Tentáculos de la AFI macrista: espiaron a un tribunal oral federal

Los jueces cordobeses Diaz Gavier y Julián Falcucci habrían sido víctimas de “carpetazos” del organismo de inteligencia en tiempos del expresidente Macri. Evalúan convertirse en querellantes.

Por Bettina Marengo
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AFI FederalesEl espionaje ilegal de la AFI de Mauricio Macri extendió sus tentáculos en Córdoba, donde el expresidente tiene dirigencia amiga y es mayoría electoral en el plano nacional. Las víctimas son dos jueces del Tribunal Oral Federal N°1, Jaime Díaz Gavier y Julián Falcucci, sobre los que el organismo habría armado sendas “carpetas” con datos aportados por la inteligencia ilegal. La causa, por ahora, está en manos del juez federal de Lomas de Zamora, Juan Pablo Auge, quien procesó a los exjefes de la Agencia Federal de Inteligencia del macrismo, Gustavo Arribas y Silvia Majdalani, y a una treintena de “topos” y exfuncionarios, acusados de integrar una asociación ilícita dedicada al espionaje sin orden judicial. La noticia de la inteligencia sobre Diaz Gavier y Falcucci surgió de una resolución de Auge, en la cual imputó a dos espías por ese motivo.

Hasta ahora, se sabía que un periodista cordobés había sido alcanzado por la AFI, por haberse acreditado para cubrir la cumbre del G-20 realizada en Buenos Aires.

Diaz Gavier ya se comunicó con el juez de Lomas y, según indicó a este diario, el material recabado en la causa daría por “acreditado” que fue víctima de seguimientos. Como se dice en jerga, los espías “caminaron” a los cordobeses, y recabaron abundante material sobre sus tareas tribunalicias.

El tema es grave si se entiende como el espionaje a dos jueces federales, pero es más grave aún si se observa que el espiado fue un tribunal oral, es decir, un cuerpo juzgatorio que dispone sobre la libertad de las personas.

 

En los próximos días, Díaz Gavier evaluará si “vale la pena ser querellante” en la causa que tiene como víctimas a gremialistas, dirigentes sociales, periodistas, presos K, y políticos opositores y propios (hasta el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta fue “carpeteado” por el macrismo). “Es muy desagradable y muy molesto saber que a uno lo han estado espiando en su tarea, es la misma impresión que cuando alguien invadió tu casa y entró a robar”, reconoció el juez en diálogo con Alfil.

La semana pasada, la Sala IV de la Cámara Federal de Casación, con voto por mayoría de Mariano Borinsky y Javier Carbajo, ordenó que la causa pase a los tribunales de Comodoro Py, donde residen los llamados miembros de la “mesa judicial”. En Py, el fiscal sería Carlos Stornelli, a su vez imputado por un tema de espionaje. Si la Corte confirma el pase (fue apelado por la expresidenta Cristina Kirchner, la principal víctima de la causa), el fiscal quedaría de los dos lados del mostrador. “Accionar repugnante”, de parte de la Justicia, sostuvo Díaz Gavier.

Este juez es reconocido por sus fallos condenatorios a las violaciones a los derechos humanos durante la dictadura militar, concretamente en el ámbito del Tercer Cuerpo de Ejército con asiento en Córdoba. Según señaló ayer, el seguimiento del que fue víctima no lo sorprendió. Lo vinculó con el juicio al exjefe del Ejército durante el segundo gobierno de Cristina Kirchner, Cesar Milani, que se realizó en 2019 en los tribunales de La Rioja. Tanto él como Falcucci integraron el tribunal oral que absolvió al militar acusado de delitos de lesa humanidad. A los espías de la AFI les habría interesado especialmente esa causa, de gran impacto político y electoral.

Falcucci declinó hacer comentarios a la espera de ser convocado a declarar. A Auge se le vence la semana pasada la subrogancia, por lo que, si la investigación prosigue en Lomas, pasará a manos del juez federal de Quilmes, Luis Armella.

Diaz Gavier recordó las expresiones agraviantes contra su persona que el exsecretario de Derechos Humanos de la Nación, Claudio Abruj, escribió en su muro de Facebook. “Palabras ratoniles llenas de infundios”, calificó.

En el plano de la “defensa gremial”, por estas horas se espera un pronunciamiento de las listas opositoras a la actual conducción de la Asociación de Magistrados federales, y de la recientemente creada Junta de Tribunales Orales Federales de la República Argentina (JUTOF), que preside el juez cordobés Fabián Asís.

 

Sin novedades de Anses

Por otra parte, hasta ayer no había llegado notificaciones de la Anses a los jueces y fiscales federales que tienen expedientes jubilatorios iniciados, pero los dejaron en suspenso para seguir ejerciendo el cargo. Nueve magistrados federales de Córdoba están entre los 220 que serian intimados por el organismo previsional para que dejen sus cargos y se acojan a la jubilación que tramitaron, o retiren la carpeta previsional y continúen ejerciendo hasta que resuelvan el retiro, cuya edad máxima son los 75 años en el caso de los jueces.