Expectativa en el Panal porque AF abrió el juego para suspender Paso

En el Panal creen que el presidente negociará con el kirchnerismo, que no está de acuerdo con suspender las primarias de agosto.

Por Bettina Marengo
[email protected]

suspender las pasoEl gobierno provincial festejó que el presidente Alberto Fernández haya “abierto el juego” en relación a la suspensión de las Paso en sesiones legislativas extraordinaria, y sumó expectativas sobre una decisión que sería funcional a sus intereses de evitar la organización de la oposición, pero que no cuenta con el aval del cristinismo, pata fundamental del Frente de Todos.

“Fueron un invento de Néstor Kirchner para dirimir la política con los barones del conurbano de Buenos Aires y siempre estuvo encontrada con los intereses del interior”, señaló respecto a las Primarias Abiertas Simultaneas y Obligatorias, un funcionario cercano a Juan Schiaretti.

El decreto 38/2021 firmado el viernes a la noche Alberto Fernández para ampliar el temario de las sesiones extraordinarias del Congreso incluye en su último punto el impreciso título “Emergencia Sanitaria y Calendario Electoral 2021”. Según versiones periodísticas, una de las posibilidades es correr las primeria de agosto a octubre, y las generales de octubre a diciembre.

En cualquier caso, el decreto fue la respuesta al pedido que un grupo de gobernadores del llamado “Norte Grande” le hicieron el miércoles en Chilecito, la Rioja. En diciembre, cuando se firmó el acuerdo fiscal en Olivos, ya había quedado planteado el tema.

Fernández tiene necesidad política de hacer gestos a los gobernadores aliados. Quedó muy satisfecho por el encuentro chileciteño porque además de haber logrado asistencia casi perfecta, sin distinción partidaria (Misiones y Santiago del Estero enviaron a sus vices), posibilitó una “muy buena reunión de trabajo y no una mera formalidad”, según funcionarios nacionales, en la que los mandatarios desarrollaron sus respectivas problemáticas. Puertas adentro, los gobernadores peronistas afines son considerados la pata albertista de la coalición y el contrapeso al cristinismo y a La Cámpora, cada vez con mayor incidencia en la provincia de Buenos Aires, que maneja gran parte de los diputados nacionales oficialistas y reparticiones clave del estado.

En ese marco, y a partir de sus respectivos sistemas y cronogramas electorales y ante la posibilidad de desdoblamientos (algunas provincias, como Chaco y Santiago del Estero, tienen Paso provinciales obligatorias, otras tienen elecciones legislativas provinciales, como Jujuy y Salta, que ya eliminó sus Paso) se habló de la conveniencia de evitar las elecciones primarias estipuladas para el 8 de agosto, y pasar directamente a octubre, claro que invocando razones epidemiológicas y económicas.

Cerca de Juan Schiaretti afirmaron tanto el ministro político Wado de Pedro, como las autoridades del oficialismo en Diputados, el presidente Sergio Massa y el jefe del bloque Máximo Kirchner, saben su posición contraria a Paso. “Ahora coinciden los intereses del cristinismo con los de Juntos por el Cambio”, chicanean en el Panal. Máximo Kirchner y Horacio Rodríguez Larreta son los dos principales defensores de las primarias. El primero, porque apunta a conducir el poderoso PJ de la provincia de Buenos Aires y las Paso son una herramienta política e institucional para disputar el territorio a los intendentes peronistas, muchísimos de los cuales no tienen posibilidad de reelección por la ley vigente que limita la cantidad de mandatos. El jefe de gobierno porteño, por su parte, juega su interna con Mauricio Macri -quien insistiría en ser el candidato presidencial en 2023- y quiere tener parte en el armado de listas de Juntos por el Cambio en todos los distritos.

Más allá de las cuestiones sanitarias que esgrime el schiarettismo para alentar la suspensión de las primarias (en contradicción con la decisión de iniciar las clases presenciales en todos los niveles), como a todo oficialismo, a Hacemos por Córdoba le conviene que los partidos y dirigentes opositores no cuenten con una instancia electoral que sirve para despejar candidaturas y organizar dispersiones, como la que se presentan en el radicalismo cordobés, y fugas como la que plantea el diputado y precandidato a senador Luis Juez. Una oposición atomizada lo dejaría a Schiaretti con más libertad para condicionar un acuerdo con el Frente de Todos e imponer nombres en las listas legislativas, amén de que demoraría el armado de Juntos para el Cambio de cara a 2023.

“Alberto va a negociar con el kirchnerismo, porque ni los gobernadores ni los intendentes del conurbano quieren Paso”, se esperanzó un ministro provincial que sabe del clima político nacional. La fuente citada al inicio de esta nota coincidió: “Van a tratar de negociar. El PJ de Buenos Aires para Máximo, si es que logran domesticar a los barones”.