El Concejo, listo para un 2021 agitado

El legislativo municipal formalizó ayer la definición de sus autoridades en sesión preparatoria. Por delante, la descentralización, una nueva ordenanza de centros vecinales, el regreso pendiente del Suoem al Palacio Municipal y la Ventanilla Única, entre otros asuntos, prometen amenizar un agitado 2021 electoral.

Por Felipe Osman
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sesiòn preparatoriaEl Concejo Deliberante formalizó ayer la elección de sus autoridades poniendo fin a dos meses de tensiones internas dentro del bloque peronista, generadas por la salida de Juan Domingo Viola de la Presidencia de la bancada con destino a la Secretaría de Participación Ciudadana en los últimos días del 2020.

El enroque entre los llaryoristas Marcos Vázquez y Nicolás Piloni se consagró y el primero será quien suceda a Viola en el puesto, debiendo asumir las tareas de apaciguar los ánimos entre los concejales peronistas y erigirse como el principal defensor de la gestión frente a las críticas de una oposición que atizada por el calendario electoral.

No parece ser tarea fácil. La gestión supo encontrar en la pandemia una ventaja que le permitiera avanzar sobre el Suoem y empezar a redefinir una estructura de costos endémicamente condicionada por las partidas salariales que demanda la monumental planta de empleados municipales, pero también debió postergar, a consecuencia de la emergencia sanitaria, buena parte de sus planes de gobierno.

Este año, se espera, se retomarán o completarán tales iniciativas, y los ediles peronistas tendrán parte en ello, ya sea proveyendo al Ejecutivo del andamiaje jurídico necesario para hacerlo u oponiendo a las críticas de los otros bloques una defensa de las acciones del municipio.

Entre los principales asuntos que promete la agenda municipal del año estará, de seguro, la descentralización a la que el Ejecutivo ya ha dado inicio, que promete alcanzar, además de a las Áreas Operativas, a las Áreas de Inspectoría. No debería extrañar que, llegado el momento, las tensiones con el sindicato municipal puedan alcanzar nuevos picos, ni que el Ejecutivo de participación al Concejo -como ya lo hizo en repetidas oportunidades durante el conflicto- para contener los embates del gremio.

De hecho, sigue aún pendiente la reincorporación a sus actividades de buena parte de los empleados que prestan funciones en el Palacio Municipal, que difícilmente se dará de manera apacible.

Pero fuera de estos procesos, que ya están en marcha, el peronismo tendrá nuevos asuntos en agenda. Allí está la implementación de la Ventanilla Única, que iba a tener lugar durante 2020 y que fue, para evitar una nueva escalada en el conflicto con el gremio, postergada para este año. Es un secreto a voces que el Ejecutivo avanzará en este punto, y que ya trabaja en el diseño de procesos que permitan transitar los tortuosos trámites de habilitación de manera digital, no sólo para agilizarlos, sino también para hacerlos menos vulnerables a los excesos de quienes están a cargo de su aprobación y control.

Por otro lado, el Concejo Deliberante tratará a instancias del Ejecutivo un nuevo régimen para los centros vecinales este año, los fondos que el Estado Municipal vuelca a estas instituciones a través del régimen de autogestión y el presupuesto participativo crecerán, y el llaryorismo sentará sobre él las bases de su afianzamiento en el territorio, algo que ya ha traído críticas de la oposición que de seguro cobrarán mayor volumen en el recinto.

En suma, al 2021 promete un calendario electoral agitado para el Concejo, y aún está por verse cuáles serán los anuncios del intendente en la apertura de sesiones, y que nuevos asuntos sumará a esa agenda.