Edil Casado suma aliados a rebelión de bloque PJ

Junto a un compañero de bancada, el sindicalista Gustavo Pedrocca, negó su apoyo al llaryorista Nicolás Piloni. Ambos sugieren como salida al conflicto a Marcos Vázquez.

Por Yanina Passero
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El jueves 25 los engranajes del Concejo Deliberante de la ciudad comenzarán a moverse con motivo de la sesión preparatoria que, en esta oportunidad, ofrece como atractivo la elección de autoridades en el boque de ediles de Hacemos por Córdoba. El viceintedente Daniel Passerini había revelado en su paso por Alfil TV que el nombre del ganador o ganadora de esa pulseada interna sería comunicado un día antes. Como es natural, estas serán horas de las operaciones políticas finales.

El concejal que se plantó apenas se conoció que Nicolás Piloni era el favorito del intendente Martín Llaryora para suceder el ascendido Juan Domingo Viola (actual secretario de Participación Ciudadana) no se rinde. El viguista Diego Casado está empecinado en ganar una pulseada que, desde el inicio, se planteaba desigual. No sólo porque el odontólogo había conseguido la bendición del jefe de la Municipalidad sino porque más adelante se observó una marcada determinación en mostrar sintonía del PJ Capital. Al respecto, no deben olvidarse las generosas palabras de la diputada Alejandra Vigo con motivo de la firma de contratos para obras en Villa El Libertador.

Casado persistió. Incluso, a este medio ratificó lo que ya se escuchaba en los pasillos del edificio de Pasaje Comercio. Pondría en peligro la mayoría automática que consagra al oficialismo la Carta Orgánica con tal de evitar la llegada de Piloni a la jefatura.

“Estoy esperando la decisión del bloque para ver que determinación tomo: estoy a mitad de camino entre quedarme en el bloque o tomar otro rumbo”, reconoció a este medio con clara intención de remarcar su preferencia (de hace unos días) por Sandra Trigo. “En el PJ Córdoba son todos del interior. Piloni es un dirigente de Entre Ríos que sus comienzos lo encuentran en la radical Franja Morada. Si se impone este resultado, me da a pensar que los dirigentes de la Capital nos tenemos que dedicar a no militar; y a ser burócratas y tecnócratas para obtener mejores resultados”, decodificó la presunta interpretación que las bases harían con la designación de Piloni.

A horas de conocerse la elección, Casado jugó su última carta con dos intenciones: efectivamente, sacar al entrerriano de la terna, pero también acomodar su frente interno. Veamos la primera.

Ayer, después del mediodía, se conoció que el abogado y periodista peronista mantuvo una reunión con su compañero de bloque Gustavo Pedrocca. El tándem invitaba a pensar que el encuentro se relacionaba con la futura conducción del espacio porque, se sabía, el sindicalista había expresado por las vías formales su descontento con la eventual designación de Piloni.

Casado logró que Pedrocca levantara el perfil y se uniera a su cruzada, pero desde una perspectiva propositiva. Ambos ediles se reunieron con el llaryorista Marcos Vázquez, el favorito de la dupla para comandar a los ediles de Hacemos por Córdoba.

Una foto y un pequeño epígrafe documentaron la última jugada: “Expresamos nuestro apoyo incondicional al concejal Marcos Vázquez y nos ponemos a su disposición porque es un llaryorista de pura cepa”, escribieron.

“No creo que el intendente quiera tener un problema cuando no se discute el espacio llaryorista dentro del Concejo, sino que se está discutiendo cuál es la mejor solución para el bloque para que de acá a unos meses, no explote por los aires. Entendemos de que Marcos Vázquez es la síntesis de lo que tiene la militancia y el PJ de Capital”, remarcó Casado en diálogo con Alfil.

Y cerró: “Esto le da una luz de esperanza a la militancia. Necesitamos a la militancia en el poder”.

El cambio de preferencias de Casado, quien pasó de la viguista Trigo a Vázquez, se debe a una necesidad de mantenerse coherente con su arriesgada jugada, pero también de evitar tensionar aún más la cuerda. El silencio del sector que responde a la jefa del PJ de la ciudad colocó en un lugar de líbero al periodista. Además, Olga Riutort anticipó que seguiría con su bloque unipersonal, negándose a ser la válvula de escape de un partido que no se dispuso a aceptarla nuevamente.

Habrá que ver si Vázquez termina siendo la salida indicada a un conflicto que, probablemente, se podría haber evitado o mantenido bajo discreción si no se filtraba con más de 40 días de anticipación a quién quería el intendente en el lugar que ocupó Viola.