Oficialismo podría romper acuerdo en la elección de la Defensoría

El pacto por la elección del nuevo Ombudsman habría ingresado en una etapa de reclamos, enojos y especulaciones. Mientras Ismael Rins se prepara para ser reelecto, el oficialismo analiza salir del plan.

Por Gabriel Marclé

La pelea entre oficialismo está más fuerte que nunca, aunque no lo parezca. Tan fuerte que está al borde de llevarse puesto a un pacto vigente durante dos décadas. La tensión habría provocado un desbalance que llevó una propuesta firme a la mesa oficialista: Romper el acuerdo tácito que garantizaba la Defensoría del Pueblo al candidato de la primeria minoría. La versión recorrió los pasillos del Palacio de Mojica y llegó hasta las puertas del Concejo Deliberante, donde se escribirán los capítulos que le quedan a esta inesperada novela.
Tal como lo describía Alfil la semana pasada, la elección del nuevo Ombudsman local estaba definida de antemano. De esta manera, Ismael Rins no solo era la opción elegida por la oposición, sino que iba rumbo a convertirse en el primer Defensor reelecto desde la fundación de esta institución. El referente radical repetiría una historia que antes tuvo a su padre y Juan Manuel Llamosas como partícipes, producto de ese tratado que funciona sin objeciones “desde siempre” y que garantizaba la posibilidad de que JxRC mantuviera ese lugar en la Defensoría. Pero el contexto actual habría motivado un cambio de dirección, o por lo menos que se barajen otras opciones.
Las posibilidades de sostener el pacto habrían disminuido muchísimo después de lo que aconteció en los últimos días. Por un lado, el oficialismo no pudo esquivar las críticas tras el escándalo del médico falso y responsabilizó a la oposición por querer sacar provecho político al haber difundido en un primer momento el hecho sin previo aviso. El principal círculo político del Ejecutivo tomó esto como un embate artero y precipitado, a solo dos meses de haber arrancado la nueva gestión.
“No han demostrado ningún código. Se portaron muy mal con nosotros”, expresaban desde la Municipalidad al referirse a los cruces de la última semana y el ensanchamiento de una grieta que viene desde antes de la contienda electoral del año pasado. El enojo fue la primera sensación que afloró en el entorno cercano al intendente, algo que podría terminar repercutiendo en la elección del Defensor del Pueblo, la respuesta del informante era contundente: “Por ahora, no ven ningún principio de acuerdo”.
“¿Qué esperaban, que les avisemos antes y ocultarle esta cuestión a la sociedad?”, indicaba la pregunta retórica del referente opositor. Es cierto que JxRC se topó con munición gruesa y que no iban a dudar en usarla, pues no todo es lealtad o sostener acuerdos en un año de enfrentamientos claves para el futuro del tablero político nacional y provincial. Pero también se trató de un problema que atañía a cada vecino, un drama de alcance público.
Más allá de la grieta entre peronistas y radicales, lo que define esta particular situación tiene que ver con la lectura que el oficialismo hace del tablero político. Resulta al menos llamativo que, de un día para el otro, el PJ decida acabar con una tradición que en su momento los tuvo del otro lado. No queda más que conjeturar sobre las alternativas que podrían darse si finalmente se rompe el contrato secreto que históricamente definió el rumbo de la Defensoría.
Una de esas suposiciones tiene asidero en el futuro de la Municipalidad riocuartense y el proceso electoral que definirá el sucesor de Llamosas. La aparición de Ismael Rins y el aumento de su capital político desde la Defensoría habrían alertado a los instructores del PJ cordobés, desde donde habrían animado a “bajarle el precio” al hijo del ex intendente radical. Saben que no sería el primer Ombudsman en pelear por la intendencia -Llamosas pasó por el mismo proceso-, por lo que la continuidad del proyecto peronista vería a Rins como un obstáculo.

Cada vez más peleados

La versión sobre el rompimiento del pacto por la Defensoría llegó justo después que el intendente diera su discurso en la inauguración del periodo ordinario del Legislativo Municipal. Allí habló de “unidad” y anunció que convocaría a las fuerzas de la oposición, representadas por quienes compitieron contra él en las municipales, para generar un acuerdo de convivencia que beneficiara a la población. Claro que, de acuerdo a las versiones que surgen desde dentro de la Municipalidad, este acuerdo no incluiría a la primera minoría; algo que se terminaría de confirmar si el oficialismo decide seguir en el rumbo de la ruptura.
“No nos llamaron nunca en dos meses”, plantearon desde JxRC, señalando que el alejamiento con la Municipalidad no se debe solo a diferencias políticas sino también a un intercambio que está suspendido. Así como el PJ acusaba cierta deslealtad de la bancada opositora, en la primera minoría dicen que “los desleales serían ellos” si se cumple lo que plantea una parte de la mesa chica oficialista.
“Si cortan el acuerdo, tiran por la borda uno de los puntos que marcó el intendente en el discurso. Se contradicen”, indicaban desde el radicalismo. Pese a la tensión, desde JxRC eligen no dar mucha entidad a las versiones que los ubican lejos de la Defensoría, como si entendieran que el intendente no tiene lo que se necesita para quebrar la armonía institucional.
Otros integrantes de la oposición eligen especular sobre el efecto que esta acción tendría en la buena y cercana relación entre el intendente e Ismael Rins, sugiriendo la existencia de una interna que se habría iniciado con el despertar del sueño de intendencia del actual ombudsman. Lo único cierto es que la versión ya está dando vueltas por los pasillos de la política local, provocando mucho ruido en un mes que terminará con la definición de candidatos a la Defensoría.
Sin dudas, la concreción de esta ruptura marcaría un punto de inflexión que impactará de lleno en la reconfiguración del escenario político local. El acuerdo por la Defensoría se sostiene desde mediados de los 90’s, cuando fue creada la institución. En aquel primer entonces el Ombudsman elegido fue Mario Alessi, alguien que no provenía de las filas del peronismo -por entonces, primera minoría. Desde ese entonces se generó un pacto que prosiguió hasta la fecha y cuyo rompimiento marcaría el fin de un ciclo que se sostuvo durante veinte años.