Antes de la nueva paritaria, SEP pide cubrir pérdida 2020

El secretario general de los empleados públicos provinciales, José Pihen, aseguró que hay un desfasaje de cinco puntos entre la inflación y el acuerdo que vence este mes. Anticipa una paritaria corta, pide los pases a planta prometidos por el Ejecutivo y la regularización del teletrabajo estatal.

Por Yanina Passero
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sep-paritariasEl final de las vacaciones de enero comienza a sentirse cuando los referentes sindicales avisan que ya es tiempo de sentarse a negociar salarios. La Uepc de Juan Monserrat fue la primera en poner de relieve la urgencia apenas el gobernador Juan Schiaretti anunció la apertura de las escuelas desde el 1 de marzo. El SEP no tardó en sentar las bases de sus pretensiones, a menos de una semana de que expire el trato por el 2020.

El referente de los agentes públicos que dependen de la Provincia, José “Pepe” Pihen, marcó sus prioridades: antes de discutir el aumento de haberes para este año, se debería achicar la diferencia que surgió entre la inflación concreta y los montos acordados para el último trimestre del año pasado y enero.

Pihen asegura que perdieron entre cuatro y cinco puntos, en un cálculo por lejos generoso si se compara con los docentes que advierten una caída del 11%. Como suele suceder, el legislador de Hacemos por Córdoba ya parte diferencias para sumar chances a una eventual corrección del acuerdo vigente.

A finales de octubre del año pasado,el SEP aceptó un incremento general del 20% al salario básico, que se efectivizó en tres tramos: 4% en octubre, 7% en noviembre y 9% en enero. Si se suma a lo ya acordado a inicios del 2020, el aumento anual que recibieron los agentes públicos llegó al 25% de sueldo de bolsillo.

Pese al estancamiento económico y el congelamiento de tarifas que marcó buena parte del año, el Gobierno de la Nación no cumplió con la meta de inflación del 32% que se había impuesto para 2020. Por el contrario, según cálculos de consultoras privadas, con el impulso del 4% de diciembre, la inflación anual superó el 36%.

“La única certeza que tenemos es que no vamos a poder discutir un acuerdo para todo el año”, admitió Pihen a diario Alfil, luego de alertar que los pronósticos para el año no son buenos si se cumple una proyección inflacionaria del 45%, como marcan algunos expertos.

La semana del 10 de febrero, las partes se reunirían por primera vez para acercar posiciones, aunque se da por descontado que la pulseada no será fácil cuando los recursos son escasos.

Ahora bien, en toda paritaria se negocian algo más que salarios. El líder del SEP tiene dos planteos adicionales para llevar a los influyentes despachos de los alfiles de Schiaretti. El primero tiene que ver con la reanudación del plan de efectivizaciones que, con la suspensión de los días hábiles administrativos producto de la pandemia, quedaron en suspenso. Se trata de 606 contratados del pelotón de 4 800 que ya tiene su empleo estable en el Estado.

Todavía resta -advierte Pihen, sin dar mayores precisiones- discutir el pase a planta de los contratados de los últimos tres años.

El segundo punto que intentará debatir con los funcionarios schiarettistas refiere a la regularización del “teletrabajo” de los empleados públicos. “Hay tres proyectos en la Unicameral y no conseguimos que la Provincia acepte la legislación sobre el trabajo en los domicilios”, fustigó.

Básicamente, cada agente trabaja bajo sus normas o las que surgen del contacto directo con su superior. Este quizás sea uno de los temas que mayor preocupación traiga a los sindicalistas estatales por los efectos colaterales que podrían producirse. La pandemia demostró que las reparticiones públicas siguieron funcionando con sus dotaciones reducidas al mínimo, pero también revalorizó la labor de aquellos realmente centrales y, muchas veces, escasamente reconocidos salarialmente como el personal sanitario, de seguridad o docente.