadora Hilda “Chiche” Duhalde, donde abrevan dirigentes históricos del PJ bonaerense, muchos exfuncionarios del duhaldismo que no están alineados con el peronismo del diputado Máximo Kirchner, ni del gobernador Axel Kicillof. El chivilcoyano Randazzo es, originariamente, un duhaldista.

Unos meses atrás, también se “filtró” un encuentro de Randazzo con otro peronista “del centro”, el exgobernador de Salta, Juan Urtubey, (quien en 2019 intentó armar el “peronismo republicano” con Juan Schiaretti, Roberto Lavagna y el hoy presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa), y con el vicejefe de gobierno de la CABA, Diego Santilli, en un café porteño. Pero su principal cercanía en el PRO es el ex titular de la cámara de Diputados Emilio Monzó. Ambos son “ala blanda” del partido amarillo,

que se referencia en Horacio Rodríguez Larreta, frente al ala dura que representan Mauricio Macri y la presidenta del partido, Patricia Bullrich.

En Córdoba, los últimos encuentros conocidos del exministro de Cristina con dirigentes de Córdoba llevan al diputado Luis Juez. Ambos lograron una relación cuando eran intendente y ministro de Transporte, y la sostuvieron, aun luego de que el Frente Cívico se sumara a la coalición macrista Cambiemos. Juez solía considerar al entonces funcionario nacional como uno de los que mejor lo atendía cuando iba a Buenos Aires. Antes de la pandemia hubo varios encuentros cara a cara, aunque luego el diputado nacional limitó sus viajes por el Covid.

Hoy Juez busca ser candidato al Senado de la Nación y advirtió que lo hará por “dentro o por fuera” de la coalición opositora Juntos por el Cambio (o como se llame). En caso de romper, seguramente buscará engrosar su armado político con otros sectores no K. Sin embargo, cerca del líder del Frente Cívico ayer hablaron de una “negociación por los cargos” con los otros socios del macrismo: cada espacio tiene su candidato, ya veremos, destacaron.

Según publicó el diario Infobae, el ex candidato a senador por Buenos Aires aseguró que se ubicará en el espacio del medio entre el macrismo y el oficialismo, con la idea de avanzar “una construcción con pie también en Córdoba, Santa Fe y la ciudad de Buenos Aires”. “Yo sueño con un frente nacional, con expresión de las principales provincias. Para eso hay que tener candidatos en la provincia de Buenos Aires, en Santa Fe, Córdoba y Capital. Hay un montón de dirigentes muy importantes, independientes de las fuerzas políticas y de la sociedad que podrían sumarse”, manifestó, según la reproducción del medio.

Una posición que, según fuentes vinculadas al Juntos por el Cambio que hablaron con este medio, tiene a Alberto y a Cristina por detrás, porque “apunta a desagregar el voto macrista -sobre todo en provincia de Buenos Aires- con ofertas del centro y no K”.