El oficialismo de Belgrano, ¿juega o no juega en las elecciones?

Desde la conducción del club no se han pronunciado a favor de ningún candidato. Internamente hay divisiones. La mayoría opta por Artime. ¿Y Franceschi? Es muy difícil imaginarlo votando en contra de Pérez…

Federico Jelic 

“No vamos a tomar ninguna decisión hasta las elecciones del 6 de febrero”. “Solo si hay consenso de las dos listas vamos  a autorizar cualquier operación”. “La decisión sobre el plantel y el técnico quedará sujeta a la comisión directiva que venga”. Esas frases casi cliché son moneda corriente de boca del oficialismo de Belgrano que conduce Jorge Franceschi, a días de los comicios del fin de semana, donde los socios elegirían sus nuevas autoridades entre dos pesos pesados en la historia del club de Alberdi: el ex gerenciador Armando Pérez y el ídolo y ex delantero Luis Artime.

El interrogante entonces que circunda Alberdi es: ¿para qué candidato juega la comisión actual? ¿Tienen un favorito? Por el momento se abstienen de opinar o de involucrarse en nombre de la cúpula dirigencial, de hecho no han tomado determinaciones que puedan influir en las futuras conducciones. Por ejemplo, ya manifestaron abiertamente que no elegirán entrenador ni prorrogarán vínculos con jugadores con la salvedad de que previamente haya consenso entre las listas. Por eso aún no fue transferido el defensor Joaquín Novillo a pesar de ser requerido por varios clubes de Primera. Pura madurez institucional.

¿Hay internas en la comisión con respecto al color político? Todo indica que sí, que existen algunas divisiones lógicas también de acuerdo al contexto, sobre todo porque Franceschi no aspira a la reelección. Pero claro está que hay un favoritismo, por más que no lo indiquen. Para decirlo sin vueltas, la mayoría de la comisión tiene simpatía con Artime. Y lo otro: a pesar de las diferencias y la ruptura explícita con Pérez, ¿se imagina usted a Franceschi votando por el “Luifa” y no por su mentor dirigencial?

Neutralidad pero con favoritismo 

El apoyo tácito de la mayoría de la dirigencia actual (no toda, vale aclararlo) se desprende luego del divorcio del grupo político “Amás Belgrano” que llegó al club de la mano de Franceschi, luego del destrato o de la indiferencia que les mostró Pérez en la vida cotidiana del club. El empresario fue designado como Director Ejecutivo como para exhibir una continuidad de un proceso exitoso pero en la diaria, seguía con manos en el timón de la institución, en lo deportivo y lo económico. El encono nace porque muchos de los integrantes de esta nueva camada de dirigentes intentaron hacerse un lugar en la toma de decisiones pero se encontraron con que la mayoría de las determinaciones importantes correspondían por parte del ex presidente y gerenciador por encima del resto. Incluso hubo alejamientos con rencores que perduran, al punto que sin disimulo se muestran apoyando a la lista del ex goleador. Un ejemplo es el ahora vice tercero de Artime en el núcleo “Belgrano Primero”, Héctor “Tori” Baistrocchi. Fue miembro de “Amás Belgrano”, participó activamente en difusión y en la venta de los palcos del “Gigante” y luego por diferencias con la conducción (sobre todo con Franceschi y la mesa chica) decidió apartarse. Hoy tiene más coincidencias con el ex delantero y por eso encontró refugio dialéctico en su espacio. Pero dicho idilio nace sobre todas las cosas por su postura contraria al manejo unipersonal que siempre mostró Pérez a la hora de gestionar. Dentro y fuera del club. Y la mayoría tiene dicha interpretación de los hechos.

¿Y Franceschi? Las versiones indican que luego de la designación del DT Lucas Bernardi terminó de resquebrajar la ya tambaleante relación de la “Torta” con Pérez. Se terminó de quebrar. Otros ponen en duda dicha escisión, indicando que “son lo mismo” y a decir verdad, es muy difícil disociar la relación entre ambos. Son como padre e hijo, por más diatribas que muestren en los medios los mismos protagonistas sobre ese vínculo que supo ser robusto y ahora ya no existe.

Claro está que Pérez con tantos años en el club tiene su gente adentro: Camilo Neder, los hermanos Tobal, algunos empleados, etc. Son incondicionales a pesar de que no forman parte de la lista formal de “Siempre Belgrano”.  No obstante, puertas afuera el oficialismo supo comportarse de manera aséptica, imparcial y neutra. Con madurez diplomática a la hora de pronunciarse, consultando sobre decisiones que puedan influir a la futura comisión, mostrando desde siempre más una necesidad de retirada que de prórroga en la vida política. Eso no quita que cada integrante de manera individual tenga su favoritismo o predilección en los comicios, claro está. Y en ese contexto, un simple “boca de urna” extraoficial y repasando con lógica la forma en que se fueron sucediendo los episodios internos, no es extraño que la mayoría de los dirigentes se sientan más identificados con el modo de gestión de Artime que de Pérez. Nadie lo dirá en voz alta en estos tiempos proselitistas, pero en voz baja cada uno también juega su propio partido.