Higiene urbana: Privadas piden descongelar el canon por el servicio

La pretensión para este año es acercar el canon a los precios vigentes y el avance de la inflación. El radical Rodrigo de Loredo alertó sobre el incumplimiento de la recolección diferenciada.

Por Yanina Passero

La eficiencia en el gasto es un concepto que la gestión de Martín Llaryora pretendió instalar apenas tomó el control de la Municipalidad de Córdoba. Empezó por organismos dependientes del Ejecutivo con mala fama como la Tamse o el ente de obras y servicios (ex Esyop). Durante el primer año de gestión sus funcionarios se encargaron de exhibir públicamente los “agujeros” de fondos públicos para resaltar sus avances.

Victoria Flores y Marcelo Rodio, responsables de las entidades encargadas de la limpieza urbana y parte del transporte, firmaron el martes un convenio para potenciar el funcionamiento de la YPF recientemente adquirida y proveer de combustible más barato a las máquinas y vehículos de Córdoba Obra y Servicios. Un ejemplo más de lo clave que pasó a ser esta dupla para cumplir con el mantenimiento de la vía pública y dar pruebas de algún avance en los objetivos políticos y de gestión.

Cabe recordar que ambos organismos ampliaron la prestación de servicios. Tamse, por caso, se encarga desde hace un tiempo de parte del mantenimiento del alumbrado. Y el Coys reforzó tareas de limpieza y mantenimiento. Hacer más, con igual o menos presupuesto pasó a ser la consigna de trabajo que, como se esperaba, no tendría el impacto esperado en las empresas privadas de recolección.

Lusa, LAM y Urbacor prestaron servicios sin actualizaciones del canon durante un año, según señalaron fuentes empresariales. El municipio abona el canon por la recolección mecanizada con precios de diciembre de 2019. Si bien comprenden la realidad delicada de las finanzas municipales y los estragos de la pandemia en la economía, la expectativa para este ejercicio es lograr “acomodar” el precio a la estructura de costos real y el avance la inflación. Para que cierren los números, Llaryora debería conceder una suba del 35%. Algo improbable que suceda.

Para el 2021, la Secretaría de Economía municipal anticipó un gasto total $ 9 837 millones, lo que representa un 16% del total del presupuesto anual de la ciudad.

Si los números no cierran, ¿por dónde puede venir el reajuste? El concejal opositor del bloque Evolución, Rodrigo de Loredo, da algunas pistas al señalar algunos incumplimientos a los pliegos de contratación del servicio. Los datos se desprenden de un informe elaborado por el Observatorio de Políticas Públicas que preside.

Para la categoría de fracción seca, el estudio reflejó que la empresa Lusa no cumplió con la recolección en un 27%; en el caso de zona norte fue del 13% por parte de la empresa Urbacor, y 18% LAM en zona céntrica.

“Esto quiere decir, que casi tres de cada 10 vecinos de zona sur que se ocuparon responsablemente de sacar los residuos secos, no se los retiró y luego fueron llevados por el servicio de recolección húmeda. Tirando por la borda la separación y el trabajo realizado en origen por los vecinos”, destacó el edil radical.

Los indicadores mejoran un poco en la recolección húmeda: en las tres empresas concesionarias se observó un incumpliendo del 14% por parte de la empresa LAM; en Lusa, 2%; y Urbacor, del 3%.

Entre otras faltas, señala que tampoco se cumple con las 48 horas pactadas para retirar residuos verdes, voluminosos y restos de poda, que comienzan a correr desde que el servicio es solicitado. “En muchos casos desde la empresa al realizar la solicitud indican que pasan un día de la semana o pasaran en la próxima semana por lo que el vecino debe sacar los residuos por las dudas. No hay certeza por parte de las empresas”, cuestionó De Loredo.

Con este mapa, el excandidato a intendente propone modificar el esquema de recolección para lograr un ahorro significativo: “Sabiendo que en las zonas 1 y 3 (norte y sur) la frecuencia es de 6 veces por semana y de 2 veces por día los 7 días de la semana para la zona 2 (centro), proponemos una modificación del servicio, con lo que pasaríamos a una frecuencia de 5 veces por semana para las zonas 1 y 3 y bajamos 2 frecuencias en la zona 2 para tener 12 frecuencias semanales. Con esta reducción en las frecuencias, podríamos producir un ahorro anual aproximado de más de $ 740 millones de pesos”.

De Loredo asegura que con este esquema no se afectará significativamente la higiene de la ciudad.