Capitani renunció y condicionó debut de Pretto en jefatura PRO

El legislador anticipó su salida de la presidencia para marcar diferencias con su sucesor. Todo parece indicar que el nuevo ciclo comenzará con un fracaso. El exdiputado deberá mediar en la interna por la renovación de autoridades en el departamento Colón, que ni Patricia Bullrich puedo arreglar.

Por Yanina Passero

La última reunión de la Junta Ejecutiva del PRO Córdoba terminó cargada de novedades importantes. La primera: la interna en los departamentos Colón y Santa María se fijó para el domingo 7 de marzo, pese a los insistentes y evidentemente poco persuasivos pedidos de la titular de la fuerza a nivel nacional, Patricia Bullrich. La segunda: renunció Darío Capitani, presidente de la filial local.

Ambas noticias tienen conexidad y se explican, como se verá, por el proceso de forzosa unidad partidaria que cerraron los amarillos locales a pedido de los fundadores, con oficina en Buenos Aires.

Algo anunciaba la ausencia de Capitani en el besamanos que se orquestó con excusa de la presentación del libro de Patricia Bullrich en un hotel de Villa Carlos Paz, dos semanas atrás. “La Comandante” tenía previsto fotografiarse con el “nuevo partido”, el que supuestamente privilegió los acuerdos colectivos por sobre las mezquindades personales. El restituido Javier Pretto la escoltó durante todo el periplo, sin ocultar la mueca de orgullo por ser convocado una vez más para salvaguardar al PRO. A modo de rápido resumen: el exintendente de La Carlota había sido separado de la presidencia de la filial local en 2016, luego de que el entonces favorito Héctor Baldassi reclamara protagonismo interno y acusara a su rival por presunta corrupción en el Eninder que lideraba Eduardo Accastello.

Más tarde se conocería que el faltazo de Capitani a las exhibiciones de unidad partidaria fue una objeción manifiesta a cómo se manejó el nuevo reparto de poder. Como se sabe, se evitó la interna general como exigían los popes PRO, pero con un acuerdo sellado con plasticola. Por caso, Pretto logró la centralidad por ser el “mal menor” –la definición es de sus compañeros-, incluso, su continuidad pende de un hilo porque su designación infringe la letra de la carta orgánica partidaria.

Con la renuncia de Capitani, Pretto completará el mandato que no le permitieron terminar. Ahora bien, su nueva asunción será con objeciones en privado y otras que se hicieron públicas.

El legislador oriundo de Villa María formará un nuevo núcleo interno que plantee una construcción directa para Horacio Rodríguez Larreta. La emancipación es un mensaje también para Bullrich que avaló un acuerdo que deja varios cabos sueltos y puede atentar contra los objetivos generales del partido en las instancias electorales que siguen. Uno de estos aspectos subestimados es la interna en los departamentos Colon y Santa María.

La exministra de Seguridad de la Nación atendió a los involucrados y bajó el mismo mensaje de siempre: “no se vota, tienen que acordar a través del diálogo”. Como se explicó desde estas páginas, el monzoísta Gabriel Frizza no está dispuesto a ceder espacios a un grupo de noveles dirigentes que exhiben el patrocinio de Guillermo Dietrich, extitular de Transporte durante la gestión de Macri. Como los grupos se han mostrados intransigentes, las jugadas coyunturales no sirvieron a Bullrich para destrabar la disputa. La elección logró postergarse por falta de autorización del COE, pero como ese permiso ya llegó, no habría motivo externo para seguir aplazando la compulsa. El 7 de marzo fue la fecha elegida. Todo parece indicar que no habrá soluciones en el sentido que espera la conducción nacional.

Con la meditada salida anticipada de Capitani, Pretto tendrá un debut que huele a fracaso si se tiene en cuenta que Bullrich poco pudo hacer para conciliar las posiciones de los internistas de Colón y Santa María. Este será el primer reto, pero vendrán más porque la unidad es tal sólo en el papel y serán varios los que desafiarán sus decisiones. ¿Cómo equilibrará Pretto el juego de presiones de Córdoba y Buenos Aires? La pregunta que se hacen todos.