Guiño para que Rins siga en la Defensoría

El oficialismo habría dado garantías para avalar la continuidad del Ombudsman, quien será oficializado como el candidato de la UCR en las próximas horas. Llamosas deja sin chances a Carrizo, quien soñaba con poner al Defensor del Pueblo.

Por Gabriel Marclé

La Municipalidad dio marcha atrás respecto a la decisión que algunos peronistas adelantaban allá por comienzos de febrero, la ruptura del acuerdo histórico por la elección del Ombudsman local. Tras algunos idas y vueltas, en las últimas horas se ha confirmado que Ismael Rins tiene todo listo para repetir su mandato al frente de la Defensoría del Pueblo, algo que quedará ratificado luego que la primera línea opositora lo presente como candidato y el oficialismo avale su continuidad con los votos en el Concejo Deliberante.

La novela parece haber llegado a su fin, pese a las versiones que ubicaban al hijo del ex intendente Benigno Antonio Rins como una amenaza política para el Gobierno. Además, la relación con JxRC se volvió cada vez más tensa y atentaba contra cualquier acuerdo. “No han mostrado códigos. Se portaron muy mal con nosotros”, expresaba una fuente municipal a comienzos de este mes, refiriéndose al entonces posible quiebre de un pacto vigente por decadas. Pero todo cambio en un par de semanas, cuando las partes se fueron acercando como no ocurría desde la victoria electoral del peronismo en noviembre del 2020.

La tensión disminuyó y el ungüento mágico del reencuentro en el despacho de Llamosas habría limado las asperezas que se manifestaron al comienzo del segundo mandato peronista. Hace unos días, cuando el intendente recibía a sus ex rivales y luego a los representantes de la oposición, se mostraba un clima mejorado y en vías de diálogo. Sin decir nada, el jefe del oficialismo habría transmitido una energía pacifista que apuntaba a sostener la institucionalidad, con guiño incluido hacia el acuerdo político en la Defensoría.

Desde JxRC aseguran que entre hoy y mañana estarán presentando la documentación necesaria para confirmar a Ismael Rins como su candidato. No será el candidato del radicalismo, sino el de la alianza que integra la primera minoría. Con esto se quiere decir que, a diferencia de años anteriores, el radicalismo contará con una nota de apoyo del PRO y el Frente Cívico -sin candidatos en esta edición-, más allá que oficialmente correrá la carrera con el sello de la UCR.

A ese paso le seguirá un proceso que en marzo llevará la elección del Ombudsman al Legislativo, donde los concejales del oficialismo ya tendrían la orden de reelegir a Rins. Restará conocer quiénes se atreverán a competir con el actual Defensor, entendiendo que esta instancia toma cada vez más forma de trámite parlamentario con resultado puesto.

Atrás quedan las teorías que señalaban al Frente País de Pablo Carrizo como el numero puesto de la nueva sociedad entre el oficialismo desde la Defensoría. Dejando todo como está, Llamosas se quita de encima el lastre de las sospechas que surgieron sobre un supuesto acuerdo con la tercera fuerza.

Cómo queda Rins

Previo al encuentro con la oposición, el círculo político más cercano a Llamosas expresaba la voluntad de poner en duda la continuidad del acuerdo por la defensoría. Llamaba la atención que el PJ estuviera dispuesto a terminar con el pacto como nunca había ocurrido desde el nacimiento de la institución a mediados de los ’90. Pero el piso agrietado y la construcción de una agenda hostil alimentaba todavía más la posibilidad advertida desde dentro del Ejecutivo.

“De haber seguido el camino de la ruptura, el Intendente terminaría pagando el costo por no respetar el acuerdo. Se hubiera eliminado cualquier posibilidad de diálogo por lo que resta de la gestión”, analizaba un dirigente de la oposición. Justo cuando el oficialismo hablaba de escuchar las propuestas de sus rivales, el efecto colateral del quiebre hubiera afectado más Llamosas que a sus rivales. Incluso podría haber empoderado a Rins y otros nombres que apuntan a reconstruir la UCR para volver a la Municipalidad en 2023.

Quizá aquellas versiones desparramadas hace algunas semanas apuntaban a marcar la cancha respecto a quien lleva las riendas de la dinámica que respetó históricamente el paso de la Defensoría a la primera minoría. No se trató de algo extorsivo, sino de un baño de realidad que Llamosas intentaba darles a sus principales rivales; algo así como un “acá mando yo” que denotara mayor autoridad para que no lo pasen por arriba.

También estaba la historia entre el intendente y los Rins, vinculo que se traducía en una cercanía cuasi familiar. De hecho, había sido el actual intendente quien detentaba el cargo de Ombudsman mientras Antonio Rins era el jefe del Ejecutivo, a mediados de los 2000. Pero algo ocurrió en el año de la pandemia que generó ciertos chispazos en la relación.

Primero, fue el actual legislador provincial quien ponía en duda la victoria de Llamosas en noviembre del año pasado, cuestionando el resultado final y enarbolando teorías sobre un recuento ilegítimo. Esto no cayó nada bien dentro del llamosismo y habría acelerado una combustión que de todos modos iba a llegar con la carrera electoral que se vendrá en unos años. En esa proyección se describía a Ismael Rins como el encargado de competir contra el PJ y devolverle el Palacio de Mojica al radicalismo.

Con todo esto queda claro por qué el peronismo inició un plan de contención y desgaste contra el Defensor del Pueblo. Mientras Rins comenzaba a pavimentar su camino a la candidatura como intendente en 2023, el oficialismo temió que utilizaría su caudal político en la Defensoría para complicarle la gestión a Llamosas. Allí comenzaron las versiones del quiebre, algo que jamás iba a concretarse según confiesan los más cercanos al intendente. “En donde está, no es una amenaza”, indicaron desde el PJ. Una mímica inteligente.

Conservarlo en la Defensoría serviría para limitar a un posible rival en un lugar que de por sí garantiza nula conflictividad. Sea cual sea el oficialismo, siempre destacan que el Ombudsman debe “acompañar” a la gestión más allá de su pertenencia a la oposición. Es por eso que resulta difícil contemplar como un enemigo del trono municipal a quien tiene todo para ser Defensor reelecto. Todavía no es el momento del Rins candidato a intendente.

 

 

Más medidas para testear covid

Con el inicio de las actividades presenciales en la Escuela Líbero Pierini, el gobierno de Río Cuarto reubicó la Base de Testeos y la trasladó a la Estación del Andino, en el sector del Museo del Riel, donde cumple las mismas funciones que desarrollaba en el Centro Educativo.

El Secretario de Salud y Desarrollo Social, Marcelo Ferrario recordó que en este lugar sólo se testea a los contactos estrechos determinados por el equipo epidemiológico municipal, es decir que las personas son contactadas telefónicamente y se les asigna un turno previo. “En el lugar se realizan test rápidos por serología y de Antígenos y también test PCR”, detalló Ferrario.

Por otro lado, la Municipalidad recordó que todas aquellas personas que tengas síntomas y deseen ser testeados podrán asistir a las centrales de testeo del Operativo Identificar, los días lunes y viernes en puestos de vecinales, y los miércoles en Plaza Roca, siempre de 10 a 13.