El viguismo no se rinde, insiste con Trigo para presidir el bloque

A un mes del inicio de sesiones, sigue siendo una incógnita quien presidirá la bancada oficialista. El llaryorismo quiere imponer a uno de los propios, pero el viguismo insiste con Sandra Trigo, que levanta su perfil.

Por Felipe Osman
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viguismoMientras el ciclo legislativo 2021 acaba de comenzar en la Unicameral, relanzado por Juan Schiaretti, y la política empieza a desperezarse del letargo propio de las vacaciones de verano, las sesiones ordinarias en el Concejo Deliberante aún están lejos de comenzar, y la incógnita que abrió la salida de Juan Domingo Viola del cuerpo, sobre quién presidirá la bancada oficialista, sigue tan abierta como entonces.

Con el pase del actual secretario de Participación Ciudadana al Ejecutivo el llaryorismo hizo conocer a los ediles peronistas su intención de llevar a la Presidencia del bloque a un leal absoluto del intendente, y así surgieron los nombres de Nicolás Piloni y Marcos Vázquez, dos llaryoristas puros.

Cada uno de esos nombres cayó distinto en la bancada. Vázquez contaría, en principio, con mejor recepción entre el grueso de los ediles que provienen de vertientes del peronismo diferentes al llaryorismo, léase, del viguismo y del delasotismo.

Piloni, por otra parte, sumaría mayor resistencia entre varios concejales pertenecientes a estos espacios. Algunos de ellos refunfuñan, por lo bajo, que se trata de un dirigente no legitimado en la capital. Otros le achacan haber militado en el pasado, durante su paso por la universidad, en las filas de la Franja Morada, y buscan descubrir en esto una suerte de “falta de peronismo en sangre” para convertirse en el primus inter pares de la bancada.

En realidad el razonamiento más directo del viguismo -o de buena parte de él- para resistir el ungimiento tanto de Vázquez como de Piloni es mucho más simple, y es el siguiente: si el intendente es Martín Llaryora, y el vice intendente (Daniel Passerini) proviene del delasotismo, la Presidencia del Bloque debiera ser -entienden- para el viguismo, dueño de las estructuras del PJ capitalino.

Dos semanas atrás en el Concejo daban por descontado que Piloni se convertiría, aún frente a esta resistencia, en el próximo líder de la bancada oficialista. Alejandra Vigo había pronunciado su preferencia por Sandra Trigo en una reunión vía Zoom mantenida con algunos de los principales dirigentes de la capital, pero nadie creía que el asunto fuera a precipitar mayores tensiones entre el viguismo y el llaryorismo.

Dos semanas después ese escenario parece haber cambiado.

El viguismo ha ratificado su apoyo a Trigo y la concejala ha multiplicado su presencia en distintos actos, particularmente en los llevados adelante por la Secretaría de Participación Ciudadana, ahora controlada por Viola, quien supo ocupar la Presidencia del bloque durante el primer año de la gestión peronista.

Además, la edila mantiene una muy buena relación con sus pares del delasotismo. De hecho, su regreso a las filas del peronismo se dio en 2011, con el tercer ciclo de José Manuel de la Sota al frente de la Provincia, tras un extenso paso por el Frente Cívico.

Esas buenas relaciones con el delasotismo significan, para Trigo, ampliar su base de sustentación para una hipotética llegada a la Presidencia del Bloque.

Un dato adicional: poco se escucha ya de las intenciones de ese espacio de motorizar la llegada de Bernardo Knipscheer al cargo.

En suma, hoy las posibilidades del viguismo de instalar en la Presidencia del bloque a Trigo parecen haber cobrado renovadas fuerzas, y no son pocos los que entienden que contará con la aquiescencia del intendente para lograrlo. Por lo bajo, repiten que el líder de la gestión tiene poco por ganar en una tenida por un cargo que, en realidad, no es un premio mayor y que, por el contrario, extremar la tensión con el espacio que se referencia en la primera dama provincial en este momento resultaría dañoso para todos.