El 26% de la actividad económica depende de lograr inmunidad

Se trata de sectores que dependen más de la eficacia de la política de salud, que de eventuales medidas de estímulo fiscal o monetario. En ese esquema se incluyen Hoteles y Restaurantes, Transporte y Comunicaciones, Servicios Comunitarios, Sociales y Personales, Administración Pública y Enseñanza. Todos crecieron en diciembre por debajo del resto de los de la economía.

inmunidad actividad económicaEn 2020, el PIB de la Argentina cayó aproximadamente un 10,0 % interanual, guarismo que compara con una merma del orden del 6,0 % para el caso de Chile, de 5,8 % en Uruguay y de 4,3 % en Brasil. Entre los factores que podrían explicar estas diferencias, hay que considerar la extensión y profundidad alcanzada por el fenómeno del distanciamiento.

Entre los sectores con actividad más erosionada por el Covid todavía a diciembre de 2020, se tiene Hoteles y Restaurantes, con una caída interanual de 47,1%, Transporte y Comunicaciones (-19,2%), Servicios Comunitarios, Sociales y Personales (-14,7%), Administración Pública (-7,8%) y Enseñanza (-3,5%). En promedio ponderado, estos sectores cayeron 14,41% interanual en el último mes del año, con una contribución negativa al PIB de 3,77 puntos porcentuales

La caída del promedio ponderado de estos sectores ubicados en el cuadrante más complicado fue de 14,41% interanual a diciembre y, dado que agrupan el 26,2% del valor agregado de la economía, hicieron una contribución negativa al crecimiento de 3,77 puntos porcentuales. En el “resto” se incluyen Industria Manufacturera, Comercio, Actividades Inmobiliarias, Agricultura y Ganadería, Intermediación Financiera, Servicios Sociales y de Salud, Construcción, Electricidad, Gas y Agua y Pesca.

Un informe del Ieral indica que los sectores más afectados por la pandemia, que representan un 26,2 % del PIB, dependen más de la eficacia de la política de salud, que de eventuales medidas de estímulo fiscal o monetario. Por eso es tan relevante el hecho que existan demoras en el proceso de vacunación, y de que haya problemas con la elección de la población objetivo.

El trabajo de los economistas Jorge Vasconcelos y Guadalupe Gonzalez señalan que los últimos datos del EMAE dejaron un significativo arrastre estadístico: con los guarismos del cuarto trimestre de 2020, la variación positiva del PIB de 2021 podría alcanzar el 4,7 %, bajo el supuesto de crecimiento desestacionalizado cero a lo largo de lo que resta del año.

De todos modos, datos que permiten aproximar el comportamiento del PIB como el consumo de energía no residencial, muestran un amesetamiento en la recuperación de la actividad económica desde diciembre en adelante. Si se considera enero de 2019 como base 100, se tiene que en la primera quincena de febrero de 2021 el consumo de energía GUMA (sin ALUAR) se ubica prácticamente en el mismo nivel que hace 2 años (1% por debajo del nivel de enero 2019).

Desde el piso registrado en abril pasado cuando casi todos los sectores económicos estaban cerrados, la demanda de energía empezó un camino de recuperación observado hasta el mes de noviembre del año pasado.

Sin embargo, en los últimos meses esta tendencia se frenó y la demanda de energía eléctrica registra cierto amesetamiento, una señal temprana respecto a lo puede ocurrir con los datos del PIB del primer trimestre. Hay factores por el lado de la demanda (aceleración de la inflación) y también por el de la oferta (dificultades de abastecimiento), junto con los atrasos con la vacunación, que hacen que ese amesetamiento no resulte una sorpresa. “Habrá que ver qué ocurre en meses subsiguientes: si la nueva política, de utilizar al tipo de cambio como ancla, tiene efecto en términos de desacelerar la tasa de inflación”, indica el reporte.

Para cruzar los datos de actividad con el ritmo de inmunización, hay que tener en cuenta que con datos hasta el 24 de febrero, Israel acumula un total de 90,21 vacunas administradas cada 100 personas, guarismo que es de 20,08 para el caso de Estados Unidos. La Argentina, por su parte, sólo contabiliza 1,73 vacunas cada 100 personas, muy por debajo de las 16,63 vacunas aplicadas en Chile, e incluso de las 3,55 de Brasil. A modo de referencia, a nivel global la vacunación contra el Covid 19 tiene un promedio de 2,85 dosis cada 100 personas.