Defensoria: ¿Desgaste a Rins o acuerdo con Carrizo?

El oficialismo anticipó el posible rompimiento del pacto político por la Defensoría del Pueblo. Algunos sugieren que se busca frenar el lanzamiento de Ismael Rins como candidato en 2024, pero también avisan sobre una jugada con la “tercera fuerza”.

Por Gabriel Marclé

Ismael Rins, Yvon Tesio y Juan Manuel Llamosas.

La información sonó fuerte en la mañana del jueves, cuando miembros del oficialismo y la oposición se encontraban con la publicación de Alfil. Lo que desde hace algunos días permanecía en secreto, finalmente salía a luz y generaba reacciones igual de significativas en uno y otro bando. El quiebre del pacto por la Defensoría del Pueblo era algo inesperado, pero ahora deja de ser imposible.

“No te quepan dudas. Si no le dan la Defensoría a la primera minoría es porque ya están jugando las elecciones que vienen”, le manifestaba al periodista el experimentado analista político. ¿Se habrá referido a las legislativas? El estudioso le aclaraba que, según su análisis, en la Municipalidad “están pensando en la sucesión de Llamosas”.

¿A qué se debió este cambio de comportamiento en el oficialismo, principal encargado de sostener el acuerdo tácito? Aunque se hable de enojos por cierta “deslealtad” por parte de la combativa oposición en Juntos por Río Cuarto, día a día se suman cada vez más hipótesis sobre un movimiento que busca patear el tablero. En medio se pone en juego la continuidad de Ismael Rins, pero también el nacimiento de nuevas alianzas con el PJ. Todo apunta al 2024.

Aunque parezca aventurado, considerando la cantidad de variables que intervendrán de aquí a tres años, los más ágiles lectores del escenario político local coinciden en el motivo de las jugadas. Detrás de la incógnita del Ombudsman se encuentran elementos clave para la definición de la carrera por la intendencia y la relación que el oficialismo plantea con quienes ya se posicionan como posibles candidatos.

 

Operativo “desgaste”

Dentro de la Municipalidad saben que tienen en su poder la posibilidad de cambiar el destino no solo de la disputa por la Defensoría sino también de la disputa por la Municipalidad. Puede que no quieran que Ismael Rins utilice su rol de Ombudsman como una plataforma desde la cual podría raspar a la fuerza que será su contrincante en las municipales del 2024. La consecuencia directa de esta definición sería el quiebre del tándem con Llamosas, el cual tiene vida desde mediados de los 2000.

“Pensaba que eran bastante más amigos”, reflexionaba alguien del radicalismo sobre la relación entre el intendente y el Defensor del Pueblo. Claro que la política sabe poco de amigos, a menos que estén en el mismo bando. No es ese el caso de Ismael Rins, quien desde hace tiempo es mencionado como el sucesor directo del proyecto que su padre encabezó hace más de quince años. Quizá esa sea la explicación más clara de la teoría que sugiere la puesta en marcha de un “operativo desgaste”.

Yendo a los hechos, justo cuando Ismael Rins confirmaba su intención de ser reelegido como Defensor del Pueblo, algunas voces del oficialismo encontraban razones para acusar al radicalismo de “desleal”. Casi en simultaneo, los proyectos de uno y otro bando quedaban a la vista y, según lo que cuentan desde algunos sectores cercanos al peronismo, puede que el hecho haya tomado estado público para “desgastar” la creciente imagen de quien podría ser el candidato del radicalismo en 2024 y “marcarle la cancha” respecto a sus posibilidades.

En medio quedaba JxRC, alianza que se encargará de sugerir al hijo del ex intendente como candidato a Defensor del Pueblo. “No creemos que sean capaces de romper con el acuerdo”, manifestaban desde la primera minoría. Desde allí también hay conjeturas, las cuales indican que el desgaste no sería contra Rins per se, sino contra todo el arco de la principal propuesta opositora. Sugieren que “Llamosas quiere cerca a los que no le traerán problemas”.

 

¿Defensor en PAÍS?

“Hay una tercera fuerza que hizo una muy buena elección, no nos olvidemos de eso”, lanzaban desde una oficina cercana a la Municipalidad. La realidad de los números parece haberle revelado a Llamosas que hay otro camino posible, uno que no implique poner en la Defensoría del Pueblo -institución de alto alcance y proyección- en manos de alguien que podría pelearle mano a mano al PJ. Allí es donde ingresa el empuje de las terceras fuerzas.

La figura de Pablo Carrizo llevó a que el frente Política Abierta pudiera ganar dos bancas en el Concejo Deliberante, algo que logró por segundo turno consecutivo -antes con Respeto. Pero no es una cuestión de llegada, sino de lo que tenga para ofrecer a su proyecto. Como lo dijo uno de los asesores más importantes del oficialismo, “el intendente quiere a su lado un Defensor del Pueblo que no se la ponga difícil”, algo que podría obtener del lado de Carrizo.

Lo que podría explicar esta vía alternativa de las consideraciones oficialistas es el vínculo que puedan forjar con Pablo Carrizo, quien obtuvo el 11,9% de los votos en las pasadas elecciones. El concejal de la segunda minoría se tiende a confrontar con Llamosas y su estilo, pero también ha dado muestras de cercanía política. Un ejemplo de esto se dio hacia finales del año pasado, cuando Carrizo acompañó el aumento de impuestos promovido por el Ejecutivo.

Para dejarlo en claro, las mismas voces que alientan el rompimiento del acuerdo tácito con la primera minoría, también señalan que “hay chances de que Yvon Tesio termine siendo el nuevo Ombudsman”. Se trata del candidato que promovería el espacio liderado por Carrizo, actual tribuno de cuentas del frente PAIS. Su nombre comenzó a circular justo cuando el oficialismo enfrió el arreglo con JxRC. Fue él quien proporcionó el sello partidario para que Carrizo pudiera ser candidato a intendente, algo que había conseguido luego de integrar la lista que compitió por la gobernación en 2019.

La opción solo escapa a la lógica estructura legislativa, pero se mantiene a tono con los lineamientos partidarios. Tesio surgió del radicalismo, incluso presidiendo la Juventud Radical en sus años mozos. Si el oficialismo rompe con JxRC y acompaña al candidato de PAIS, todavía estaría promoviendo la elección de un candidato radical, aunque este integre un frente multicolor. “Cumpliríamos igual con el acuerdo. Si gobierna un peronista, tiene que haber un radical en la Defensoría”, analizaba entre risas un integrante de la alianza llamosista.

Definición

Cada uno de los análisis y conjeturas escapan a la ficción porque surgen desde el interior de cada estructura partidaria. Son los mismos referentes del peronismo y el radicalismo los que dan vida a cada capítulo surgente de esta novela por la Defensoría. Lo que queda en claro es que todavía restan varios días hasta que se llegue a una definición.

En la tarde de ayer se comenzó a difundir la convocatoria del Concejo Deliberante para que los partidos políticos y alianzas proponga a sus delfines. El mes de febrero será uno de idas y vueltas, negociaciones y acuerdos, encuestas y mucha especulación; pero deberá concluir con los candidatos que serán votados por el cuerpo deliberativo. ¿Será Rins y la conservación del tradicional pacto? ¿Será Tesio y el blanqueo de la sociedad PJ-Carrizo? Sea cual sea el resultado, el tablero político riocuartense sufrirá fuertes cambios.