Llaryora, tras contactos “institucionales” con la Casa Rosada

Un pequeño grupo de funcionarios municipales, integrado por llaryoristas y viguistas, viajó para reunirse con Arroyo y Vitobello. Gestión y política sin ruidos.

Bettina Marengo

Se sabe que Dios está en todas partes, pero atiende en Buenos Aires. Esta semana hubo incursión cordobesa a las oficinas del gobierno nacional. Además de la visita de la Coopi al presidente Alberto Fernández, el intendente capitalino Martín Llaryora envió a una pequeña delegación municipal a reunirse con ministros y funcionarios albertistas de primer nivel, para operativizar proyectos y profundizar lazos políticos.

En la Casa Rosada tienen en observación al jefe del Palacio 6 de Julio, al que consideran “cuidadoso políticamente”, eficiente en la gestión y con capacidad para estar bien con muchos sectores a la vez: desde la Cámpora a los evangelistas, pasando por Caserio, mientras hace equilibrio con la jefa del peronismo capitalino, Alejandra Vigo y se mantiene pegado al gobernador Juan Schiaretti. Al menos una parte del Frente de Todos lo da como seguro candidato a la sucesión provincial en 2023, como cabeza de un frente de unidad que todavía no se sabe si Schiaretti habilitará este año.

El miércoles, el secretario de Políticas Sociales, Inclusión y Convivencia de la Municipalidad, Raúl La Cava, la subsecretaria de Planificación y Gestión Inclusiva, Liliana Montero, Mauricio Romero, director de Intervención Social, entre otros funcionarios, se reunieron con el ministro de Desarrollo Social de la Nación, Daniel Arroyo, uno de los que mejor relación tiene con el peronismo cordobés. Esta parte del raid fue “de gestión”.

En el mismo viaje, el grupo se entrevistó con un albertista paladar negro, el secretario general de la Presidencia, Julio Vitobello, con quien la charla discurrió sobre política, con la profundidad posible entre estos interlocutores.

La presencia de La Cava, hombre de Carlos Massei y Vigo en el gabinete de Llayrora, asegura que la diputada estaba al tanto (y había aprobado) el recorrido. Sacando a Juan Domingo Viola, recién llegado a Participación Vecinal, La Cava es la principal referencia de Vigo en el gobierno municipal (donde el horno no está para bollos con la tensión pre elección del jefe de bloque en el Concejo Deliberante, que se disputan la diputada y el jefe comunal).

En tanto, el llaryorismo puro estuvo representado por Romero, aunque el intendente tiene gente que lo vincula con albertistas poco conocidos para el gran público (y para muchos medios de prensa). Montero, afianzada en la confianza de Llaryora, proviene de los sectores “progres” aliados.

Con Vitobello, además de contarse las cuitas por la herencia recibida en sus respectivos gobiernos, uno de Mauricio Macri y otros de Ramón Mestre, se conversó sobre la necesidad de profundizar las relaciones Nación-municipio con este funcionario como interlocutor de los secretarios.

A Llaryora el vínculo con el secretario general le resultaría cómodo, además de estratégico, porque el funcionario no genera reminiscencias cristinistas ni camporistas (aunque estuvo en el gobierno de Cristina Kirchner), y representa la “institucionalidad” del gobierno nacional. Eso lo hace inocuo ante Schiaretti, Vigo y el antikirchnerista electorado cordobés. “Si Nación baja a la ciudad, es bueno que lo haga desde la institucionalidad. No es lo mismo Vitobello que alguien de la Cámpora”, manifestaron desde el Palacio. En cualquier caso, no hubo foto ni información pública de la mini gira, porque la decisión oficial fue mantenerla en reserva.

El encuentro con Arroyo fue más con números y planillas en la mano. Llayrora quiere que la articulación con la cartera social nacional tome más empuje, para lo que necesita un trato directo. Uno de los temas que trataron los visitantes, por ejemplo, fue la necesidad de equipar con herramientas a las cooperativas de los Servidores Urbanos para que, además de prestar servicios a la ciudad, vendan trabajo a empresas y organizaciones privadas. Eso duplicaría en ingreso de los trabajadores “chalecos celestes” que a su vez integran las organizaciones sociales aliadas a los gobiernos nacional y provincial. En este caso, una posibilidad es que la Nación intervenga para la compra de las herramientas a través de la Comisión Nacional de Microcrédito, a cargo de Alberto Gandulfo, quien estuvo presente en el encuentro. Asimismo, se abordaron temas vinculadas a la articulación de programas de Infancia y Minoridad, economía social, a través de las ferias municipales, discapacidad, entre otros puntos.