Denuncian menos ayuda alimenticia por internismo

El bloque de “Juntos por Río Cuarto” aseguró que la gestión Llamosas abandonó la entrega de órdenes de supermercados para los sectores más necesitados para volver a los bolsones. Según la primera minoría hay en marcha una ajuste de 3 millones de pesos. La interna entre los anteriores funcionarios del área social y los actuales como telón de fondo de la situación denunciada. Desde la Municipalidad niegan que haya modificaciones.

Por Guillermo Geremía
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Conferencia de prensa de Juntos por Río Cuarto

“Hay una desintegración del Área Social”, afirmó el jefe del bloque opositor en el Concejo Deliberante. La primera minoría denunció que está en marcha un ajuste de tres millones de pesos a partir de un cambio de modalidad de ayuda a los sectores más vulnerable de Río Cuarto. Gonzalo Parodi, quien fuera Subsecretario de Promoción Social durante las intendencias de Juan Jure, conoce los actores sociales que son destinatarios de la ayuda alimentaria en las zonas más vulnerables de la ciudad. Fueron esos referentes quienes le dieron el argumento para una nueva crítica a la segunda gestión de Llamosas por parte de los ediles de la alianza UCR/Pro, expuesta en sendas conferencias de prensa en plenas vacaciones.

“Van a hacer las cosas tan mal que va a parecer que los ayudamos a fracasar, pero van a conseguirlo solos”, aseguró un integrante del gabinete al referirse a las razones por las cuales la crítica opositora hace pie, no solamente en el oportunismo político coyuntural sino en razones fundadas por decisiones tomadas por un sector del llamosismo que irrita a otras corrientes internas por su recurrente comportamiento. La que fuera Secretaría de Desarrollo Social, que estaba a cargo de un dirigente schiarettista, pasó a ser un subsecretaría dependiente del área de Salud y que ahora está bajo la responsabilidad de Gustavo Dova, ex secretario privado del intendente y hermano del nuevo presidente del Tribunal de Cuentas, Mauricio Dova.

Gustavo Dova, subsecretario de desarrollo social

Los Dova forman parte del grupo interno conocido como “los amigos del intendente” que tienen frentes abiertos con distintas corrientes del peronismo, que ven a ese sector trabajando para un proyecto propio antes que para la segunda gestión de Llamosas. “Se puede hacer mucha más política  llevando bolsones a los barrios y no entregando órdenes de compra para que la gente retire comida de un supermercado”, manifestó un observador de los avatares que inesperadamente atraviesa en sus primeros pasos la gestión del reelecto intendente.

La pandemia obligó a Llamosas a crear un fondo de emergencia para atender las necesidades de la crisis sanitaria. La salud pública recibió un refuerzo presupuestario pero también la asistencia social debió ser contenida por el aumento de la demanda. La Municipalidad, que ya asistía con alimentos a unas 5.000 familias, debió ir en ayuda de quienes el corononavirus los dejó sin trabajo, ni posibilidad de ganarse como mínimo una changa.

Entonces diseñaron la entrega de módulos de emergencia a través de órdenes de compra en los supermercados. De lo malo surgió algo bueno. La gente en lugar de recibir productos en un bolsón empezó a elegir los alimentos que necesitaba con la orden de compra en un supermercado. A menos de un año de puesta de funcionamiento del sistema, la oposición asegura que se retrocedió dos décadas por la marcha atrás de ese superador sistema.

“Hay una manera casi paranoica de revisar la asignación de recursos entre funcionarios de una misma gestión”, aseguró Parodi en la rueda de prensa. El nuevo equipo del área social ordenó el reempadronamiento de los beneficiarios que ya tenía empadronada la propia Municipalidad. Como si empezara una nueva gestión y no hubiera continuidad. Esto obliga a casi 2.000 personas a tener que ir a justificar la ayuda que recibe del propio Estado municipal siendo que la misma persona sigue siendo intendente.

De esta manera no solamente la ayuda de emergencia de $1.000 mensuales será redefinida sino también las históricas asistencias alimentarias de $1.900, $2.400 y $3.000 que la Municipalidad entrega a quienes viven en condiciones estructurales de vulnerabilidad y no solamente a los nuevos necesitados generados por la pandemia. Según el bloque mayoritario de concejales opositores, esta situación deviene “o de falta de sentido común, o de un ajuste brutal o de una situación de desconfianza entre funcionarios de una misma administración”, aseguró Parodi en declaraciones periodísticas.

Desde el entorno de Llamosas rechazaron las acusaciones y negaron las modificaciones cuestionadas por la oposición. Sin embargo,  otras fuentes consultadas por Alfil Río Cuarto afirman que el cambio en la entrega de ayuda alimentaria está efectivamente en marcha. Sin nombrarlo, deslizan que es parte de la “estrategia a futuro” de Mauricio Dova, que busca instalarse como una opción electoral para suceder a su amigo Juan Manuel. “Gustavo siempre fue empleado de Mauricio”, aseguran quienes están en la vereda del frente. Gustavo Dova es quien impulsa los cambios en la asistencia alimentaria en un tiempo muy sensible como para dejar sin un plato de comida a una familia que lo necesita.

El nuevo organigrama de la segunda gestión de Llamosas le sacó protagonismo al área social transfiriendo el Taller Protegido Carolina Tobar García (capacitación laboral de personal con capacidades diferentes) a la órbita de la rejerarquizada Secretaría de Educación. Por otra parte, la bloquera municipal pasó a depender de la Secretaría de Servicios Públicos. Solamente queda bajo su tutela el funcionamiento de la planta de reciclado de plásticos. Escaso caudal de manejo para espirar a tener una plataforma electoral de lanzamiento sea quien fuera el aspirante.

Es el segundo capítulo de internismo que afronta el intendente a poco más de un mes de asumir Llamosas su segundo mandato. El anterior se clausuró con la pronta renuncia de una funcionaria recién puesta en funciones pero sin tener que pagar costos adicionales porque las intrigas palaciegas terminen provocando daños colaterales a terceros. Ahora se pone en riesgo los únicos alimentos que reciben quienes menos tienen en estos días de crisis pandémica e incertidumbre laboral. Estos errores no forzados los pagan otros y con un plato vacío en la mesa. Así son las cosas.

 

 

Refuerzan medidas de prevención

Desde ayer un grupo de promotores sanitarios del Gobierno de Río Cuarto retomaron la campaña de concientización en las calles y comercios de la ciudad para recordar y reforzar las medidas de prevención contra el COVID-19.

Así lo informó el coordinador del grupo de promotores, Valentín Pereletegui, quien explicó que “se trata de una campaña de prevención y concientización acerca del respeto de las medidas sanitarias para evitar el contagio de coronavirus”. “Vemos que hay cierta naturalización de conductas que hace que la gente camine con el barbijo bajo o no respete la distancia social, por eso la idea es reforzar la importancia de cuidarnos entre todos”, agregó.

De la campaña participan 14 promotores que recorrerán el microcentro de la ciudad en aquellos sectores con mucha concentración de gente. También se instalarán en el ingreso de los bancos y comercios.