El Suoem apunta contra las clases y los delegados “independientes”

La conducción amenaza con coartar el inicio del ciclo lectivo en las escuelas municipales y sale a la caza de los delegados “independientes” que pudieran cohesionarse detrás de una lista distinta a la Verde. Expectativa por los anuncios de Llaryora en la apertura de sesiones. Descentralización de las Áreas de Inspectoría y Ventanilla Única, las mayores preocupaciones.

Por Felipe Osman

Conforme se acerca el 28 de febrero, fecha límite fijada por la (por ahora) última prórroga del receso administrativo para el regreso a la actividad de la totalidad de los planteles municipales, el Suoem empieza a dar algunas señales de vida, buscando convencer a su frente interno de que todavía puede plantarse ante el Palacio Municipal.
La estrategia a la que apela no es novedosa, y en rigor tampoco ha dado grandes resultados a la UEPC, que tantas veces la ha utilizado, pero aun así es la única alternativa que -de momento- el gremio parece haber encontrado: coartar el inicio del ciclo lectivo en las escuelas municipales.
Mientras en las Áreas Operativas -histórico brazo de choque del Suoem- impera un gran descrédito hacia quienes integran la mesa directiva del sindicato, y conociendo que las Áreas de Inspectoría no suelen cohesionar sus reclamos con el resto de las reparticiones, Rubén Daniele decide apoyarse en Educación, lugar de origen de la secretaria general vicaria, Beatriz Biolatto, y apostar a postergar el inicio del dictado de clases en las escuelas municipales a como dé lugar. Ya sea impidiendo el ingreso a los servidores urbanos que vayan a realizar las tareas de poda y mantenimiento, “extraviando” insumos o siguiendo cualquier otra máxima en el decálogo del buen combatiente municipal.
Sin embargo en las bases son pocos los que confían esta nueva etapa del “plan de lucha” pergeñado por el sindicato, y cada vez más de ellos ven la permanencia de los mandos medios interinos en sus puestos como una prueba irrefutable de que hay una tregua pactada con el Palacio Municipal, un acuerdo por el cual la conducción no se privará de hacer algunos berrinches para contentar a su frente interno, pero no llevará la tensión a un punto de quiebre.
Hay otro síntoma que esto sucede. Cada día se vuelven más recurrentes los comentarios sobre el hostigamiento a delegados no encuadrados con la conducción que, por decisión de directores y funcionarios de segundas y terceras líneas, son traspasados ante las presiones del sindicato. Es, confiesan los baqueanos de las internas del Suoem, un mecanismo habitual, pero ahora exacerbado por la debilidad la lista Verde y la proximidad de las elecciones internas en el sindicato.
El mecanismo es simple, efectivo y burdo por partes iguales: los delegados que no comulgan con la conducción, y en los que ésta sospecha posibles adversarios si una alternativa a la lista Verde comenzara a florecer, son trasladados, alejados de sus áreas de influencia o presionados de cualquier modo.
Ahora bien, mientras la conducción atiende a sus frentes internos, ya sea impostando beligerancia frente a la gestión o previniendo el surgimiento de cualquier alternativa al oficialismo gremial, se mantiene expectante por lo que el reinicio de la actividad legislativa pueda traer.
El discurso inaugural que el intendente ofrecerá para dar comienzo a las sesiones ordinarias de este año preocupa al Suoem por más de un motivo. El gremio sabe que la desconcentración operativa está en marcha, y que difícilmente pueda detenerla. Pero tiene otros motivos por los cuales inquietarse. El primero de ellos es la descentralización de las Áreas de Inspectoría, un segundo paso que la gestión parece lista para dar. Más aún, preocupa la posibilidad de que el intendente anuncie la implementación de una profunda modificación en los mecanismos de fiscalización a la que, en los pasillos del Palacio 6 de Julio, se refieren como “Ventanilla Única”.
Esta iniciativa no es nueva, sino que el peronismo la tiene en carpeta desde el año pasado (Alfil glosó los trazos gruesos del proyecto en su edición del 7 de septiembre de 2020). Aunque su puesta en funcionamiento quedó suspendida entonces, hay quienes aseguran que formará parte de los anuncios que el intendente hará en su próximo discurso, algo que enerva al sindicato ya que causaría gran mella no solo en su poder de fuego, sino también en sus recursos.
Desde luego, resta una consideración que no resulta menor: el 2021 es un año electoral y, en tanto que tal, un año de relativa fragilidad para todo oficialismo. El Ejecutivo buscará despejar el camino hacia octubre de una alta conflictividad con el Suoem, y en la actitud que la conducción del sindicato tome se revelará la verdadera relación que mantiene con la gestión.