Se cierra el telón y regresa la tensión

Con un perfil más bajo que el primer encuentro en el Palacio de Mójica, la última reunión de la mesa de articulación institucional se dio en el marco de un escenario más combativo de parte de la oposición. Esta vez, sin la presencia del intendente. Aunque esos encuentros no darían lugar a reproches hacia el oficialismo, la tensión crece tras bambalinas.

Por Julieta Fernández
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A diferencia de la primera reunión entre el intendente y los distintos jefes de bloque, el segundo encuentro no fue anunciado con bombos y platillos. Quizás porque la intención sería que estas reuniones se mantengan en el tiempo y se realicen de manera periódica. En esta oportunidad, los jefes de bloque se reunieron con el jefe de gabinete municipal, Julián Oberti, el secretario de Obras Públicas, Martín Cantoro y el presidente del parlamento local, Darío Fuentes. El proyecto en el que se trabajó implica la pavimentación de 35 cuadras.

“Sorprendió que, efectivamente, la segunda reunión se haya realizado 15 días después. Tal como se había prometido” señaló un analista político a Alfil y agregó que la segunda reunión con ex candidatos tendría fecha tentativa para la semana que viene. Sin embargo, aunque siempre se valora que la dirigencia política pueda trabajar en agendas comunes, se estaría lejos de un clima pacífico entre la oposición y el gobierno municipal.

Las últimas dos semanas fueron intensas para el bloque de la primera minoría. Los ediles no dudaron en arrojar varias granadas y tratar de mantener en agenda el escándalo del médico trucho. Otro elemento que se sumó esta semana fue la solicitud de información sobre la vacunación en Río Cuarto, a fines de despejar dudas sobre si hubo algún “vacunatorio VIP”. Por otro lado, el bloque Política Abierta había transitado las primeras semanas del año con un bajo perfil y con poca crítica hacia el oficialismo. Incluso llamó la atención que el pronunciamiento en relación a lo ocurrido con el falso médico haya “llegado tarde”. Sin embargo, en las redes sociales del concejal Pablo Carrizo, el jefe del bloque de la tercera fuerza comenzó a manifestar sus diferencias con el gobierno de turno, adelantando que votará en contra del aumento del boleto que pidió la empresa de transporte urbano. También se pronunció respecto del escándalo del falso médico y las responsabilidades políticas (aunque algunos referentes de la primera minoría considerarían que lo hizo con “delay”).

Sonreír para la foto

Al igual que la carroza de La Cenicienta, la oposición se convertiría en calabaza una vez que abandona las reuniones de trabajo con el oficialismo. Esto no quiere decir que, en el marco de esos encuentros, no se avance en aspectos importantes para la ciudadanía. No obstante, las fuertes críticas lanzadas en estas últimas semanas llevan a pensar que, cuando el telón se cierra, la tensión regresa. Quien se había mostrado descreído respecto de estas reuniones era el propio Pablo Carrizo que, en declaraciones a la prensa, sostenía que ese tipo de instancias eran ‘para la foto’. De todos modos, decidió participar de esa primera reunión (en la cual se convocaba a ex candidatos) y se mostró conforme con el eje planteado: desarrollo y empleo. En esta segunda reunión, el concejal participó en calidad de jefe de bloque.

Desde Juntos por Río Cuarto aseguran que los reclamos planteados recientemente no impiden que las reuniones de trabajo se puedan llevar adelante ‘con madurez y respeto’. “Nos parecía que estábamos convocados para discutir otros proyectos, otros programas y no nos parecía el momento oportuno para hacer estos planteos”, señaló el jefe de bloque de Juntos por Río Cuarto, Gonzalo Parodi, en el marco de la conferencia de prensa en la que solicitaron información sobre la vacunación en la ciudad. Desde la primera minoría consideran que “se perdió una gran oportunidad” y recalcan que desde diciembre solicitaban trabajar en conjunto con el secretario de Salud, Marcelo Ferrario, para realizar aportes en el desarrollo del programa de vacunación. Dicha reunión se llevó adelante en la oficina del bloque opositor pero, al parecer, no derivó en acciones concretas y habría sido meramente “para la foto”.

En el caso de la tercera fuerza, el jefe de bloque convocó a una reunión para esta tarde en plaza Olmos para presentar un proyecto ante el intendente que solicita terrenos financiados para que los vecinos puedan construir sus viviendas. No obstante, podría decirse que Carrizo ha mantenido la guardia bastante más baja que los ediles de la primera minoría y hasta el momento, no habría embestido de lleno contra el gobierno municipal.

Nada parece indicar que las cosas cambiarían en el corto plazo y son varios los factores a tener en cuenta. No faltaría mucho para se apruebe el aumento de la tarifa del transporte urbano y ese siempre es un tema que genera numerosas rispideces entre el oficialismo y la oposición. Por otro lado, la pandemia aún no nos permite cantar victoria y resta desarrollar buena parte de la campaña de vacunación masiva (y cruzar los dedos para que no haya un rebrote de grandes magnitudes). La cereza del postre es que estamos en un año electoral. Y aunque los dirigentes riocuartenses siempre buscan distanciarse de lo que ocurre en otros niveles del Estado, la imagen en caída del gobierno nacional podría ser un elemento que sirva a la oposición para señalar el vínculo (pocas veces exteriorizado) entre Nación y el Municipio.