Baldassi alerta a Bullrich: PRO no tiene territorio

La presidenta del partido había dicho que, esta vez, los candidatos no iban a ser elegidos por encuestas. Giro discursivo que se interpretó como un claro apoyo a Gustavo Santos. El exárbitro alertó sobre las inconveniencias de confiar sólo en la capacidad de movilización de la filial local del espacio.

Por Yanina Passero
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Con la repatriación de Javier Pretto era de esperarse que su enemigo público, Héctor Baldassi, hiciera valer su derecho a réplica. El diputado nacional no objetó (ni impugnó) el acuerdo que evitó la interna en el PRO Córdoba y que encontró como una salida la colocación en la presidencia del espacio a un dirigente que no podía serlo por mandato de la carta orgánica. El PRO nacional de Patricia Bullrich prefirió este “pequeño” atentado a las reglas de juego interno con tal de regularizar la conducción en el distrito. No todo quedaría allí.

El réferi de fútbol dice tener las credenciales que lo avalan para decidir, o al menos observar, las decisiones de la cúpula. Bullrich aprobó que el hombre que él había denunciado por presunta corrupción regresara a la vidriera de la política, con un cargo que lo colocará como protagonista en la negociación de las listas legislativas nacionales.

Es obvio que Pretto no peleará con uñas y dientes por el espacio expectable que Baldassi avisó que quiere en la boleta de diputados de Juntos por el Cambio. Si las Primarias Abiertas se ubicaran en el terreno de lo posible, el escenario sería más fácil para el famoso que Mauricio Macri invitó para legitimar su espacio y cazar votos derivados de la popularidad de la estrella del arbitraje internacional. Sin embargo, si el acuerdo político para su suspensión avanza, todo puede pasar en la alianza entre macristas, radicales y otros espacios.

La sospecha parte de un patrón inalterable en la existencia de la coalición que lideró el creador del PRO: todos dicen que Juntos por el Cambio es la clave, pero a la hora de decidir candidaturas se impone el juego individual de sus actores. Por caso, el presidente del Frente Cívico, Luis Juez, ya avisó que jugará por afuera para volver al Senado. Antes, lo hizo para probar suerte en la ciudad, también como Rodrigo de Loredo o Ramón Mestre, para la provincial.

Baldassi no descarta el separatismo como medida extrema, aunque desde su entorno reconocen que habla con todos: Mario Negri, Juez, Horacio Rodríguez Larreta, Bullrich. La semana que viene tendrá una reunión con el asesor perfil bajo del expresidente de la Nación, Carlos Grosso, con quien meditará su futuro.

El famoso del PRO reconoce que corre en desventaja no sólo porque Pretto manejará la lapicera. En el Congreso, cultivó un perfil bajo por su estado delicado de salud y, agregan, una disminución de su aceptación “porque no le sacó el cuerpo a Mauricio Macri en ningún momento”, explican sus adláteres. Este medio publicó recientemente una encuesta que, entre otras curiosidades, mostraba que el porteño que definió a Córdoba como su segundo hogar cae al fondo de la tabla de los mejores rankeados de Juntos por el Cambio. Incluso, muy por detrás del radical Negri y un par de peldaños por debajo de Juez.

A su vez, Bullrich ya demostró quienes son sus preferidos para esta compulsa (y, por transferencia, los de Macri): el exministro de Turismo, Gustavo Santos, para la Cámara baja; y para escoltar a Negri en la papeleta de senadores, Laura Rodríguez Machado.

Pese a este reconocimiento, Baldassi se resigna a echar por tierra sus aportes al crecimiento del espacio. Sus alfiles recuerdan que fue el primer hombre que le entregó una banca propia al PRO de Córdoba; que en 2017 ratificó ese liderazgo, pese a los “manejos” –dicen- del filoperonista Nicolás Massot.

Aquí es donde se permite un consejo a Bullrich: no convertir la alianza en una cantina escolar, cuyos dirigentes trabajan para “vender” para adentro. Esto es lo que habrían observado en la última visita de la exministra de Seguridad, quien presentó su libro para dirigentes, organizó reuniones con más referentes. “¿Y la gente?”, se preguntan irónicos.

Pero las observaciones no quedan ahí. Baldassi le planteó a Bullrich que su intención es competir, pese a que esta vez las encuestas no dominarían las decisiones. La capacidad territorial de los potenciales candidatos sería el valor a considerar, según las palabras de la “comandante”. Desde las oficinas del diputado amarillo alertan a Bullrich sobre lo que definen como “un error de concepto” y le recuerdan que pensar que el PRO tiene territorio es un punto de partida equivocado. Como ejemplo, agregan que, siendo generosos en el cálculo, hoy el partido cuanta menos de una decena de intendentes amarillos sobre más de 400 localidades en la provincia.

Baldassi ya envió el mensaje y se suma al pelotón de candidatos: está dispuesto a hacer valer su popularidad tan útil en otras campañas afuera o adentro.