Sindicato municipal, otra elección de alto impacto

El intendente municipal mira de cerca el desarrollo de la campaña que definirá el rumbo del gremio de trabajadores municipales. Aunque Walter Carranza cuenta con el apoyo del oficialismo. Surgen alternativas que podrían emparejar el proceso.

Por Gabriel Marclé

Walter Carranza, secretario general del gremio municipal.

Después de las municipales que pasaron y antes de las legislativas que se vienen, Juan Manuel Llamosas asistirá a otra importante elección. No lo tendrá entre los candidatos, pero de su resultado dependerán muchas de las acciones que tomará en su segundo turno. Se trata de las elecciones que definirán al próximo secretario general del Sindicato de Trabajadores Municipales (STM), un rol que muchos consideran trascendente para los planes del recientemente renovado Ejecutivo.

Aunque todavía no se ha confirmado una fecha oficial para los comicios sindicales -se estima que podrían realizarse durante el mes de abril-, se dice que ha comenzado la campaña. Aun sin listas homologadas, ya se realizan las reuniones preliminares de un proceso que hasta el momento tendría a tres candidatos disputándose la titularidad del gremio municipal.

Walter Carranza encabezará la lista oficialista, buscando sostener el poder que detenta desde hace dos décadas. Enfrente suyo aparecen otras dos alternativas, una que ya le peleó el sindicato en 2017 y otra que representa a los ruidosos Autoconvocados. Si bien abril puede quedar lejos, desde hace tiempo que la elección del STM no cuentan con tres opciones en competición.

Hay diversidad, pero el resultado de esta elección parece apuntar hacia un mismo lugar. Si Carranza es ganador, la dirigencia no cambiará el estilo que mantiene desde comienzos de este siglo. Pero también, si la oposición le arrebata el gremio, tampoco asumirá de manera combativa. Buscará acuerdos que mejoren las reglas de convivencia, entendiendo que la patronal sigue teniendo la última palabra.

Pase lo que pase, el Gobierno va a recibir al ganador con los brazos abiertos y el gremio deberá acomodarse a la relación. Pero algunos lineamientos trazados por las alternativas opositoras adelantan que, de asumir la dirigencia, mantendrán una mayor distancia con el despacho del intendente. Un alejamiento entre la mesa sindical y el Ejecutivo no es algo que le convenga al oficialismo cuando pretenden bajar la conflictividad de un año complejo.

Apuesta por Carranza

La Municipalidad ya hizo su apuesta: la mayor parte del oficialismo quiere la continuidad de Carranza. Escudados en el principio de independencia, el municipio no debe intervenir en el proceso, pero todo apunta a favorecer la reelección del sindicalista. Carranza cuenta con todo el apoyo de la estructura schiarettista y se mantiene en la tradición del PJ. “Es el candidato de los adeptos al Panal”, confía un informante.

Sin embargo, ha trascendido que algunos nombres cercanos al intendente no ven con malos ojos un cambio de aire. Carranza es parte fundamental del plan que lleva a cabo Llamosas, pero ya iría por su sexto ciclo al frente del STM. Pasaron los años y nada pudo moverlo del lugar en el que esta. Quienes lo esponsorean creen que el 2021 no será la excepción.

El PJ pone fichas para copar el destino del gremio, más que nada por la necesidad de encontrar aliados que no ofrezcan resistencia frente a las medidas que se puedan tomar en un futuro. “Lo más importante es cuidar los números”, adelantaba ya un hombre fuerte de la mesa chica municipal, un lineamiento que regirá cada área del Gobierno y se extendería a la austeridad de los acuerdos salariales.

Allí es donde se observa el fuerte de Carranza, a quien apuntan casi como un funcionario más del gabinete. Desde el comienzo de la era Llamosas, su estilo estuvo marcado por la aceptación de las condiciones impuestas desde la Municipalidad. No fue una época de “duras negociaciones” ni paros, diferente a la tensión que se dio con la gestión Jure.

Fue destacado el papel que cumplió el sindicalista en el tramo final del primer turno llamosista, cuando militó la reelección y mantuvo el orden durante los delicados tiempos de pandemia. No solo fue un actor de importancia en las filas de la militancia en campaña, sino que utilizó su rol sindical para frenar cualquier intento por comprometer el plan de gestión, cuando muchos solicitaban aumentos y mejoras en pleno auge del Covid-19.

Y eso que la tuvo difícil. El grupo de Autoconvocados inició planes de lucha acusando a Carranza por desmanejos en las cuentas y la obra social sindical. Mientras la ciudad estaba frenada, le panfletearon la sede del gremio tildándolo de ladrón y corrupto. Aun así, el sindicalista mantuvo las riendas del gremio y los municipales fueron un problema menos para el intendente.

El Ejecutivo necesitará seguir una dinámica similar a la actual para afrontar el duro golpe de la crisis que devino de la pandemia y acomodar los números sin que le pase lo que a Martin Llaryora en capital. Más allá de la comodidad que asiste a Carranza, con la confianza suficiente como para cerrar el gremio y guardarse la llave, parece que se está generando una resistencia que no planea regalarle otra reelección.

Alternativas

Entre los nombres que competirán surge el de Adolfo Vildoza, experimentado trabajador municipal que ya pasó por esta etapa. “No representa a la burocracia sindical que es cómplice del ajuste a los trabajadores”, dijo un referente radical definiendo al candidato. Vildoza no milita en ningún partido, pero cuenta con mucho apoyo dentro de la estructura de los municipales.

Como Carranza, se ha ganado el manejo de microemprendimientos vinculados a la actividad estatal. Esto le permitió lograr un buen resultado en las elecciones del 2017: fueron 171 votos contra los 237 del actual secretario general. La oposición apoya al candidato, lo prefiere en lugar del sinceramiento peronista de Walter Carranza, quien supo ser ladero de Juan Jure durante su intendencia y que sobre el final de su mandato “jugó para Llamosas”, dicen desde algunos espacios del radicalismo.

Está claro que Juntos por Río Cuarto quiere hacer su juego. Saben que las complicaciones salariales de la planta municipal pueden raspar el ímpetu de Llamosas, como lo hicieron con Juan Jure en su momento. Ellos consideran que el mayor ajuste del llamosismo se aplicó contra el salario de los trabajadores municipales. “Explicaría porqué el intendente y Carranza son tan cercanos”,

Pero también asoman las chances de los Autoconvocados, una de las piedras en el zapato de Carranza y la Municipalidad en los últimos años. Fue la rápida organización y el amplio recorrido por las oficinas municipales lo que ha sorprendido a los defensores de la continuidad carrancista. Todavía no han definido candidato, pero las primeras reuniones les han permitido acrecentar sus expectativas de pelear por el sindicato.

Asimismo, reconocen que sacarle el STM a Carranza es casi “misión imposible” y que, pese a las críticas recibidas por la caída del poder adquisitivo de los municipales, cuenta con la estructura sindical y política necesaria para ingresar sin problemas hacia un nuevo mandato. Por esta razón, no sería sorpresa que en lugar de tres fuerzas competidoras haya solamente dos. El cabeza a cabeza, con una oposición aliada y fortalecida, emparejarían la carrera. Habrá que ver si el oficialismo está dispuesto a dejar que se les escape uno de los round más importantes del calendario electoral 2021.