Superior limita plazo para definir proceso electoral (9 de abril)

Los consiliarios fijaron un plazo de 30 días hábiles para que la comisión ad hoc presente sus conclusiones, con propuestas para adaptar los comicios universitarios al distanciamiento social.

La semana anterior, el Consejo Superior había suspendido el proceso electoral de la UNC hasta tanto se decidiese las adecuaciones que se realizarán para garantizar una mayor participación en tiempos de coronavirus.

Para evitar que la incertidumbre se extienda más de la cuenta, los consiliarios aprobaron la semana pasada fijar un plazo de 30 días hábiles para que la comisión ad hoc que está estudiando el tema presente sus conclusiones por escrito. Recién allí, el Consejo Superior en pleno podrá debatir y decidir cómo se realizarán los comicios en el 2021 y, en base a ello, cuándo habrán de realizarse.

La resolución establece que los miembros de la comisión pueden solicitar una prórroga a dicho paso, de manera debidamente fundada. Sin embargo, desde los distintos sectores que integran la comisión especulan con que no sería necesario utilizar dicha cláusula.

Desde comienzos de febrero, la comisión conformada por decanos, docentes, estudiantes, graduados y no docentes está analizando las distintas posibilidades que existen para realizar comicios de manera que se garantice que todos los electores puedan ejercer su derecho, sin por ello descuidar las medidas preventivas en un contexto de pandemia.

El principal desafío al que se enfrenta la comisión tiene que ver con una característica propia del padrón universitario: sus estudiantes provienen de los más variados puntos del país, y hasta dos tercios de ellos se encontrarían fuera de la ciudad de Córdoba.

Dada esta situación, la comisión analiza qué mecanismos podrían permitir ejercer el derecho al voto a distancia. Algunas de las posibilidades que se analizan tienen que ver con el voto por correo postal y el voto por medios virtuales. En ambos casos, la comisión trabaja en encontrar mecanismos que aseguren que el voto sigue siendo secreto y que el proceso sea fiscalizable.

Si se adoptase uno de estos métodos, es posible que los comicios se celebren recién en el segundo semestre, para garantizar el alistado del sistema y la capacitación electoral a autoridades, fiscales y votantes. En dicho caso, se buscaría una fecha intermedia entre las primarias abiertas de agosto y los comicios legislativos de octubre. Además, podría desdoblarse la votación para que abarque más de una jornada, con el objetivo de evitar aglomeraciones no deseadas en el voto presencial.

La misma piedra

El kirchnerismo universitario no logra internalizar, a pesar de los años, el concepto de “no tropezar dos veces en la misma piedra”. Y así, con el pasar del tiempo, se sostiene la incógnita de si es por no poder o por no querer hacerlo.

Tras la movilización que el sábado llenó plazas en todo el país con críticas contra el Gobierno nacional, las autoridades de la Facultad de Artes decidieron sumarse a la campaña de tergiversación de información que el kirchnerismo llevó a cabo en redes sociales.

Desde el mismo presidente Alberto Fernández hasta la militancia de base, el kirchnerismo intentó convencer de que la oposición había simbolizado la muerte de referentes oficialistas, cuando en realidad resulta innegable que hacía referencia a potenciales víctimas de no haber recibido las dosis que utilizaron en el “vacunatorio VIP” del Gobierno.

La gestión que encabeza la decana Ana Mohaded decidió poner a su unidad académica y las redes sociales de la misma al servicio de esta campaña, con un comunicado en el que se critica la performance opositora en nombre de “la Facultad de Artes de la @unc_cordoba”.

Fue Francisco “Pancho” Tamarit, último rector del kirchnerismo, quien en 2014 tropezó con esa misma piedra, pagando por ello costo político. En febrero de aquel año, las manifestaciones opositoras se hacían sentir en Venezuela contra Nicolás Maduro, y el físico cordobés decidió apoyarlo con un comunicado que se arrogaba la representatividad de la Casa de Trejo.

Mohaded no era aún decana, pero sí una activa referente del espacio K. A pesar de ello, eligió repetir la confusión voluntaria entre Gobierno, gobierno y partido, incluyendo también un slogan icónico del cristinismo: “el amor vence al odio”.