La sucesión, tema caliente y prematuro en el Mojica

Aunque el segundo ciclo de Llamosas lleva menos de tres meses, continúan apareciendo pistas sobre la conversación partidaria que definirá al sucesor del intendente. El deseo de ir por el tercer mandato se enfrenta a dificultades internas.

Por Gabriel Marclé

A fines del 2020 Alfil se preguntaba si, con el reciente comienzo de la nueva era de Juan Manuel Llamosas en la Municipalidad, no era demasiado temprano como para hablar de la sucesión. Meses han pasado y el tema sigue reverberando en los pasillos del Palacio de Mojica, una conversación que la mayoría adopta como “necesaria”, pero también incomoda al jefe municipal que intenta hacer de su gestión una vía de proyección a las grandes ligas.

“Si no se hablara de sucesión, estaríamos haciendo mal las cosas”, sugería alguien con llegada a los círculos más privados del PJ local. Más allá de los tiempos y los apenas tres meses que lleva el segundo ciclo llamosista, la imposibilidad de reelegir al intendente acelera las mediciones y proyecciones. Después de todo, deben buscar a un candidato capaz de asemejarse a quien le dio dos elecciones consecutivas al peronismo, venciendo incluso al coletazo de la pandemia.

Buscar al sucesor de Llamosas no será tarea fácil y así lo adelantan los popes del PJ provincial. La próxima elección del intendente de la capital alterna será en 2024, un año después de las provinciales que definirán la continuidad del cordobesismo o el paso a una nueva era política en la provincia. Allí radica la importancia de los comicios que se darán en Río Cuarto, donde consideran necesario sostener el mando en uno de los bastiones del PJ cordobés. Gane o pierda el oficialismo en 2023, “El Imperio” será una zona estratégica fundamental.

La conversación existe, pero los nombres van apareciendo a cuentagotas. Alfil ya adelantaba en diciembre del año pasado que las mediciones propias del PJ ya se encontraban perfilando a algunos posibles candidatos. Entre ellos se mencionaban a Guillermo De Rivas, ex Defensor del Pueblo y actual funcionario de Llamosas; Agustín Calleri, uno de los integrantes del llamosismo con mayor popularidad; Darío Fuentes, presidente del Concejo Deliberante; y algunos otros componentes del Ejecutivo municipal.

Si la elección de un candidato tuviera que definirse entre esos nombres, probablemente se llegaría a un consenso que apunte a evitar una temida interna peronista que realce divisiones e intereses cruzados. Si Hacemos por Córdoba logra sostener su longevo proyecto provincial, convendrá definir al candidato del consenso. Pero más allá del deseo de unir, la mayoría de los estrategas del PJ consideran que pueden surgir complicaciones en el camino, las cuales dependerán de las respuestas que brinde el escenario nacional y provincial.

Para ganar las elecciones, Llamosas lideró una coalición que integró a diferentes espacios del peronismo. Los analistas políticos cercanos al Palacio de Mójica reconocen que falta mucho recorrido, pero que ese tiempo puede favorecer el ensanchamiento de la grieta que perturba la paz hacia dentro del partido. Algunos se preparan para la posibilidad de una interna, aunque otros la consideran “ineludible” producto de la variedad de corrientes que se cruzan en la Municipalidad riocuartense.

Entre esas variantes se encuentran los delasotistas, que nombran a Adriana Nazario como próxima candidata a intendente -posibilidad que le fue coartada en 2016. También se mueven los empoderados del albertismo, integrantes del viejo kirchnerismo que se adapta a las formas del presidente Alberto Fernández. Al mismo tiempo se genera un conflicto con los espacios filokirchneristas, como La Cámpora, también dentro de la alianza llamosista. Si no se logra un equilibrio, llegará el momento en que cada uno de esos espacios exijan un lugar más preponderante en el proyecto municipal.

Además, no sorprendería la aparición de “outsiders” que ya se mostraron interesados en liderar el proyecto electoral. Entre ellos aparecen empresarios y otros influyentes de la economía regional, algunos de los cuales ya han mostrado un acercamiento a las primeras líneas del Gobierno.

Pero tampoco se descarta la aparición de algún “aislado” de la gestión municipal que ya empezó a hacer el camino del postulante. Es que mientras puertas adentro del Gobierno hay varios incendios por apagar, algunos personajes comienzan a desandar una especie de previa a la campaña de la interna peronista desde fuera del Palacio de Mójica.

Este sería el caso de Mauricio Dova, actual tribuno de cuentas oficialista, quien continúa mostrándose en las redes como un hombre dispuesto a caminar las calles, escuchar a los vecinos y ofrecer soluciones. ¿Acaso son esas las tareas que le competen a su rol? Claro que no, pero hay un capital político que Dova quiere fortalecer y una oferta que proponer cuando las divisiones del entorno peronista eliminen todo dejo de unidad.

Es un combo de situaciones que justifican el por qué se habla de sucesión en este momento. Después de todo, el segundo mandato llamosista se vive como si ya hubieran transcurrido varios años desde su comienzo. En tan poco tiempo, Llamosas debió lidiar con las esquirlas del quiebre que provocó la abrupta salida de una funcionaria delasotista. Luego asistió al escándalo del falso médico, teniendo que lidiar hasta la fecha con los efectos de esa situación.

En la diaria, Llamosas intenta trascender con una gestión potente y abocada a la solución de problemas que se exacerbaron durante la pandemia. Pero también es consciente de la energía que demanda ese proceso y el desgaste que viene padeciendo desde hace más de un año, cuando comenzaba la crisis del COVID. Tal vez, el casting para encontrar sucesores le quite algunas cargas al intendente, quien solo deberá centrarse en gestionar y dar vuelo a sus sueños de pegar el salto hacia el escenario provincial.