Qué se juega en la puja Vigo-Llaryora por la jefatura del bloque

En febrero se designará el reemplazo de Viola. El candidato del intendente, las advertencias de ruptura de un sector viguista y la carta a jugar.

Por Bettina Marengo
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vigo-llaryoraFebrero va a estar movido en el ámbito del PJ Capital y la sede aparente de la disputa se ubicará en el Concejo Deliberante. La tensión controlada que protagonizan el intendente Martin Llaryora y quien lidera el PJ Capital, la diputada Alejandra Vigo, se medirá con la designación del nuevo jefe del bloque de Hacemos por Córdoba. Hasta diciembre, ese cargo lo ocupaba Juan Domingo Viola, dirigente que, con impulso de Vigo, pasó a la función ejecutiva como secretario de Participación Ciudadana. La bancada oficialista es un grupo heterogéneo de 16, donde conviven llaryoristas, delasotistas de Natalia de la Sota, y dirigentes del espacio de la diputada. En definitiva, un bloque de liderazgo difícil que tiene que enfrentar en el recinto a nombres como Olga Riutort, Juan Pablo Quinteros y Rodrigo de Loredo, entre otros.

El candidato de Llaryora es un concejal propio, el odontólogo Nicolás Piloni, que lo acompaña políticamente desde hace años, desde la militancia universitaria. En el Concejo, las voces oficialistas dan por hecho que, tras un año con un jefe de bloque viguista, ahora impondrá su propio nombre, con la idea de fortalecer una triada de poder con su secretario de Gobierno, Miguel Siciliano, sobre el que suele caer “fuego amigo” por su pasado olguista. Además, destacan que el ex titular del bloque supo plantear diferencias al jefe comunal en alguna discusión, saldadas fuera de micrófono, y que Llaryora quiere fortalecerse para un año que será clave en la gestión, con la decisión de encarar lo clásico de una intendencia y proyectos en Educación.

No será sin pelea. No sólo porque la experimentada Sandra Trigo aparece como posible candidata, con el apoyo de la diputada nacional, sino porque habría habido planteos concretos de rechazo a Piloni de parte de sectores viguistas. El edil Diego Casado, famoso por su proyecto de rinoscopia para funcionarios, habría advertido con romper e irse del bloque si aquel asumía la conducción de la bancada oficialista. Advertencia a la que Llaryora habría respondido, comentaron fuentes confiables, blandiendo la “carta Riutort”: la posibilidad de una invitación para que la dirigente (hoy cercana al Frente de Todos de Capital, vía Carlos Caserio) se sume a alguna repartición o espacio del municipio. “Contengan a éste que es suyo”, fue el mensaje del llaryorismo a Vigo y gobernador Juan Schiaretti. Desde el entorno de Trigo, consultada sobre su vocación para conducir, afirmaron: “Estamos viendo el tema. Con tranquilidad. No hay definiciones. Cualquiera de los y las integrantes del bloque está en condiciones de presidirlo”.

Claro que nadie piensa realmente que la puja por la jefatura de bloque se salga de canal, porque sería un escenario indeseable para todos. Lo cierto es que la diputada ha sido taxativa respecto a la jefe de Fuerza de la Gente: no la quiso dentro del oficialismo en 2019, cuando se disputó la Capital, ni la quiere ahora.

En cualquier caso, Vigo cuenta ahora con las dos secretarías con más recursos de la Municipalidad: Participación Vecinal, con todos los CPC adentro, y Desarrollo Social, con Raúl La Cava, desde donde se ejecutan millonarios montos en ayuda social y programas.

Además, en los corrillos se habla de un corrimiento del viceintendente Daniel Passerini, vinculado al espacio de la legisladora Natalia de la Sota, al entorno de la primera dama. El dato cobra sentido porque Vigo quiere ser no solamente la candidata al Senado de Hacemos por Córdoba en las elecciones de octubre, sino también, una de las electoras en las elecciones municipales del 2023, para la que el actual titular del Concejo tiene intactas sus aspiraciones.