Llaryora ajustará sueldos de servidores urbanos por inflación

Cobran $10 000 por cuatro horas de trabajo por día, pero aportan $500 de su ingreso a las 15 cooperativas que los representan. Defiendieron su labor en la vía pública y reparticiones municipales con un pedido de aumento que ya cuenta con el visto bueno del Ejecutivo.

Por Yanina Passero

El programa de servidores urbanos ya existía en el municipio antes de la llegada del intendente Martín Llaryora al gobierno de la ciudad. Sus alfiles defendieron la iniciativa con evidencia: “Ahora sabemos qué hacen porque se observa su trabajo en las calles, plazas y dependencias públicas”. Es cierto.

El titular del Palacio 6 de Julio resignificó los convenios con las cooperativas y, poco a poco, se fue observando el trabajo de los “chalecos azules” en los cuatro puntos cardinales de la capital. Corrían los días de la cuarentena más dura cuando Llaryora apeló a estos trabajadores para mostrar gestión, mientras los municipales hacían –y lo siguen haciendo- “home office”.

Las advertencias del Suoem no tardaron en llegar. Los adalides de Beatriz Biolatto denunciaron trabajo precarizado, pero el barullo fue sólo enunciativo. Los servidores urbanos eran el problema menor de los estatales en aquel momento, que coincidió con el fuerte recorte del gasto salarial del municipio.

Llaryora se encargó de jerarquizarlos cuando presentó el comando para el cuidado del río Suquía antes del cierre de año. “La presentación de la Unidad Ejecutora Costanera cristaliza un profundo trabajo que la Municipalidad de Córdoba viene realizando desde hace meses con servidores urbanos y numerosas intervenciones a cargo de diversas áreas”, resaltaba el parte de prensa emitido en la oportunidad.

Hoy suman 1800, representados por 15 cooperativas de trabajo que cobran $500 de los $10 000 que paga el Ejecutivo por cuatro horas diarias de servicios. Ese es el monto que se fijó tras la última reactualización presupuestaria para este concepto, a fines de mayo.

Ahora bien, si los trabajadores cumplen y el programa ha sido una herramienta valiosa para la administración, era de esperarse que los cooperativistas pidieran mejoras. El pedido de aumento no es nuevo. Varias de las fuentes consultadas coincidieron en que el año pasado, en octubre, el tema se puso a consideración del intendente.

Luego de que el Ejecutivo lograra cerrar la paritaria con el Suoem y anular la alta conflictividad en las calles, se les concedió a los servidores urbanos algunos beneficios más como el pago de un bono extra de $7 000 que se canceló en dos cuotas, más el reconocimiento de vacaciones de dos semanas a quienes tenían más de seis meses de prestación continua de servicios. Entre otras de las conquistas comentadas por los líderes de los chalecos celeste es el adelanto de las fechas de pago, antes ubicadas a fin de mes.

Si bien las posiciones varían entre los cooperativistas, hay consenso en la necesidad de mejorar el sueldo de sus asociados, aunque se registran matices de fondo. Por ejemplo, hay quienes dicen que el incremento puede presentarse en forma de bolsón de alimentos y otros prefieren el efectivo. Bajo ningún punto quieren tensar con el Ejecutivo, pero entienden que es necesario lograr algunas mejoras.

Hasta el momento, dejaron trascender que los interlocutores designados por el intendente prometieron un reajuste para este mes. Este medio obtuvo la confirmación oficial: todos los trabajadores de los programas municipales, entre ellos el de servidores urbanos, tendrán mejoras salariales conforme a la inflación. Esto es, se irán reactualizando las partidas presupuestarias según la evolución del índice de precios.

“A diferencia de lo que ocurría en gestiones anteriores, dónde las cooperativas cobraban sin realizar tareas para la ciudad, está gestión decidió dignificar a los trabajadores dándoles responsabilidades y hábitos laborales, los equipó con herramientas para las tareas que se les asignan, se les bancarizó el ingreso que cobran y permanentemente se les dan capacitaciones”, explicaron desde el municipio.

Y agregan: “Se trata de un programa social y de inserción laboral, que busca no perpetuar a sus trabajadores sino que haya circulación en los puestos”.

El staff de Hacemos por Córdoba en la Municipalidad encontró en estos trabajadores sin relación de dependencia directa unos buenos aliados para su plan de trabajo para la ciudad. Incluso, no se descarta que su labor sea clave para llevar adelante la descentralización operativa del municipio, prometida para marzo.

“Nuestra gestión potenció el programa con dotación de insumos y organización para realizar tareas vinculadas a la mejora del espacio público. Este programa, como todos, tendrá un incremento en el año producto de la inflación”, concluyen.