PJ Río Cuarto exporta su modelo y lo replicaría en legislativas

La coalición que logró la reelección de Llamosas sería la respuesta que Provincia y Nación buscaban para conformar la lista del peronismo. Mientras AF se asegura la presidencia del PJ, Provincia exige sostener la territorialidad en el Imperio.

Por Gabriel Marclé

Los comicios municipales del 2020 en Río Cuarto hicieron valer el mote de “test electoral” que casi todo el mundillo político le atribuía. Se comienza a ver recién por estos días que el armado que llevó a Llamosas a ser el primer intendente peronista en lograr la reelección tendría una réplica en las relaciones que convocarían a la unión de fuerzas entre Provincia y Nación. En frente está el objetivo central, lograr un buen resultado en las legislativas que se aproximan, aunque con fecha indeterminada.

El modelo Río Cuarto, de alianzas y coaliciones, dominará el tono de la relación entre Córdoba y Nación de cara a las legislativas. Así se manifestó en la última semana, cuando Provincia juntó los avales necesarios para que se cumpla lo que comandaba la estructura del PJ Nacional: Que Alberto Fernández encabece la lista única que irá por la presidencia del partido. ¿Cómo se mueve “El Imperio” en esa dinámica?

Fueron necesarias las experiencias del pasado inmediato y el tanteo del terreno que dejó aquel escenario riocuartense por el cual desfilaron los hombres del presidente y los del gobernador. La victoria del intendente de la unidad, aquel 29 de noviembre del 2020, marcó el punto de inicio para una estrategia que sigue en desarrollo y amplía las chances de unificar los rumbos de cara a las legislativas. Pero al que le está costando entrar al “abrazo de grupo” es al presidente Fernández.

“Que quede claro una cosa: Río Cuarto es terreno de Schiaretti”, le aclaraba al periodista uno de los nombres destacados del PJ riocuartense. Más allá de su ampliación y llegada a la provincia, el Frente de Todos todavía se encuentra con la dificultad de superar el gen “anti-k” que pulula entre los cordobeses. Si a la fórmula se agrega el reiniciado conflicto con el campo, las posibilidades de crecer son cada vez más escasas.

Aunque AF logre presidir el PJ Nacional, Río Cuarto sigue rigiéndose por el ordenamiento que propone “El Panal”. Allí esperan que el acercamiento con Nación de sus frutos, incluso más allá del resultado que pueda darse en las complicadas elecciones legislativas que se avecinan. Pero los referentes de la mesa chica schiarettista repiten una y otra vez que “Río Cuarto no se toca”.

Modelo coalición

El “rejunte” del PJ comienza a tomar un color más parecido a la “alianza” del ’99 que a la unificación de bases peronistas. Al menos así lo viene analizando un grupo de referentes que conectan la triada Municipio-Provincia-Nación. “Son difíciles los gobiernos de coalición”, reflexionaban sobre los movimientos que se producen hacia dentro del FdT, con más problemas por dentro que por fuera.

Algo similar se replica en el sur de Córdoba y las diferentes líneas de conflicto que ya comienzan a asomar pese al temprano arranque del segundo mandato llamosista. “Somos muchos y hay poco para repartir”, analizaba un integrante del plantel municipal. Pero, si con problemas y todo el PJ pudo repetir en Río Cuarto, ¿por qué iban a cambiar de juego?
Si Nación y Provincia coinciden en algo es en que no es momento de cacerías de bruja ni exorcismos. Con tan poco tiempo para armar su estrategia electoral en las legislativas, no conviene tocar mucho el armado.

Además, dentro de todo, los nombres clave de este proceso ya fueron elegidos. Oscar González como titular del PJ distrito Córdoba, Carlos Caserio como nexo fuerte entre el gobernador y el presidente, pero también Sergio Massa y un estilo más cercano al cordobesísmo; son algunos de los ejes que sostienen el tambaleante acuerdo. Los puntos de contacto están, pero el partido largo -con miras al 2023- todavía los tiene en carriles opuestos.

El albertismo riocuartense

El PJ del Imperio responderá a lo que comande la estructura provincial y eso es algo que no incomoda a los emisarios del FdT. Después de todo, reconocen que se trata de una tradición difícil de cambiar de un día para el otro. Aún así, quieren asegurar su lugar en la foto y acercarse más al cotilleo personalizado que existe entre Córdoba y la capital alterna. Algo de esto puede llegar a concretarse en marzo, mes en el que estaría programada la visita de AF a Río Cuarto.

Aunque el intento del presidente de la Nación por “conquistar” a los cordobeses sigue topándose contra el rechazo, algunas líneas del albertismo y el kirchnerismo recalcitrante intentan desplegar sus bases por todo el territorio cordobés. Algunos están pidiendo cancha y lo harán más todavía cuando AF sea declarado presidente del partido.

Por esta razón, al PJ schiarettista (y llamosista) no le sorprendería que los albertistas que integran sus líneas comiencen a tomarse atribuciones escudándose en el caudal político del presidente. “Es algo que puede pasar, más cuando algunos de ellos no se caracterizan por los análisis equilibrados”, opinaba un avezado analista del PJ riocuartense sobre la incursión de espacios como ParTE.

Ni hablar del terror que provocan las cruzadas territoriales de La Campora y otras centrales filokirchneristas. Desde esas construcciones se encuentran propiciando el avance de los institutos Patria, algo que desde la mesa estratégica del PJ cordobés calificaron de “inoportuno” ya que “solo busca la ocupación territorial” en detrimento de un proyecto de unidad cortoplacista que pende de un hilo.