Las exportaciones argentinas cayeron más que el triple que las del mundo

También fueron las que más bajaron del promedio de Latinoamérica. Las previsiones oficiales auguran que crecerán 10%; llegarían a unos US$60.500 millones, cifra aún 28% menor a la del récord alcanzado en 2011 y menor a la que se logró en siete de los 10 años que integraron el decenio 2011/2020.

El muy bajo piso -menos de US$55.000 millones- en exportaciones del año pasado de Argentina dará lugar a un rebote en 2021. Sin embargo, no será una mejora tan grande como la deseable. Las previsiones oficiales auguran que crecerán 10%; llegarían a unos US$60.500 millones, cifra aún 28% menor a la del récord alcanzado en 2011 y menor a la que se logró en siete de los  10 años que integraron el decenio 2011/2020.

Por esas cifras, la consultora DNI repasa que las exportaciones seguirán representando 0,3% del total mundial o aún una cifra algo menor: la participación más baja desde que hay registros. Hace 60 años representaban 0,8% del total planetario.

Por otro lado, las importaciones argentinas rondarán los US$41.000 millones en 2020 (22% menores que las de 2019 y las más bajas dese hace 12 años); y se prevén 16% mayores este año, cuando todavía estarán por debajo de los valores de cualquiera de todos los años del período 2010/2020. No recuperarían por ello aún fuerza suficiente para apuntalar el crecimiento económico sustentable: niveles bajos de importaciones suponen débil acceso a bienes de capital, reposición de equipos, insumos y tecnología.

Marcelo Elizondo, titular de DNI, señala que la buena noticia es que la flecha marcará hacia arriba en 2021. Para ello será una relevante razón que -según OCDE- después del descenso del producto bruto mundial en 2020 producido por la pandemia Covid-19, la previsión para 2021 es que la economía global crezca 4,2% en 2021 y 3,7% en 2022. Esto es: la demanda mundial traccionará nuevamente.

La respuesta argentina tendrá como principal motor a las ventas a Asia. Se prevé que el PBI de China y el de India se eleven 8%. Habrá relevantes compras desde China, India y también Vietnam (son ya segundo, quinto y sexto principales país/mercado para las exportaciones argentinas en el globo). El segundo motor estará en Latinoamérica (allí se dirige otro 30% del total) donde el Mercosur representa el mayor región/destino para nuestras ventas externas (13% del total).

En esa línea hay que repasar que el porcentaje de caída de las exportaciones al Mercosur en 2020 fue del doble que el de caída general a todos los destinos. Y que Latinoamérica es una región poco atractiva para una estrategia sustentable de inserción externa porque muestra una usual mediocre performance y consecuentemente tuvo la mayor caída en importaciones desde todo origen en 2020 en el mundo (-13.5%). El subcontinente se recuperará con compras desde todos los orígenes que crecerán 6,5% en 2020, según OMC-. Brasil es el principal mercado para las ventas  externas Argentinas en 2020 y repetirá esa condición este año (se espera que el PBI de Brasil crezca 3,9% el año próximo). El otro es Chile, el cuarto mayor para la Argentina en todo el mundo.

Fuera de ellos, como destino aparecerá en relevancia luego la Unión Europea (12% del total de exportaciones en 2020); y como mercado lo harán los Estados Unidos (el tercero en el mundo, con 5% del total).

En sus ventas externas Argentina se apoyará una vez más en las agroexportaciones. Por capacidad productiva y porque los precios serán un aliado. Están especialmente dirigidas a Asia y a Europa. Y están integradas por tres tipos de productos: los llamados primarios (como porotos de soja, trigo, maíz, frutas o carnes sin procesar), los bienes con procesamiento intermedio (como aceites, harinas, jugos concentrados) y algunos productos elaborados (como vinos, lácteos o carnes procesadas). Estos productos lograron una participación récord de 70% en el total de ventas externas de bienes en 2020 y se transforman en el principal vehículo para una inserción productiva externa.

Mas atrás en relevancia aparecerán las exportaciones de manufacturas industriales, que en 2020 han representado solo 23% del total (la mínima participación en el total en 30 años) y que este año podrán mejorar en algo por la esperada relativa recuperación de la demanda brasileña (destino del 40% del total de exportaciones industriales argentinas, preeminentemente explicado por productos de la industria automotriz).

El superávit comercial previsto por la ley de presupuesto para 2021 para la balanza comercial de bienes es de unos US$15.000 millones. DNI indica que se espera en el mundo una tendencia hacia la normalización de la economía. La OCDE asevera que la producción global volverá a los niveles previos a la pandemia al completar 2021. Y la OMC expresa que –como consecuencia de que la base de comparación serán los malos resultados de 2020- todas las regiones experimentarán grandes aumentos porcentuales en los volúmenes de exportación e importación en 2021.

La OMC asevera que la caída del comercio internacional mundial de 2020 ha sido en términos relativos menos intensa que la que generó la crisis financiera de 2009: la contracción del PIB global ha sido más fuerte en la actual recesión que en la anterior mientras que la caída del comercio fue más moderada porque el comercio mundial de mercancías solo disminuye algo más que la del PIB mundial en lugar del séxtuplo observado durante el colapso de 2009.