La “Ventanilla Única” de Llaryora moviliza al Suoem

El intendente anunció, muy al pasar, algo que puso en alerta al sindicato: la implementación de la Habilitación Automática de Negocios. Una remake de la Ventanilla Única de Ramón Mestre que el Suoem bien supo defenestrar por vía reglamentaria. Los trazos gruesos del proyecto.

Por Felipe Osman

En un atril improvisado en el Jardín Botánico el intendente ofreció este lunes un balance de su gestión junto a una declaración de buenas voluntades, enderezadas por su gestión a lograr la modernización y descentralización del municipio, ejes que primaron en su discurso. En uno de los pasajes de su alocución mencionó muy al pasar la implementación de un sistema de Habilitación Automática de Negocios que cayó muy mal en la conducción del sindicato municipal. Veamos de qué trata.

El 14 de junio de 2012 el Concejo Deliberante sancionó, en los albores de la primera gestión de Ramón Mestre, la ordenanza 12.052, de “Ventanilla Única”. Sin sobreabundar en precisiones técnicas, puede decirse que el proyecto se proponía resumir y transparentar el proceso que cada comerciante de la ciudad debe penar cuando decide ir por la habilitación de un local destinado a ejercer cualquier actividad.

La letra de la norma prometía. Veamos sólo dos ejemplos: En su artículo 6to prescribía que el municipio debía “facilitar la tramitación de solicitudes de habilitaciones (…) realizando de oficio los trámites internos entre reparticiones”, y más adelante en el mismo apartado garantizaba que “el cumplimiento de las etapas necesarias para obtener la habilitación vía internet”.

¿Qué pasó para que tan maravillosas perspectivas, ya convertidas en ordenanza, jamás se cumplieran?… El Suoem, que tras un sinfín de presiones doblegó a la gestión y la obligo a darle participación en el diseño de la reglamentación del proyecto hasta desvirtuarlo bloqueándolo por completo.

El peronismo tiene preparados desde mediados del año pasado un plan integral para eficientizar los mecanismos de fiscalización y control. El nuevo proceso de Habilitaciones Automáticas (o Habilitaciones Online) es sólo una parte de él y funciona, en trazos gruesos, del siguiente modo: Primero separa a los comercios en distintas categorías según el riesgo que conlleve cada actividad. Y luego, contempla para las actividades que entrañan una peligrosidad baja o media (la inmensa mayoría) una forma extremadamente ágil para conseguir el “cartón” habilitante: el comerciante interesado completa vía internet una declaración jurada afirmando que el local a afectar a su actividad cumple los requisitos exigidos por la normativa, presiona “enter” y queda habilitado.

En simultáneo, el sistema informático envía una solicitud para que un inspector municipal designado al azar verifique que las aseveraciones vertidas en la declaración jurada se condigan con la realidad. De no ser así, ese primer inspector sólo puede dar aviso al sistema, sin estar capacitado para clausurar el local. Recién el segundo inspector, que también será seleccionado al azar por el programa, podrá imponer alguna penalidad al comerciante si las faltas constatadas por el primer inspector persistieran.

Este mecanismo no sólo agilizaría inconmensurablemente al sistema actual, sino que también lo haría mucho menos vulnerable a los “peajes” que cada comerciante debe pagar cuando busca habilitar su local.

La pregunta que se impone es si el peronismo logrará modernizar estos mecanismos venciendo la resistencia del sindicato o si, por el contrario, claudicará como tantas administraciones lo hicieron antes. Quienes conocen las oficinas de la Dirección de Habilitaciones dicen que al menos parte del problema tiene nombre propio, y es el de Alejandro José Farías, el célebre empleado de Habilitación de Negocios condenado por la Justicia Penal por exacciones ilegales (coimas) aunque perdonado por Ramón Mestre. La situación actual de revista de Farías es un misterio que las autoridades municipales han preferido mantener en las sombras, pero múltiples fuentes aseguran que él sigue capitaneando la oficina de Habilitaciones.

Una vez develada la incógnita de si el peronismo contará con la determinación política necesaria para llevar a buen puerto estos cambios se abrirá, o no, la perspectiva de que se implementen otros que el PJ también tiene en carpeta, como la implementación de actas electrónicas, harto más seguras que las de papel frente a la manipulación de los inspectores, la desconcentración de las Áreas de Inspectoría y la rotación por turnos y zonas de los inspectores, entre algunas otras. El tiempo dirá.