Socialistas quieren “modelo Córdoba” y rechazan acuerdo PJ-FDT

En el partido que preside Matías Chamorro afirman que un acuerdo entre Hacemos por Córdoba y el Frente de Todos no contribuirá a desarmar la grieta. Recomiendan mantener la alianza exitosa de 2019 en el próximo turno electoral.

Por Yanina Passero

La cúpula de Juntos por el Cambio a nivel nacional coincidió en la necesidad de hacer extensiva la alianza a otros espacios políticos para conseguir los escaños en juego en las elecciones legislativas de medio término. El peronismo no kirchnerista todavía espanta como opción, es por eso que avanzaron con tratativas de acuerdo más amigables con vecinalistas o socialistas santafesinos.

El sindicado como presidenciable, Horacio Rodríguez Larreta, envió una misión de hombres de su confianza a Rosario con el objetivo de tentar al exgobernador Miguel Lifschitz para unirse en un frente común. La propuesta divide al Partido Socialista litoraleño que, como todos los espacios políticos de estructuras más modestas, prefieren aferrarse a sus ideales de base en compulsas legislativas para pasar a un pragmatismo duro en las Ejecutivas.

En Córdoba, intentan cabalgar entre los vínculos políticos de buenos rendimientos para el espacio que dirige el legislador Matías Chamorro y la estrategia nacional.

Cabe recordar que, en marzo de 2019, el gobernador Juan Schiaretti anunciaba el fortalecimiento del rebautizado Hacemos por Córdoba con la incorporación de otras fuerzas como el Partido Socialista y el GEN de Margarita Stolbizer. El trato se sustanciaba justo cuando la alianza macrista y radical volaba por los aires en la provincia.

“La realidad debe nutrirse de otras expresiones políticas. Para quienes somos pluralistas, federales y creemos en el progresismo, es fundamental saber que hay otros que, pensando distinto, tienen mucho que aportar”, dijo Schiaretti quien honró con espacios en las listas a los flamantes aliados.

Fruto de ese acuerdo el socialismo logró la banca que actualmente ocupa Chamorro. El desembarco se explicó como producto de “un proceso de fortalecimiento del PS en el interior cordobés, dentro de los espacios vecinalistas y progresistas locales, con la participación de gobiernos exitosos como el de la Municipalidad de Cosquín, a cargo del compañero Gabriel Musso y su equipo”. Y, claro, para evitar reproches de tipo ideológicos afirmaron que aportarían a la Legislatura una mirada desde la izquierda democrática, con ideas desde la impronta del progresismo y el trabajo participativo y vecinal.

Ahora bien, los hombres y mujeres del partido de la rosa cordobés retomarán la agenda en los próximos días, atentos al desarrollo de las negociaciones locales y nacionales que se producirán más temprano que tarde, probablemente apenas quede despejada la incógnita sobre la realización de las primarias abiertas. Como todos, siguen los vaivenes entre el peronismo cordobés y el Frente de Todos; ya deslizan sus apuestas sobre las claves de las negociaciones que vendrán, pero con una certeza: el PS apuesta al “modelo Córdoba”.

¿Qué encierra esa definición? Responden con otro concepto: el espacio no quiere situarse de un lado u otro de la grieta que divide la Argentina.

Las dos definiciones pretenden sentar una posición de manera elegante por el contexto prematuro. Esto es, los socialistas rechazan una eventual alianza con el Frente de Todos y el colectivo Hacemos por Córdoba y recomiendan, por lo tanto, que el peronismo y los aliados mantengan la oferta propia.

Se sabe que Juntos por el Cambio no sólo puede ser un probable aliado a nivel nacional si prospera la incursión santafesina de Rodríguez Larreta, pero también que el kirchnerismo no logró penetrar a la provincia. Otro dato central es la falta de confianza que draga al presidente Alberto Fernández en su rol de elector.