El Panal ya estudia el escenario para las paritarias con SEP y UEPC

Desde el Centro Cívico adivinan una negociación particularmente compleja con el Sindicato de Empleados Públicos y los docentes. Ambos acuerdos paritarios vencen este mes.

Desde hace ya algunas semanas el Centro Cívico comenzó a evaluar el escenario en que tendrán lugar las paritarios con el SEP (Sindicato de Empleados Públicos) y la UEPC (Unión de Educadores de la Provincia de Córdoba), y las primeras conclusiones apuntan a que las negociaciones podrían tornarse particularmente complicadas este año.
Ambos gremios, que suelen sellar paritarias muy similares y casi en simultáneo, reclaman haber perdido poder adquisitivo durante el 2020. Y las mediciones les dan la razón.
Aunque los números definitivos aún no fueron publicados por el INDEC (se publicarían recién hoy), según el organismo entre enero y noviembre del año pasado hubo un acumulado de 30,9 puntos porcentuales, y se espera que el anual se ubique cerca del 35 por ciento.
Si se toma en consideración que los acuerdos paritarios rubricados por el Centro Cívico con el SEP y la UEPC suman, según apuntan desde los sindicatos, un reajuste total aproximado del 25 por ciento en todo el 2020, la pérdida de poder adquisitivo experimentada por los principales gremios públicos en el transcurso del año se ubicaría alrededor del 10 por ciento.
Se descuenta entonces que ambos sindicatos buscarán una recomposición cuanto menos parcial del salario real de sus representados, y si esto se conjuga con una situación económica adversa no sólo en el presente sino también en las proyecciones, y con una pandemia lejos de haber quedado en el pasado, el escenario se adelanta sumamente complejo.
Pero más allá de estos factores, existen adicionalmente otros que prometen complejizar el asunto para los encargados de cerrar los números en el Centro Cívico.
En el caso de la UEPC, el año electoral complica las perspectivas de cerrar un acuerdo austero y pacífico con los docentes, a los que conduce Juan Monserrat, un dirigente gremial estrechamente alineado con el proyecto político del Frente de Todos y con quien en la provincia vela por sus intereses, el senador nacional Carlos Caserio.
Al frente de uno de los sindicamos más grandes de Córdoba, es de esperarse que -a diferencia de otros años- el líder de los “celestes” busque tensionar con la Provincia enhebrando un plan de lucha que golpee al oficialismo local en la proximidad de los comicios de medio término.
El caso del SEP es diferente. Si bien su secretario general José Pihen ha adherido al proyecto político liderado por el binomio Fernández, su respaldo ha sido casi testimonial, y ha cuidado más la relación con el oficialismo provincial. Sin embargo, las paritarias del SEP y la UEPC suelen seguir una suerte bastante parecida, con lo cual es probable que un mejor acuerdo de los docentes termine derivando en un mejor trato para los empleados públicos.
Finalmente otro factor podría incidir para que el SEP plantee una posición algo más rígida que la del año pasado: el pase a planta de casi 5.000 empleados públicos que tuvo lugar entre fines de 2018 y principios de 2019 ya empieza a quedar demasiado lejos en el pasado como para que El Panal lo traiga a la memoria intentando aplacar las pretensiones del sindicato.