Llamosas abre mesa diálogo con ex rivales electorales

El intendente recibe hoy a los ex candidatos con el fin de crear una mesa de trabajo permanente. Se espera una reunión con “agenda abierta”, aunque “pacífica”. Gabriel Abrile asistirá con una postura “propositiva” y Pablo Carrizo pegaría el faltazo.

Por Gabriel Marclé

Tal como lo anunciaba en su discurso que inauguró las sesiones ordinarias del Legislativo, Juan Manuel Llamosas convocó a los ex candidatos que compitieron contra él en las elecciones municipales, en busca de fortalecer la relación institucional entre las partes. La iniciativa oficialista busca abrir paso al diálogo y trasladarlo a la concreción de proyectos en común. Claro que, en tiempos de mucho roce y especulación, hay expectativa por el tono del reencuentro entre el intendente y sus más férreos rivales.

El despacho de Llamosas abrirá sus puertas a las 9.30 de la mañana, momento en el cual ingresarán sus viejos rivales para una reunión con “agenda abierta” que no tendrá límite de tiempo. Dependerá de lo que tengan que aportar cada uno de los ex candidatos, de los cuales la mayoría ha confirmado su participación, con la expectativa de “proponer y no chocar”. Al menos así lo expresan incluso desde el principal espacio opositor al intendente.

“No importa de donde vengan las ideas. Si son buenas, las vamos a llevar a cabo”, manifestaba Llamosas a comienzos de la semana pasada. Su equipo de asesores remarca el genuino interés por acercarse a quienes esperan convertir en “aliados” más allá de las diferencias partidarias. “Puede que disintamos en pensamiento y formas, pero tenemos en común que observamos los mismos problemas a resolver”, declaró un hombre fuerte del llamosismo.

De acuerdo a lo confirmado desde la Municipalidad, el encuentro surge con la idea de armar una mesa de trabajo permanente, que no quede como una anécdota sino como una práctica institucional. “Les pedimos que vengan con dos o tres proyectos que consideren lo más importante de su campaña electoral”, avisaron desde la secretaría de Gobierno, nexo institucional que envió la invitación a los ex rivales electorales.

Pero los últimos hechos de la agenda política local han revelado algunos tensos encuentros con la primera línea opositora. También se suma que no habrá asistencia perfecta, ya que al menos uno de los ex candidatos ha revelado que no tiene interés en participar de la reunión. Aunque prime la idea de replicar la experiencia que Llamosas implementó en su primer mandato y mejorar el diálogo con sus contrapartes, no todo el arco oficialista confía en los beneficios que otorgue el gesto de apertura.

 

Bandera blanca

Lo que genera más preocupación entre los peronistas que dudan del acercamiento a los ex candidatos tiene que ver con la actitud demostrada por la primera minoría en el último tiempo. Juntos por Río Cuarto se convirtió en el adalid de los reclamos por la situación del médico falso que fue contratado por el municipio tras haberse infiltrado en el COE Provincial. Desde ese entonces, el núcleo duro del PJ local consideró que la oposición no buscaba proponer, sino ir a la batalla.

Al tratarse de una reunión con agenda abierta, existe la posibilidad de integrar el tópico en cuestión al orden del día, algo que importunaría el tono “pacífico” que el oficialismo buscaba con un debate que se ha tornado al menos acalorado. “No se entiende mucho la virulencia, parece que estuvieran adelantándose a lo que va a pasar en de acá a tres años. Si lo prioritario para ellos es entrar en conflicto, que lo aclaren de antemano”, analizaba un integrante de la gestión al ser consultado sobre lo que ocurriría si JxRC pone el tema sobre la mesa.

Sin embargo, el principal espacio opositor podría llegar a sorprender demostrando un buen comportamiento ante el gesto institucional de Llamosas. Al menos así lo adelantaron desde el entorno cercano a Gabriel Abrile, candidato que sacó apenas 3.500 votos menos que el intendente. Parte del radicalismo quiere mostrarlo como un líder conciliador para acrecentar su buena imagen y tratar de mantener el buen desempeño electoral del año pasado.

El médico parece abocado a la tarea sanitaria en tiempos de Covid, pero su encuentro con Llamosas pondría fin a su inactividad política. Su arribo a la Municipalidad lo tendrá con una bandera blanca en la mano, un símbolo de paz entre el por momentos incesante fuego cruzado. Abrile tratará de bajarle la temperatura a los cruces del último tiempo. “Hay temas de agenda más profundos. Llevar a la mesa la problemática del médico trucho sería complejizar el ambiente de la reunión”, confiaron desde JxRC.

El gesto pacífico se contradice un tanto con la postura adoptada por quienes llegaron al Concejo Deliberante gracias a su desempeño electoral. Justo el día antes de la reunión, el bloque opositor había presentado un pedido para ampliar la denuncia contra el falso médico y apuntaron al Estado como responsable de la situación. La tensión en torno al tema sigue siendo altísima, principalmente por el interés opositor de cargar contra el municipio desde el costado más combativo.

Pero parece que esas piñas solo vuelan en el Concejo Deliberante, ya que se pronostica buen clima para el despacho del intendente. Llamosas también flamea una bandera blanca y mantendrá un tono cordial con sus ex competidores. Eso sí, desde el interior de su espacio avisaron a sus antagonistas que “si siguen con una lógica del espectáculo, no harán otra cosa que mostrar la falta de propuestas y un desinterés por mejorar la ciudad”.

“Lo alocado no es que nos juntemos, sino que nos pongamos de acuerdo a pesar de venir de distintos partidos políticos”, lanzaba un referente peronista sobre el primer efecto de la reunión. El oficialismo recordó que supieron trabajar con la oposición en una ordenanza icónica nacida de Río Cuarto: la prohibición del uso de pirotecnia. Claro que aquella oposición tenía al socialismo como precursor de la propuesta, partido que -inspirado en el bamboleo histórico de su referente Roberto Birri- luego pasaría a integrar la alianza de Hacemos por Córdoba.

Presentes y ausentes

No todo será sonrisas para la foto y posturas coincidentes, ya que algunos marcarán que dentro de la convocatoria también hubo ausentes. Se tratará de Pablo Carrizo, quien ya había adelantado que no estaba interesado en participar “para la foto”. Se basó en la experiencia que vivió cuatro años atrás, cuando Llamosas utilizó la misma maniobra. “No realizó ningún proyecto de los que le llevamos”, indicó días atrás.

En cuanto al resto de los ex candidatos, todos aseguraron su presencia. Aparte de Abrile, Eduardo Scoppa (Riocuartenses x la Ciudad) confirmó que le llevará su programa de gestión, el cual estaba enfocado en las asociaciones público-privadas y el ordenamiento del Ejido Urbano. Lucia De Carlo (Respeto) adelantó que tiene la expectativa de ser escuchados, pero también “escuchar al intendente” respecto a los proyectos que le presentarán.

Mario Lamberghini (Partido Libertario) señaló que estaba “contento” porque veía “que lo han dejado que pare la música y prenda la luz”. Le pedirá a Llamosas que brinde información verídica sobre los números de la Municipalidad y que “reduzca el gasto público, baje los impuestos y atraiga inversiones”.