Con más urgencia política que certezas, anuncian clases combinadas

El gobernador Schiaretti, junto al ministro Grahovac, afirmó que el 1 de marzo comenzarán las clases presenciales con protocolo Covid, en una modalidad mixta con clases virtuales. El 19 de febrero retoman sextos grados y años. Las encuestas y la bandera de la educación en un año electoral.

Por Bettina Marengo

Ya a finales del año lectivo 2020, el Ministerio de Educación le había adelantado a la Uepc, el principal gremio docente provincial, que la presión social por el regreso a las clases presenciales se hacía notar. Hace unos días, un dirigente con alta incidencia en el electorado cordobés, como es el expresidente Mauricio Macri, usó el eficaz reclamo “Abran las escuelas” para posicionarse contra el gobierno nacional, pese a que recién empiezan las vacaciones y la vacunación contra el coronavirus está en etapa inicial.

El mandatario provincial, como el presidente Alberto Fernández, quiere dar señales de que defiende la bandera de la educación y, en un año electoral, no dejar ese flanco sabroso a la oposición. Todo esto, pese a que el año pasado, aun en los momentos más críticos de la pandemia, los docentes nunca dejaron de dar clases virtuales, telefónicas, wasapeadas o con cuadernillos, lo que no evitó que los estudiantes sin herramientas digitales se desconectaran de la escuela, engrosando el temible y ya alto índice de abandono escolar.

En ese marco, Schiaretti anunció ayer que en 2021 se retomarán en el sector estatal y privado las clases presenciales suspendidas el año pasado, y reemplazadas por clases a distancia. Según adelantó, será un retorno “combinado” entre presencia física en las aulas y la virtualidad, y se hará en dos etapas. Se arrancará el 19 de febrero con los estudiantes que el año pasado cursaron el último año de primaria o secundaria, pero que no finalizaron. Y el 1 de marzo, se sumaría el resto de los grados y años. “Si la pandemia lo permite”, deslizan en voz baja en las oficinas del Panal.

El protocolo Covid será obligatorio y el ministro de Educación, Walter Grahovac, empezará a definir las particularidades con el COE.

El gobernador dijo además que los docentes siguen en orden de prioridad para la vacunación con la Sputnik V, junto al personal de seguridad, luego de los agentes de salud. En Córdoba, entre el sistema de gestión estatal y privado, en todos los niveles, hay unos 90 mil docentes.

Oficialmente, la Provincia informó que ya se aplicaron 21.999 primeras dosis al personal de salud, sobre unos 60 mil trabajadores que integran los equipos de salud. Ayer llegaban otras once mil unidades provenientes de Nación.

Con respecto a las vacunas para el magisterio, ayer se afirmó que antes de marzo estarían en Córdoba, pero no se dieron precisiones. Tampoco las dio Alberto Fernández, quien el sábado habló de clases presenciales desde el 1 de marzo y vacunación previa a los educadores.

Fuentes de la Uepc que hablaron con este diario indicaron que el gremio se mantendrá “prudente” frente al anuncio, pero que más allá de la vacunación, exigirá que se cumpla con lo dictado por la Resolución 364/2020 del Consejo Federal de Educación, del 2 de julio pasado, donde las provincias acordaron un protocolo marco para el regreso a las clases presenciales. En ese sentido, mencionan la infraestructura escolar, higiene, baños, el personal de limpieza adecuado y la cuestión del transporte público en el que se movilizan estudiantes y docentes. “Va a hacer falta una inversión importante”, enfatizó un dirigente.

En el Panal hablan de “regreso paulatino”, además de combinado entre presencialidad y virtualidad, para no tener que dar marcha atrás, como sucedió en algunas experiencias en distintos países del mundo que abrieron los edificios escolares en forma indiscriminada. Las encuestas cuantitativas y cualitativas que habitualmente maneja el gobierno provincial indicaron que los cordobeses piden volver a la presencialidad, pero “con cuidados” y planificación.

Además, la idea es dar sensación de previsibilidad a las familias en un año con pocas certezas y, como se dijo arriba, no ceder la bandera de la educación a una oposición que no corre ningún riesgo al exigir “aulas abiertas”, porque no tendría que gestionar, por ejemplo, una saturación de camas críticas. “No solamente somos Córdoba, sino que somos Córdoba, la docta; Córdoba exige que nuestros hijos se eduquen para tener un trabajo, que es lo único que da vida digna y hace realidad la justicia social”, argumentó Schiaretti en clave cordobesista.

Junto al gobernador, estuvieron el ministro Grahovac (quien explicó la modalidad mixta: una semana presencial y otra virtual, en dos grupos por curso), el vicegobernador Manuel Calvo, la ministra de Coordinación, Silvina Rivero, y la diputada nacional Alejandra Vigo, que como protocandidata al Senado, hace rato viene participando de los actos donde el mandatario da “buenas noticias”. De hecho, apenas finalizada la presentación, donde también se anunció la compra de cien mil notebooks para escuelas estatales de sectores vulnerables, el PJ Capital que Vigo lidera, y distintos dirigentes capitalinos, salieron a las redes sociales a aplaudir la medida del gobernador.