Rins quiere repetir como Defensor (Llamosas también)

A poco del comienzo de la actividad legislativa, el radicalismo no confirma candidato. El hijo del ex intendente apunta a la reelección, pero continúa en la sala de espera. El oficialismo se mantiene atento a sostener el acuerdo Rins-Llamosas.

Por Gabriel Marclé

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Antonio Rins y e Ismael Rins.

Ha llegado el momento en que la comunidad política local elegirá al próximo Defensor del Pueblo riocuartense. Se dice de esta manera porque, en definitiva, el nombre que ocupará ese cargo surgirá del voto que realicen los representantes del legislativo local y los acuerdos que se tejen entre medio de la particular dinámica que rodea al puesto. En ese marco, Ismael Rins quiere repetir como ombudsman, pero todavía espera por la confirmación de su candidatura, la cual surgirá desde Juntos por Río Cuarto, espacio del cual proviene.

“Sin tener la confirmación del partido, es imposible pensar en que me puedan votar”, reflexionaba el Defensor del Pueblo durante una entrevista concedida a la Radio de FM Gospel. Aunque se ofrece a ser reelegido, sus palabras lo pintaban en la sala de espera de la UCR, aguardando que finalice el cónclave radical que resolvería su destino.

El próximo lunes 1º de febrero se reanudará la actividad legislativa. Recién allí se comenzará a transitar el camino hacia la elección del Defensor del Pueblo, donde el hijo del ex intendente y actual legislador, Benigno Antonio Rins, buscará ponerse en línea para competir -si es que puede llamárselo así- contra los postulantes de otras corrientes políticas.

El resultado final de este proceso dista mucho del misterio. Aunque algunos se empeñen en lanzar nombres al aire y trazar escenarios posibles, parece que la decisión ya está tomada de antemano. Ismael Rins demuestra cierto grado de incertidumbre respecto a su continuidad en la Defensoría, pero su destino dicta que volverá a la oficina que ya ocupa, que puede ser un “trampolín” para su carrera que pende de un acuerdo tácito con el intendente.

“¿Cómo es eso? ¿La gente no puede votar a su propio Defensor?”, preguntaba sorprendido un joven estudiante oriundo de Carlos Paz. El periodista intentaba explicarle que, a diferencia de lo que ocurre en su localidad, el Poder Legislativo es el encargado de designar al ombudsman, práctica que se repite en la mayoría del territorio nacional. “Entonces elige siempre el oficialismo”, concluía el universitario. “Aprendés rápido”, le respondía el periodista. Es un “secreto a voces”: no lo dice nadie, pero todos saben que el intendente elige al ombudsman.

El ciclo sin fin

El comienzo de la gestión de Ismael Rins en la Defensoría repetía el ciclo que años atrás tuvo como protagonista a su padre, aunque desde un lugar diferente. En 2005, un joven Juan Manuel Llamosas se convertía en ombudsman elegido por unanimidad en el Concejo Deliberante cuando la UCR del intendente Antonio Rins era oficialismo.

El hecho marcaba el comienzo de un tándem que se mantiene hasta el día de la fecha. El cruce de dinastías se corresponde más con una cercanía explícita que con una coincidencia. En una ciudad relativamente chica, los detalles de la relación amistosa entre el intendente y el Defensor del Pueblo no escapan al ojo público. Pero lo que más destaca es lo que se generó dentro del círculo cercano a Ismael Rins, desde donde esperan que la Defensoría se convierta en un escalón más hacia la intendencia, tal como lo hizo con Llamosas.

Esto llegó a ser mal visto dentro de la “nueva oposición” que se configuró en la alianza UCR-PRO-Frente Cívico. Desde allí comenzaron a dudar de las intenciones detrás del arribo de Rins a la Defensoría y algunos se animaron a denunciar -aunque no públicamente- un accionar connivente con el jefe municipal. “Esperábamos al menos que muestre un poco los dientes. Después de todo, quería ser intendente”, lanzó un integrante de la alianza sobre las expectativas que rondaban la designación de 2016.

Más allá de los acuerdos, siempre existe una cuota de riesgo en la designación, más cuando en este caso se habla de un potencial contendiente a la intendencia. “Hay que ser cuidadosos con el nombre que se elige. Lo que debe priorizar un intendente es nombrar a alguien que le dé la menor cantidad de problemas posible o ninguno”, dijo un viejo conocedor del escenario político local. Si se va a los antecedentes, nunca se habló de un Defensor del Pueblo que hiciera tambalear o siquiera complicar al Ejecutivo, aun en momentos dramáticos.

“No se denuncia, sino que se ayuda a gestionar”, lanzaba un integrante del oficialismo sobre un rol que definió como “tibio”. Ni siquiera el anterior ombudsman, Guillermo De Rivas -quien luego de finalizar su mandato en la Defensoría paso a integrar el gabinete de Llamosas-, se posicionó como un componente negativo de la gestión que por aquel entonces dirigía Juan Jure. Algo similar ocurre en Córdoba con la figura de Mario Decara, quien se mantiene en cargo desde 2008 por su atención a cumplir con las expectativas del oficialismo cordobés.

La figura del Defensor se convierte en una extensión de las definiciones que se toman desde el Ejecutivo municipal y se proyecta en la bancada oficialista del Concejo Deliberante. “¿Quién nos defiende del Defensor del Pueblo?”, reflexionaba entre chicanas un dirigente del radicalismo que se mueve por fuera del espacio de Rins. En su frase invitaba a pensar que no se trata de una elección, sino de una designación más del gabinete llamosista.

 

Definición en JxRC

Pese a la incertidumbre y las teorías que asocian al intendente Llamosas con el hijo del ex tres veces intendente, dentro de Juntos por Río Cuarto entrarán en juego los acuerdos firmados con antelación. Durante la campaña por las elecciones municipales, mientras se configuraban las listas de concejales, el radicalismo habría cerrado la indeclinable renovación de Rins en la Defensoría. El oficialismo estuvo lejos de quejarse.

Respecto a esos acuerdos, un referente radical le recordó al periodista que cuando Gabriel Abrile fue candidato a legislador departamental, lo hizo en la lista que integraba Antonio Rins. Desde el círculo más cercano al ex candidato a intendente de JxRC aseguran que nunca estuvo en duda que el actual ombudsman renovará su cargo.

Más allá de la rosca política, el ombudsman no se salvará de la evaluación final. Si bien es elegido por el Legislativo, termina juzgado por el pueblo que representa. Allí es donde valdrá preguntarse si Rins cumplió con su rol, si hizo un cambio significativo en la institución o si su gestión pasó por alto cuestiones que pudieran poner en riesgo su “camino a la intendencia”.

 

 

 

 

Nota b:

El intedente, de visita por los barrios

El intendente municipal Juan Manuel Llamosas comenzó a visitar algunos sectores de la ciudad con el objetivo de inspeccionar los trabajos que su gestión se encuentra llevando a cabo como parte de diversos programas, como el Presupuesto Participativo.

“Hoy visitamos el barrio “Bimaquito”, donde los vecinos recuperaron este terreno baldío y lo llamaron “Plaza de la Familia”. Ahora, a través del Presupuesto Participativo, estamos construyendo nuevas veredas, torres con iluminación LED, juegos y mobiliario urbano”, informó en sus redes el jefe municipal sobre el recorrido que realizó junto a otros funcionarios.

Asimismo, destacó la importancia del PP dentro de su gestión: “Los riocuartenses adoptaron la participación ciudadana como una herramienta transformadora, porque ellos proponen y eligen las obras para cada rincón de la ciudad”.