De Loredo fuerza interna en pandemia

El titular de la Liga Sumar lanzó su candidatura cuando la mayor parte del radicalismo apostaba al acuerdo. Desde el sur, adelantan que continuarán dialogando para revertir el quiebre y sostienen: “Unidad o derrota”.

Por Gabriel Marclé

La candidatura de Rodrigo De Loredo y su Liga Sumar provocaron una catarata de reacciones que, en su mayoría, apuntaban contra la jugada política del concejal que pretende tomar las riendas de la UCR cordobesa. No solo actuó a contramano de lo que planteaba una buena parte de su partido, aquellos que impulsaban la unidad, sino que demostró un gesto dirigencial que prioriza el individualismo por sobre el proyecto general. El día después de la noticia afloraban las críticas, pero el pedido de consenso parecía mantenerse intacto.

Por más que las legislativas sean el plato fuerte de este 2021 electoral, en unas pocas semanas comenzará a definirse el destino de un partido que busca acrecentar sus chances de cara a los desafíos que vendrán más adelante. Es por eso que el paso en solitario de De Loredo generó una sensación de amenaza frente a los objetivos primordiales que llegarán en 2023. Algunos consideran que se trata de una mímica, otros hablan de una puñalada trapera que busca “dividir y conquistar”, pero todos coinciden en que es necesario aprender de las lecciones del pasado.

Las palabras respecto a la actitud de De Loredo no son las más bonitas. Desde los sectores más ofuscados con la candidatura del ex presidente de ARSAT trataron de calmarse, pero les ganó la bronca. Parecía que estaba todo listo para seguir construyendo el camino a las provinciales, pero la Liga Sumar les hizo saltar la chaveta. “Sacó el 17% en las municipales. A mí me daría vergüenza”, decía un referente durante la charla de café que inauguraba la jornada del miércoles post-lanzamiento. Se nota que no le tienen fe.

“Es mucho más fácil ser candidato que ser dirigente. De Loredo puede ser un buen candidato, pero está mostrando que no es un buen conductor”, lanzó otro exponente radical. Desde su óptica, remarca que “no es momento de poner las aspiraciones personales por sobre el escenario global” y señala al actual concejal como “una víctima” de su propio ego.

“Tiene virtudes, es formado y laburador. Pero tiene un ego que no le permite ver el todo”, remarcaba el referente, un altavoz para aquellos sectores que han perdido lugar de representación frente a los Negri, Mestre y De Loredo. Pero más allá de los personalismos y el impacto suyo como figura mediática del radicalismo, a De Loredo se lo acusa de no hacer una correcta lectura del escenario que atraviesa el país. “Parece que no entienden que es unidad o derrota”, resaltan mirando hacia atrás.

 

Pasado que condena

“El último resultado es el más claro de todos. El peor papelón histórico del radicalismo fue ir separados en dos listas”, rememoraba un dirigente sobre la cadena de malas elecciones que se dieron en 2019, una expresión que podía referirse tanto al plano provincial como al municipal. En la carrera por la gobernación, Hector Baldassi y Mario Negri se dividieron en el camino y acrecentaron aún más el caudal político del oficialismo, lo que terminó en la victoria categórica del reelecto Juan Schiaretti.

Pero quizá el escenario municipal en Córdoba capital sirva como un mejor ejemplo para señalar por qué la jugada de De Loredo trae consigo malas expectativas. En aquella elección que terminó devolviendo la Municipalidad al PJ de Martin Llaryora, el radicalismo se autoinfligía una herida de muerte con De Loredo a la cabeza. La imposibilidad de congeniar con el candidato de Córdoba Cambia, Luis Juez, hizo que el diario del lunes revelara la verdadera cara de la derrota.

Así, el radicalismo perdía un bastión que con el paso de los años continuaría trayéndole problemas. Pero además se comenzaba a ganar un problema que los lleva al escenario de tirones que define a la actualidad. “Fuimos convirtiéndonos en la opción anti todo y no se tiene contenido político”, expresaba un dirigente del radicalismo, haciéndose eco de las expresiones de De Loredo tras anunciar su candidatura.

“Tenemos un objetivo primordial: construir un proyecto de mayorías que sea alternativa en Córdoba y que le ponga un freno al kirchnerismo en el país y en nuestra provincia”, indicaba el líder de la liga Sumar, sosteniendo un discurso que incomoda a los promotores del proyecto radical que aspiran a luchar por la gobernación y recuperar la intendencia de La Docta.

En Río Cuarto se dio un proceso similar en el que se entrometieron una vez más los intereses individuales. Mientras que UPC presentaba a Juan Manuel Llamosas como candidato a intendente, el radicalismo llevaba a cabo una interna con cinco candidatos aun siendo oficialismo.

Un proyecto de 12 años en la Municipalidad terminó cayendo frente a las divisiones provocadas por la pérdida de identidad que los había llevado a estar tantos años en el poder. Es por eso que, casi cinco años después, muchos temen que se repita esa fórmula. “No sabemos lo que terminamos representando”, advierten.

Claro que las derrotas del pasado propiciaron los quiebres que definen la interna radical presente, la cual -de no mejorar el diálogo- propondrá votar en medio de un contexto extremadamente particular. Así lo entienden algunos dirigentes de importancia, especialmente los que alientan el consenso desde el sur. “No es oportuno hacer una interna en medio de una pandemia y con la incertidumbre que prima en la gente”, indicaba uno de los nombres que apuestan a la unidad desde el sur de Córdoba.

Su sector sostiene que “es necesario hacer un esfuerzo para mantener la unidad y evitar las internas”, con una mirada enfocada en la respuesta que el electorado radical puede tener en medio de una pandemia y los efectos que podría generar la crisis actual en un espacio que necesita busca frenar las grietas internas por lo menos hasta después de 2023.

“No alcanza la unidad, también tiene que haber un cambio. Sumar dirigentes del interior, prestigiosos, de experiencia y especialmente hacerse cargo de lo que se hizo mal”, analizan desde un sector alejado al de De Loredo, pero desde donde se muestran convencidos de que pueden revertir la decisión del concejal cordobés. “El 8 se presentan las listas, pero la historia no se termina ahí”, adelantan. Más allá de los golpes de impacto, parece que el final de esta película seguirá abierto hasta el 14 de marzo.

 

 

 

 

Ampliación de desagües en Alberdi

El Intendente Juan Manuel Llamosas recorrió el sector donde se lleva a cabo la ampliación en la red de desagües de barrio Alberdi. La obra demanda una inversión de 276 millones de pesos, su plazo de obra es de 18 meses y es financiada por el Gobierno de Córdoba.

En ese sentido, el Intendente recordó que “es un compromiso que habíamos asumido con el Gobernador Schiaretti y hoy comienza a hacerse realidad”. También informó que los trabajos continuarán con las colectoras sur y norte. “Son esas obras que no ven, pero son necesarias para seguir mejorando la calidad de vida de todos los vecinos”, agregó.

En tanto, el delegado del Gobierno provincial Roberto Koch destacó que “estas obras en conjunto entre el municipio y la provincia traen más progreso para el barrio, aportando al cuidado de la salud y el medioambiente”.