Nicolás Membriani, payadas y tradición en el escenario del Luxor

El artista acompaña a Soledad, en sus presentaciones semanales. Además este año cumple una década como payador oficial del Jesús María y lamenta la ausencia de festivales: “Es un enero con mucha nostalgia”

Por Ariel Bogdanov

Una de las gratas revelaciones de la temporada de verano, es el payador Nicolás Membriani, quien acompaña a la cantante Soledad Pastorutti en el escenario del Teatro Luxor y le agrega su cuota de cultura nacional al espectáculo de “la Gringa” de Arequito.

En diversas partes del espectáculo, Membriani se permite interactuar con el público y demostrar toda su experiencia y versatilidad en el arte de improvisar versos.

“Es un sueño continuo lo que estoy viviendo y eso me lo permitió la invitación de la Sole y a su familia. Yo soy un paisano de patas sobre las sillas y guitarra criolla. He cantado en boliches para parroquianos que van a tomar la copa; en Jesús María, y ahora también en un teatro. Soy el mismo payador que salió de un pueblo chico y que siempre sueña. El payador que no olvida el tradicionalismo, aggiornandome a las nuevas cuestiones y ahora también en un teatro”, comentó el artista oriundo de Rojas (Buenos Aires) en diálogo con ALFIL.

“La idea era arrancar en el balcón, improvisando. Luego en otro corte camino entre las butacas con la guitarra, me detengo, y le pido palabras a la gente y ahí sí rindo examen ante el público. La idea es poder incorporar la palabra de la gente a mis décimas, a mi poesía. Y siempre siento que estoy caminando sobre la cuerda floja, con nervios, pero hasta ahora ha salido bien”, agregó con humildad.

-¿Cómo llegó la propuesta de Soledad?

– Con Sole he compartido hace años, camarines, charlas. Nos sentimos consustanciados con lo que es la Pampa Gringa donde vivimos. Estamos cerca de Arequito, nos conocemos y hasta hoy compartimos una amistad con Jeremías, su marido. El año pasado ella me convocó para hacer un trabajo, muy lindo, que tal vez no tuvo tanta difusión: fue en el Ópera, en el Quality de Córdoba y en Rosario.

-¿Era un espectáculo parecido al actual?

– Era distinto. Allí mostrábamos las dos puntas cronológicas de la improvisación: el payador y el rap. Hacíamos improvisaciones con temas del Martín Fierro, Tango Cambalache, compartimos mucho rato y fue muy agradable. En diciembre nos volvimos a encontrar tras todo el tema de la pandemia y me preguntó que iba a hacer. Me dijo: “tengo un proyecto que si te copa te voy a hacer hablar con la gente de la productora”. A fin de año recibí el llamado, contándome que se iban al Luxor y me convocaba para que el payador ingresara cuando hay cambios de vestuarios y de instrumentos, e hiciera algunas cosas divertidas. Así arrancó y fue glorioso. Tenía alguna incertidumbre respecto a cómo lo iba a tomar la gente a esto de que apareciera un gaucho en medio del espectáculo de “La Gringa”, pero hasta ahora ha sido todo muy bueno.

Nostalgia por Jesús María

Desde hace una década, Membriani es el payador oficial del Festival de Doma y Folklore de Jesús María, el cual este año no pudo realizarse, algo que el artista vive con mucho dolor. “Participo del Festival desde el 2005, mi primera presencia fue cuando yo tenía 15 años, obviamente fuera del horario televisivo y en el año 2009 me dieron el premio Consagración. En el año 2010 ya tuve lugar en la tele y desde el 2011 soy el payador oficial”, comentó.

A la hora de hablar de la ausencia del Festival de Jesús María y de todos los festivales en el país, Membriani cambia el tono de voz y no oculta la tristeza en sus palabras. “Enero sin Jesús María es un enero con muchísima nostalgia. Pasamos un año con tristezas. Jesús María es mi segunda casa, ya estoy acomodado allí. Formé mi familia en base a esa ciudad, ya que mi señora es de allá. Amo el fin común que tiene el Festival que es el de ayudar a los colegios, incluso durante el año voy y doy talleres allí. Más allá de la pérdida económica, yo vivo de lo que canto y vivo como canto. Trato de ser la voz de los que no tienen voz. Un año sin ellos fue muy bravo. Jesús María es el festival federal por excelencia, allí nos encontramos los bonaerenses, los patagónicos, los norteños y mirando para adelante el sueño profundo es que todo pase y que el 2022 estemos todos reunido ahí”, completó el payador argentino.