Artime y un silencio indiferente hacia Pérez que duele

El ex goleador de Belgrano ni siquiera contestó la propuesta del ex gerenciador para que dirija la dupla Olave-Teté González al primer equipo en el regreso a los entrenamientos. Respuesta (sin serla) que marca un camino político.

Por Federico Jelic 

“Hay silencios que valen más de mil palabras”, reza un célebre y popular dicho urbano, que bien puede servir para ejemplificar la respuesta (u omisión) del candidato a presidente de Belgrano Luis Artime a la propuesta del otro postulante, Armando Valentín Pérez, con relación al consenso y a la idea de trabajar en conjunto con relación al plantel de la próxima temporada  de la Primera Nacional. Es decir, a veces la ausencia de respuesta es mejor que la respuesta misma. Y en ambientes políticos puede ser un arma poderosa si se aplica adecuadamente.

¿A qué viene toda esta parafernalia y descripción filosófica en la introducción? Básicamente, a que el ex delantero e ídolo de la institución de Alberdi hizo caso omiso a la voluntad del ex gerenciador con respecto al cuerpo técnico. Mientras tanto, que cada bloque, el oficialismo y la masa societaria, que saquen sus propias conclusiones. Pero ellos, de pronunciamiento oficial, ni jota.

¿A qué se hace referencia? Puntualmente a la intención de Pérez de promover a la dupla con corazón celeste e hijos pródigos, Juan Carlos Olave y Esteban González, para que sean los encargados de recibir al plantel profesional al inicio de las prácticas hoy, y de paso,  promoverlos para que conduzcan al equipo en el próximo campeonato. Una movida buscando captar la emoción y el corazón del hincha, visto desde el lente político. No obstante, El “Luifa” ni siquiera pareció estar interesado en hacer una devolución de ninguna naturaleza. Y en este contexto, el golpe pareció ser certero, pero no letal. Todavía quedan cartas por jugar aunque en el juego proselitista, quedó bien parado.

Sin respuestas ni consensos 

Se hizo oficial. Pérez junto a sus apoderados presentaron en la secretaría del club mediante un documento formal con destinatario al presidente Jorge Franceschi y su comisión directiva, la moción de que Olave y “Teté” arranquen entrenando al grupo. Todo esto, a los efectos de no perder tiempo con la preparación del equipo. A saber: las elecciones se llevarán a cabo el 6 de febrero y el torneo dará su puntapié inicial dos semanas después. Entonces, la traducción de la propuesta de Pérez es elementalmente no perder tiempo ante el escaso margen que tendrá futura conducción de preparar el proyecto entre los comicios y la pretemporada, y de esa forma tener bases sólidas para el armado del plantel.

Pero también la misma lectura indica que Pérez primereó con su propósito: le tira la pelota a Artime, busca ponerse de acuerdo como gesto de concordia, y de esa forma, desnudar las intenciones de que “piensa en sus propios intereses por encima de los de Belgrano” en caso de un eventual rechazo. Una jugada habitual made in Pérez.

De todas maneras, el ex titular de la Comisión Normalizadora de AFA imaginaba algún movimiento que nunca llegó. Ni de la comisión actual ni del “Luifa”. Instó a una reunión entre partes para una decisión a pura consenso sin embargo, encontró indiferencia. Pero al menos actuó y dejó expuesto que hizo las tratativas correspondientes, aunque “los pérfidos pensamientos caprichosos del contrincante político en las urnas no lo permitieron”. Eso buscó desenmascarar. Y de paso aclara su noble vocación de diálogo a pesar de que está en juego nada menos que el manejo de la administración del club. De cualquier punto de vista, busca réditos para su molino político.

Por eso es que el ex delantero no emitió sonido alguno. Desde su rincón entienden que si acepta la postura de Pérez es una manera de darle crédito y ceder en territorios donde sus posibles electores no quieren saber nada con la vieja guardia. Sería un síntoma de debilidad. Y sin responder explícitamente, dejaron entender que buscan otro perfil de entrenador para ese cargo, en este especial momento de presión. Aunque de fondo la estrategia es hacer oídos sordos a cualquier proposición del empresario de los cosméticos y desentenderse por completo.

¿Es de mala educación? ¿Es un acto de indiferencia? Más allá de las interpretaciones, Artime parece desfilar por otro sendero y se encuentra en las antípodas del modo de conducción de Pérez. Eso quiere demostrar ante el socio: independencia, convicción y fortaleza como atributos principales.

En la comidilla diaria, hubo propuestas de parte de ambos lados, cada uno con la idea y proyecto en base a la plataforma política, no obstante en este mínimo round el “Luifa” pareció mostrar un espíritu diferente e inquebrantable que le otorga cierta ventaja. Porque si aceptaba quizás elevaba la moral en la trinchera contraria, según entienden sus asesores políticos, y por eso es que ni siquiera se hizo eco. Para colmo Olave y Esteban González mantuvieron la posición de solo asumir con el beneplácito de ambas listas, algo que finalmente no ocurrió. Buscaron despegarse de lo político aunque sin ser conscientes de ello, quedaron encolumnados en el ala de Pérez.

Y Artime sigue en silencio. Se sabe que contactó a técnicos de la categoría y de Primera División como Gustavo Álvarez, Pablo Lavallén, Marcelo Vázquez, Sergio Rondina, entre otros. Es decir, lo opuesto a Pérez que buscó a dos ex jugadores que estuvieron bajo su gestión en un pasado que fue exitoso aunque aún sin consolidarse en su etapa como entrenadores tras el retiro de la actividad. La apuesta es fortalecerlos.  Desde lo político, pareció un golpe de arrebato lo de Pérez hacia Artime pero con el paso de los días, con el mismo silencio el “Luifa” fue desactivando los impactos.  Y en ese escenario muestran carácter para la recta final hacia los comicios, dentro de dos semanas. Y al socio opositor (sea a Pérez o a Franceschi) eso le cautiva.